Las hojas de café, tradicionalmente menos valoradas que los granos, han sido utilizadas en diversas culturas para la preparación de infusiones con propiedades medicinales.
Originarias de regiones de África y Asia, las hojas se consumen en forma de té, conocido como “té de café” o “kuti”. Las investigaciones recientes han identificado compuestos bioactivos en las hojas de café que contribuyen a su potencial terapéutico y preventivo.
Las hojas de café contienen una variedad de compuestos, entre los que destacan alcaloides como la cafeína y la trigonelina, así como polifenoles, flavonoides, ácidos clorogénicos y otros antioxidantes. La concentración de cafeína en las hojas es inferior a la presente en los granos, lo que permite obtener una bebida más suave en cuanto a estimulantes, pero con efectos beneficiosos.
Principales propiedades curativas de las hojas de café
1. Acción antioxidante: Los polifenoles y flavonoides presentes en las hojas de café ofrecen una actividad antioxidante significativa. Estos compuestos ayudan a neutralizar los radicales libres en el organismo, lo que contribuye a la prevención del envejecimiento celular y enfermedades crónicas asociadas al estrés oxidativo, como enfermedades cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer.
2. Efecto antiinflamatorio: Estudios sugieren que el consumo de infusiones preparadas con hojas de café puede reducir procesos inflamatorios. Los fitonutrientes de las hojas ayudan a modular la respuesta inflamatoria, lo que podría resultar útil en condiciones como artritis, enfermedades autoinmunes o inflamaciones leves.
3. Beneficios sobre el sistema inmunológico: Las hojas de café contienen compuestos que favorecen el fortalecimiento del sistema inmunológico. La presencia de vitaminas, minerales y antioxidantes refuerza las defensas naturales del cuerpo, ayudando a prevenir infecciones y acelerar la recuperación ante enfermedades comunes.
4. Regulación de la glucosa: Algunos ensayos han documentado la capacidad de los extractos de hojas de café para favorecer un mejor control de la glucosa en sangre. Los ácidos clorogénicos y otros antioxidantes presentes pueden mejorar la sensibilidad a la insulina y contribuir al manejo de la diabetes tipo 2 o a la prevención de este trastorno.
5. Apoyo cardiovascular: El consumo de hojas de café en infusión se ha asociado con la reducción de la presión arterial y la mejora de la función endotelial. La menor concentración de cafeína en comparación con el café tradicional reduce el riesgo de taquicardia o hipertensión, por lo que su ingesta resulta una alternativa más segura para personas sensibles a los estimulantes.
6. Estimulación suave y concentración: La cafeína y la trigonelina ofrecen efectos estimulantes pero más leves en comparación con el café de grano. Esto permite mejorar el estado de alerta, la concentración y la memoria, sin el riesgo de nerviosismo o insomnio habitual en el consumo excesivo de café regular.
Formas de consumo
Las hojas de café se utilizan principalmente en decocciones e infusiones, similares al té. Se pueden consumir solas o mezcladas con otros ingredientes. En algunos países asiáticos y africanos, su uso tiene un valor ceremonial y cultural.
Hasta el momento, el consumo de hojas de café no ha mostrado efectos adversos significativos en personas sanas, pero su uso debe ser moderado. Personas con sensibilidad a la cafeína o con condiciones específicas deben consultar a un especialista antes de incluirlas en su dieta habitual. La investigación sobre sus efectos continúa, por lo que nuevas aplicaciones podrían descubrirse en el futuro.