La Presidenta Claudia Sheinbaum presentó al Congreso una iniciativa de Ley de la Guardia Nacional que establece una estructura jerárquica similar a la de las Fuerzas Armadas, aunque con carácter civil y adscripción formal a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). Dicha propuesta buscará reglamentar la reforma constitucional que integra de manera definitiva a la corporación dentro de la Sedena.
La iniciativa, enviada por la presidenta, contempla la creación de un marco normativo específico para el funcionamiento de la Guardia Nacional, así como la modificación de ocho ordenamientos legales.
Uno de los elementos centrales es que la corporación tendrá un Comandante General con rango equivalente a General de División, designado por el Ejecutivo Federal a propuesta del titular de la Sedena y con aprobación del Senado.
La Guardia Nacional estará compuesta por personal militar con formación policial, además de civiles de confianza. Su estructura jerárquica replicará a la del Ejército y la Fuerza Aérea, incluyendo grados como el General de Brigada, Coronel, Teniente, Sargento, entre otros. Asimismo, el ingreso y promoción estarán sujetos al reglamento de reclutamiento del personal militar.
¿Cuáles son los puntos relevantes de la iniciativa presentada por Sheinbaum?
Dentro de la iniciativa, se establece también que el personal militar o naval que se incorpore será reclasificado conservando antigüedad y derechos adquiridos. También se menciona que el reclutamiento será mediante enganche voluntario y el adiestramiento militar y la capacitación policial serán obligatorios, conforme al Plan de Educación Militar.
Otro de los aspectos relevantes es que el personal de la Guardia Nacional estará sujeto a la jurisdicción penal militar para delitos relacionados con la disciplina castrense, aunque no para casos que involucren a civiles.
Además, se prevén reformas al Código de Justicia Militar para incluir a la Guardia Nacional como parte de las Fuerza Armada Permanente, y tipificar delitos específicos como mal uso del uniforme, corrupción o negligencia en el manejo de armamento.
La iniciativa establece que la Sedena supervisará las operaciones de la Guardia Nacional, que formará parte de la Estrategia Nacional de Seguridad Pública y podrá actuar como auxiliar de autoridades federales, estatales y municipales.
También se prevé su colaboración con el Poder Judicial de la Federación y la Fiscalía General de la República, así como su participación en tareas de inteligencia y apoyo a otras fuerzas armadas.