Adelanto exclusivo del libro “Numismática para principiantes”, de Eneas Mares

El libro es una guía completa para quienes buscan conocer más sobre el negocio de la compra y venta de monedas porque no todo lo que brilla es oro

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Numismática para principiantes es el libro más reciente de Eneas Mares. (Jovani Silva)
Numismática para principiantes es el libro más reciente de Eneas Mares. (Jovani Silva)

Durante la pasada pandemia del nuevo coronavirus, las ofertas millonarias por monedas de 50 pesos Coyolxauhqui o conmemorativas de 20 pesos iba en aumento. Un día en casa, comencé a compartir con Elean Yunuen, mi hija menor, las más de 2 mil monedas que guardé desde que tenía 8 años de edad.

Al desempolvar mis álbumes de monedas y billetes, mi hija se enamoró de inmediato de esta hermosa ciencia que es la Numismática. Decidimos plasmar esta experiencia en un canal de YouTube que llamamos “Monedas mexicanas y del mundo”.

Empecé a coleccionar para ella monedas con personalidad feminista como “La Soldadera” y el billete de 500 pesos de Frida y Diego, y por supuesto, otras piezas un tanto divertidas como el billete del simpático ajolote. También conservé para Elean Yunuen el último ejemplar físico que tenía el Museo de la casa de Moneda y que Ricardo Vázquez Ruiz me obsequió para ella: “Cuauhtli y la Moneda Mexicana”.

En diversas entrevistas y espacios en medios de comunicación he compartido mi primera experiencia Numismática o notafílica. En los años 80, existía en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México un local llamado “Numismática América” y me llamó la atención un billete con la denominación “Ten pesos”. Como en esa época no había acceso a información tan rápida y a la mano, crecí creyendo que ese billete era japonés o incluso de juguete. Resulta que mis padres habían comprado para mí un “billete de emergencia”, también llamados “pesos de la guerrilla”, que los invasores japoneses introdujeron en Filipinas durante la Segunda Guerra Mundial. Mi segundo billete, comprado también por mis padres a este curioso coleccionista que les escribe, fue un billete de 1 dólar canadiense con el rostro de una muy joven y siempre hermosa Reina Isabel II. Ambos billetes los conservo.

Historias como estas son algunas de las que recupero en mi libro “Numismática para Principiantes”, del que publico en Infobae un adelanto que corresponde al capítulo dos.

Eneas Mares presentó su nuevo libro dedicado a quienes compran y venden monedas. (Cortesía del autor)
Eneas Mares presentó su nuevo libro dedicado a quienes compran y venden monedas. (Cortesía del autor)

Capítulo 2

Monedas mexicanas

Historia de la acuñación de monedas en México

La historia de la acuñación de monedas en México está estrechamente ligada a la historia del país. Desde la época prehispánica hasta la actualidad, México ha acuñado una amplia variedad de monedas que reflejan su rica historia y cultura. Durante la época precolombina, los aztecas y otros pueblos indígenas utilizaban objetos como el cacao y las conchas como medios de intercambio. Sin embargo, fue con la llegada de los españoles en el siglo XVI que se estableció la Casa de Moneda de México en 1535, convirtiéndose en una de las primeras casas de moneda en el continente americano. Desde entonces, la Casa de Moneda ha desempeñado un papel crucial en la acuñación de monedas en México, produciendo monedas de plata, oro y cobre que han circulado en el país y en el extranjero (Banco de México, 2020).

Principales períodos y estilos numismáticos

La Numismática mexicana se puede dividir en varios períodos importantes, cada uno con sus propios estilos y características. Por ejemplo, durante la época colonial, las monedas mexicanas estaban influenciadas por los diseños y estilos de la moneda española, con imágenes de reyes españoles y símbolos religiosos. Sin embargo, tras la Independencia de México en 1821, se comenzaron a acuñar monedas con diseños y símbolos que reflejaban la nueva identidad nacional del país. Durante el siglo XIX, México experimentó numerosos cambios políticos y económicos que se reflejaron en sus monedas, incluyendo la emisión de monedas de diferentes metales y denominaciones para adaptarse a las necesidades de la economía en constante cambio (Ramos, 2017).

Historia de las cecas en México

Las cecas, o casas de moneda, son lugares donde se acuñan monedas. En México, la primera ceca se estableció en la Ciudad de México en 1535, y desde entonces se han establecido otras cecas en diferentes ciudades del país. Por ejemplo, la Casa de Moneda de Guanajuato se estableció en 1812 para acuñar monedas de oro y plata para financiar la guerra de Independencia. Otra ceca importante en la historia de México es la Casa de Moneda de Zacatecas, que se estableció en 1810 y fue una de las principales casas de moneda durante el siglo XIX. En la actualidad, la Casa de Moneda de México sigue siendo la institución responsable de la acuñación de monedas en el país (Vázquez, 2014).

Historia del Banco de México y la Casa de Moneda

El Banco de México, como banco central del país, desempeña un papel fundamental en la economía mexicana. Además de emitir la moneda nacional, el banco central tiene la responsabilidad de regular la circulación monetaria y supervisar el sistema financiero. Estas funciones son cruciales para mantener la estabilidad económica y financiera del país, así como para promover el crecimiento económico sostenible. El Banco de México también actúa como asesor del gobierno en asuntos financieros y monetarios, lo que demuestra su importancia en la toma de decisiones económicas a nivel nacional.

Por otro lado, la Casa de Moneda de México tiene una historia que se remonta a la época colonial. Desde su fundación en 1535, ha producido una amplia variedad de monedas que reflejan la historia y la cultura mexicanas en sus diseños. Estas monedas no solo tienen un valor económico, sino que también son importantes símbolos de la identidad nacional mexicana.

Tanto el Banco de México como la Casa de Moneda han contribuido significativamente a la preservación de la identidad nacional a través de sus emisiones de moneda. Los diseños reflejan aspectos históricos, culturales y naturales de México, convirtiéndolas en verdaderas obras de arte que capturan la riqueza y diversidad del país. Además, estas instituciones han desempeñado un papel crucial en la estabilización de la economía mexicana a lo largo de su historia, implementando políticas monetarias y cambiarias para mantener la estabilidad financiera del país.

Desarrollo de la Numismática mexicana

La Numismática mexicana ha experimentado un notable desarrollo a lo largo de los años, impulsada por el interés de coleccionistas, historiadores y aficionados por igual. La creación de sociedades numismáticas, como la Sociedad Numismática de México (Sonumex), ha contribuido significativamente al estudio y la difusión del conocimiento numismático en el país. Estas organizaciones han facilitado el intercambio de información y la colaboración entre expertos y entusiastas, enriqueciendo así la comprensión de la historia monetaria de México (Gómez, 2008).

Monedas emblemáticas de México

Entre las monedas más emblemáticas de México se encuentran el peso mexicano y el centenario de oro. El peso mexicano es la moneda oficial de México desde la Independencia y ha sido objeto de numerosos diseños a lo largo de los años.

El centenario de oro, por otro lado, es una moneda de oro puro emitida por primera vez en 1921 para conmemorar el centenario de la Independencia de México. Esta moneda es altamente valorada por coleccionistas y aficionados por su diseño y pureza (Banco de México, 2020).

La moneda columnaria es uno de los tipos de monedas más emblemáticos de la numismática mexicana colonial. Acuñada durante los siglos XVII y XVIII, esta moneda presenta un diseño único que refleja la influencia de la arquitectura clásica en la época colonial española (Mattos, 2009).

La moneda columnaria se caracteriza por su diseño distintivo, que incluye una columna con capiteles corintios en el reverso, representando la Columna de Hércules, un símbolo de la monarquía española. En el anverso, suele presentar el escudo de armas de España, con las siglas del monarca reinante y la denominación de la moneda (Kandel, 1999).

La acuñación de la moneda columnaria coincidió con un período de expansión del imperio español en América, cuando México era conocido como la Nueva España. Estas monedas eran utilizadas en el comercio interno y externo, siendo una parte importante de la economía colonial (Craig, 2000).

Debido a su antigüedad y a la historia que representa, la moneda columnaria es altamente valorada por los coleccionistas numismáticos. Su estado de conservación, la rareza de la emisión y otros factores pueden influir en su valor en el mercado de colecciones (Mattos, 2009).

La columnaria no solo es un objeto de valor numismático, sino también un testimonio de la historia y la cultura de México durante la época colonial. Su estudio y colección contribuyen a preservar y difundir este importante legado histórico (Kandel, 1999).

Las columnarias acuñadas en México no solo circulaban en la Nueva España, sino que también se utilizaban en otras partes del mundo donde España tenía presencia colonial, como en América del Sur, Centroamérica, el Caribe, Filipinas y partes de África y Asia. Su aceptación y reconocimiento en diferentes mercados facilitaron el comercio internacional en el contexto de la economía mundial de la época (Mattos, 2009).

La circulación de las columnarias contribuyó al desarrollo del comercio internacional entre los territorios coloniales españoles y otros países europeos. Estas monedas eran ampliamente aceptadas y utilizadas en transacciones comerciales, lo que impulsaba la economía globalizada de la época (Kandel, 1999).

La iconografía de la moneda columnaria, con su representación de la Columna de Hércules y el escudo de armas de España, reflejaba la influencia cultural y arquitectónica de la antigüedad clásica en la época colonial. Esta influencia se extendía a otros aspectos de la cultura, como el arte y la arquitectura, en los territorios coloniales españoles (Craig, 2000).

Esta moneda dejó un legado histórico y numismático duradero en los territorios que fueron parte del imperio español. Estas monedas son objeto de estudio e interés para historiadores, numismáticos y coleccionistas en todo el mundo, ya que representan una época de gran relevancia en la historia global y en la numismática (Mattos, 2009).

Durante la Revolución Mexicana (1910-1920), uno de los episodios interesantes en la historia monetaria de México fue la emisión de monedas de barro. Estas monedas fueron acuñadas en diferentes partes del país, principalmente por grupos rebeldes y comunidades locales que necesitaban medios de intercambio debido a la escasez de moneda circulante durante el conflicto.

Las monedas de barro eran rudimentarias y se hacían a mano, generalmente en forma de discos planos con marcas simples que indicaban su valor. La emisión de monedas de barro refleja la situación de crisis económica y social que prevalecía durante la Revolución Mexicana, así como la creatividad y la adaptabilidad de la población para hacer frente a las dificultades económicas.

Las monedas de barro son un ejemplo fascinante de cómo la gente común pudo encontrar soluciones ingeniosas para enfrentar los desafíos económicos durante un período de conflicto y cambio social como la Revolución Mexicana. Estas monedas también son un recordatorio de la diversidad y la riqueza de la historia monetaria de México. Solo existe un ejemplar conocido y se encuentra en el Museo del Banco de México. Su valor es incalculable.

Diversidad de diseños y motivos

La Numismática mexicana se caracteriza por la diversidad de diseños y motivos que han adornado las monedas a lo largo de los años. Desde imágenes de figuras históricas y símbolos nacionales hasta representaciones de la fauna y flora mexicanas, las piezas mexicanas ofrecen una rica variedad de temas para el estudio y la colección.

Innovaciones en la acuñación de monedas

A lo largo de su historia, México ha sido pionero en la introducción de innovaciones en la acuñación de monedas. Por ejemplo, durante el reinado de Carlos III, se introdujo la acuñación por máquina en la Casa de Moneda de México, lo que permitió una mayor eficiencia y calidad en la producción. Más recientemente, el Banco de México ha introducido tecnologías avanzadas de acuñación, como hologramas y microtextos, para aumentar la seguridad y dificultar la falsificación de piezas (García, 2015).

Impacto de la economía y la política en la Numismática

La economía y la política han tenido un impacto significativo en la Numismática mexicana. Por ejemplo, durante la Revolución Mexicana y la Guerra de Independencia, la escasez de metales preciosos y la inestabilidad política llevaron a la emisión de monedas de baja denominación y calidad. Del mismo modo, la nacionalización del oro en 1934 y la crisis económica de 1982 tuvieron repercusiones en la emisión y diseño de monedas en México (Banco de México, 2020).

Relación entre la Numismática y la arqueología

La Numismática y la arqueología han estado estrechamente relacionadas en México, ya que las monedas han sido importantes artefactos utilizados por los arqueólogos para datar y contextualizar sus hallazgos. Por ejemplo, las monedas encontradas en sitios arqueológicos como Teotihuacán y Monte Albán han proporcionado pistas sobre el comercio y la interacción entre diferentes culturas en la antigüedad (Cabrera, 2012).

Coleccionismo de monedas en México

El coleccionismo de monedas en México tiene una larga tradición que se remonta a la época colonial. En la actualidad, México cuenta con una vibrante comunidad de coleccionistas que se dedican a la adquisición y estudio de monedas mexicanas y extranjeras. Estos coleccionistas suelen reunirse en ferias numismáticas y eventos especializados para intercambiar información y piezas de sus colecciones (Gómez, 2008).

Numismática como herramienta educativa

La Numismática también se ha utilizado como herramienta educativa en México. El Banco de México ha lanzado programas educativos que incluyen la distribución de monedas conmemorativas y materiales educativos sobre la historia y la importancia de la Numismática en la cultura mexicana. Estos programas buscan fomentar el interés por la historia y la cultura entre los jóvenes mexicanos (Banco de México, 2020).

El Museo del Banco de México, también conocido como Museo de Numismática, se encuentra ubicado en el Centro Histórico de la Ciudad de México. El museo ofrece una fascinante exposición sobre la historia de la moneda en México, desde la época prehispánica hasta la actualidad.

La colección del museo incluye una amplia variedad de monedas, billetes, medallas y objetos relacionados con la Numismática, que muestran la evolución de la economía y la cultura en México a lo largo de los siglos. Entre los objetos más destacados se encuentran monedas de oro y plata de diferentes épocas, billetes históricos y una colección de condecoraciones y medallas.

Además de la exposición permanente, el museo organiza regularmente exposiciones temporales, conferencias y actividades educativas relacionadas con la historia y la cultura de la moneda. El Museo del Banco de México es un lugar fascinante para aprender sobre la historia económica y cultural de México a través de sus monedas y billetes.

El Museo de la Casa de Moneda de México, por su parte, se encuentra ubicado en el Centro Histórico de la Ciudad de México, en el edificio que albergó la primera Casa de Moneda de América. El museo ofrece una fascinante visión de la historia de la acuñación de moneda en México y su importancia en la economía y la cultura del país. El museo es una visita obligada para quienes estén interesados en la historia económica y cultural de México y en la acuñación de moneda en general.

Desafíos y oportunidades en la Numismática mexicana

La Numismática mexicana enfrenta varios desafíos y oportunidades en la actualidad. Por un lado, la creciente digitalización de la sociedad ha abierto nuevas posibilidades para el estudio y la difusión de la Numismática a través de plataformas en línea y redes sociales. Por otro lado, el aumento de la falsificación y la pérdida de interés en el coleccionismo tradicional representan desafíos que deben abordarse para garantizar la preservación y promoción de la Numismática en México (García, 2015).

Impacto cultural y turístico de la Numismática mexicana

La Numismática mexicana también tiene un impacto cultural y turístico significativo en el país. Las monedas mexicanas, con sus diseños y símbolos únicos, son una parte importante de la identidad nacional y atraen a coleccionistas y turistas de todo el mundo. Además, las exposiciones y eventos numismáticos organizados en México contribuyen a la promoción del turismo cultural y la difusión de la historia y la cultura mexicanas (Cabrera, 2012).