El alcalde de Taxco, Mario Figueroa Mundo, confirmó la renuncia de Doroteo Eugenio Vázquez, el ahora ex secretario de Seguridad Pública de este municipio en Guerrero, pues hizo algunos comentarios revictimizantes sobre el feminicidio de Camila, una niña de 8 años.
Ya que la niña acudió a casa de la mujer que fue señalada como feminicida —Ana Rosa, quien murió tras los golpes durante el linchamiento— con autorización de su madre, el ahora ex funcionario aseguró que “Si tengo un hijo, debo vigilarlo”.
Esta frase pretende culpar a la madre de la víctima por el feminicidio de su hija, se trata de una narrativa que no está apegada a los Derechos Humanos y que le quita responsabilidad a las personas que hayan privado de la vida a Camila, depositándola en Magui, la mamá de la menor de edad.
La revictimización consiste en convertir a una persona que sufrió violencia en víctima nuevamente, en este caso y desde una posición de un cargo público, el ex funcionario emitió declaraciones que pretendían responsabilizar a la mamá.
Esta es la declaración completa que hizo el ex funcionario Doroteo Eugenio Vázquez a Foro TV el jueves 28 de marzo, el mismo día en que los vecinos de Taxco decidieron intervenir la detención y golpear a los señalados como responsables del feminicidio de la niña:
“Hubo una responsabilidad maternal y hay una omisión, porque si yo como padre tengo un hijo pues debo de vigilarlo, aquí la mamá supuestamente dejó salir a su niña y sin las medidas de seguridad pertinentes porque ella refería que la persona que falleció era amiga de ella”.
Es pertinente mencionar que antes de la renuncia, el alcalde de Taxco reconoció que no hubo coordinación entre los distintos niveles de gobierno y aseguró que no podía seguir colaborando con Doroteo Eugenio Vázquez tras los comentarios revictimizantes.
El ahora ex funcionario aseguró que los motivos de su dimisión eran personales y que prefería mantenerse al margen “para no entorpecer el escalrecimiento de las investigaciones del caso”.
Qué dijo la mamá de Camila sobre el intento de responsabilización
La renuncia ocurrió cinco días después del secuestro y asesinato de Camila, quien acudió a casa de los supuestos responsables de su muerte bajo la idea de que jugaría con su amiga —una niña de su edad— en las albercas.
Ana Rosa, la mujer que falleció como consecuencia de golpes y patadas en la cabeza, engañó a la mamá de Camila y le dijo que su hija nunca había llegado al domicilio, pero los videos evidenciaron que tanto ella como otros dos hombres habían sacado de la casa dos bolsas negras y horas después encontraron el cuerpo de la menor.
Magui, la madre de Camila aseguró ante distintos medios que se sintió agraviada por el hecho de que el ahora ex secretario de Seguridad hubiera intentado culparla, ya que únicamente confió en su amiga.
De acuerdo con la madre de familia, la amistad de Camila y de la hija de Ana Rosa era estable, por lo que se veían constantemente, la invitación a jugar a las albercas fue vía telefónica. Esto fue lo que dijo Magui sobre el cuidado que tiene con sus hijas:
“No es mi culpa, yo siempre he cuidado a mi hija y no solo tengo una, tengo tres, no es mi culpa. Yo siempre estuve al pendiente de ellas y la gente que me conoce lo sabe; o simplemente confié en su amiga”. Si bien aún no se han cerrado las investigaciones respecto al caso de Camila, todo apunta a que Ana Rosa habría usado a su hija como un “señuelo” para atraer a la otra niña hacia su casa, sitio en el que se le habría privado de la vida.
Cabe señalar que Magui, la madre de la menor asesinada, aseguró que no estuvo de acuerdo con el linchamiento, pues quería que Ana Rosa siguiera viva para que hubiera justicia y se supiera la verdad.