En México el consumo de refresco es algo sumamente normalizado, sin embargo, varias instituciones de salud han recomendado a lo largo del tiempo moderar la ingesta de estas bebidas.
Esta advertencia suele ampliarse hacia las infancias, pues la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ahonda sobre los efectos negativos del consumo de refrescos en niños, relacionándolos con enfermedades cardiovasculares, así como hiperactividad, ansiedad y problemas de sueño como el insomnio.
En un reciente publicado en la Revista del Consumidor en mayo de 2023, se analizaron 46 tipos de refrescos, destacando aquellos con alto contenido de calorías, azúcar y cafeína, sustancias conocidas por su capacidad de estimular el sistema nervioso.
Estos son los refrescos menos dañinos para los menores
De las marcas analizadas, la mayoría de ellas contenían sellos en donde se destacaba que por contener edulcorantes o cafeína no eran recomendados o debían evitarse en niños. De esta lista, sólo unas cuantas bebidas escaparon de dicha leyenda, sin embargo se debe tener en cuenta que estas tampoco son la mejor opción para las infancias:
- Freelife agua gasificada con extracto natural naranja - mango
- La Croix sparklin water orange naturally essenced
- Ameyal refresco sabor fresa kiwi
- Chaparritas refrescos sin gas pasteurizado
- Peñafiel agua mineral sabor naranja
- Senzao guaraná refresco sabor guaraná
- San Pellegrino bebida carbonatada
- Tonicol refresco sabor vainilla
- Yoli refresco sabor limón
Cabe señalar que si bien éstas no contaban con el sello que insta a que los menores no consuman el producto, algunas marcas como Tonicol contenía jarabe de maíz de alta fructuosa, sustancia que suele estar relacionada a que las personas al consumirla no se sacian y, por ende, continúan ingiriendo alimentos.
Asimismo, productos como Freelife incumplió normas al señalar que es 100% natural, cuando no lo es.
Las famosas Chaparritas indicaron contener jarabe de azúcar de caña, pero tenía jarabe de azúcar invertido de caña. Ameyal presentó la leyenda “refresco frutal” aún sin contener fruta.
Es debido a lo anterior a que se recomienda que los menores consuman mejor agua simple, para evitar complicaciones en un futuro y crear hábitos alimenticios saludables desde pequeños.