
Xochimilco, uno de los principales destinos turísticos de la Ciudad de México, famoso por sus trajineras, sus canales, sus invernaderos y, por supuesto, su Isla de las Muñecas, una chinampa que ha llamado la atención de las personas desde que, hace ya muchos años, empezó a transformarse poco a poco en un escenario gótico salido de algún cuento oscuro de terror.
A la Isla de las Muñecas sólo se puede llegar por el canal y se encuentra a una hora y media del embarcadero de Cuemanco. Las espectrales aguas que lo rodean son tan sólo una pequeña parte de lo que ha hecho de la isla un lugar aterrador. Son las miles de muñecas que la adornan el principal atractivo de una chinampa que, sobre todo en épocas de Día de Muertos, atrae la mirada de los curiosos.
PUBLICIDAD
Algunos visitantes de Xochimilco, incluso, se han atrevido a cruzar el terreno a pie para ver de cerca las mutiladas muñecas que cuelgan de las ramas de los árboles, de lazos que cruzan por aquí y por allá, y de las paredes de una vieja casa de madera construida en el corazón de la isla. Algunos de los juguetes no tienen cabeza, otros no tienen extremidades y en el plástico y la tela de la mayoría de ellos se dibuja el paso del tiempo.
Julián Santana, el dueño original de La Isla de las Muñecas en Xochimilco

Las muñecas son tan viejas como vieja es la leyenda oscura que rodea a la isla. Se cuenta que hace muchos años, un hombre que vivía en uno de los barrios más antiguos de Xochimilco, decidió abandonar tierra firme y vivir el resto de su vida en la cabaña que había construído en medio de una chinampa que, por aquel entonces, no tenía mucho de especial.
PUBLICIDAD
Don Julián Santana Barrera comenzó una vida alejado de todo lo que ocurría más allá de las fantasmales aguas del los canales que lo rodeaban, hasta que un día se encontró con un descubrimiento macabro que cambió su vida para siempre: a las orillas de su isla apareció el cuerpo ahogado de una niña.

Perturbado por el espíritu de la pequeña (es de conocimiento popular que las ánimas son comunes en la zona y están relacionadas directamente con el agua), el hombre comenzó a colgar muñecas en cada esquina de su chinampa: el primero de los juguetes, de hecho, lo recolectó de la mano del cadáver.
PUBLICIDAD
Poco a poco, a través de los años, la isla comenzó adoptar su apariencia espectral. Hoy en día, son miles de las guardianas de plástico las que cuidan el terreno de los fantasmales espíritus y han dotado a la chinampa de un aura particular que ha inspirado a contadores de historias de todo tipo. Julián Santana murió hace años, pero actualmente todavía hay una persona que habita la vieja casa de madera.
El actual dueño de la Isla de las Muñecas

Fue en el año 2001 cuando don Julián Santana murió de un fulminante infarto y como si fuera una especie de broma del destino, su cadáver fue encontrado en el mismo sitio donde, décadas atrás, fue hallado el cuerpo de la niña que lo inspiró a transformar su chinampa.
PUBLICIDAD
Su sobrino, Anastasio Santana, quien de hecho fue el que encontró al hombre muerto, es actualmente el dueño de la Isla de las Muñecas. En ocasiones ha recibido a los medios de comunicación y ha charlado con los visitantes acerca del mito que creció alrededor de la isla.
La Isla de las Muñecas se ha vuelto tan famosa, ha aparecido en icónicas películas, ha sido documentada por medios internacionales y sigue recolectando el interés de los entusiastas de la parte más oscura del folclor mexicano.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Más Noticias
Aseguran cinco toneladas de autopartes y un arsenal de droga tras cateos simultáneos en la GAM
Un hombre de 54 años y una mujer de 53 fueron detenidos tras dos cateos simultáneos en la Ciudad de México

Reportan que casa de Rocha Moya en Culiacán fue tiroteada
La casa se encuentra en la colonia Las Quintas, en Culiacán, Sinaloa

Jorge Álvarez Máynez celebra negativa de Jalisco y Nuevo León de adelantar fin del Ciclo Escolar: Se defienden los derechos
La polémica por la propuesta de la SEP creció en menos de 48 horas

Las madres veganas y todo lo que incomodan
La razón de muhos siempre fueron los animales, la crueldad y la incomodidad de entender que detrás de muchos productos cotidianos existe sufrimiento que normalmente preferimos no mirar

Decidir ser madre en México: ¿elección o mandato social?
La maternidad se ha romantizado, vinculándola a sacrificio y generando estereotipos sobre las mujeres


