Muchos hábitos contribuyen a una mala salud cerebral, un estudio reciente de la Organización Mundial de la Salud (OMS) dio a conocer los malos hábitos y costumbres que dañan profundamente el cerebro.
Algunas conductas, en apariencia “normales”, con el tiempo se pueden convertir en graves problemas de salud serios.
Cerebro haragán
- Consumo de Azúcares. Una dieta no saludable y balanceada lo afectan.
- No desayunar. No desayunar significa que el cerebro no funcione, deja de mandar señales de emergencia para tener “combustible”; trayendo como consecuencia enfermedades graves como: obesidad, colesterol alto y diabetes.
- Fumar. Reduce la materia cerebral y el suministro de oxígeno al cerebro. Se ha demostrado que promueve la aparición de enfermedades neurodegenerativas como el Alzhéimer y por supuesto la aparición de causas cancerígenas.
- Exponerse a ambientes contaminados. Habitualmente necesita un suministro constante de oxígeno, pero diferentes sustancias tóxicas podrían interferir con el intercambio de gases, transporte y procesamiento de oxígeno hacia las células, lo que reduce su eficiencia.
- No dormir. No dormir ocho horas acelera la muerte de las células cerebrales a corto plazo, y te mantendrá cansado y de mal humor durante todo el día.
- Comer en exceso. Provoca una acumulación de sustancias residuales en forma de grasas y endurecimiento de las arterias cerebrales, lo que afecta su correcto funcionamiento.
- Consumo de alcohol. La ingesta de alcohol daña principalmente el sistema nervioso, el hígado y el corazón, e impactan en el cerebro matando las neuronas, así como la reducción en la velocidad con la que se transmiten los impulsos nerviosos.
- Estrés. El estrés provoca varias reacciones al sistema nervioso, algunas de las cuales reducen la capacidad mental y también aumentan el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular y ataques cardíacos.
- La violencia. El cerebro aprende a protegerse y se vuelve hipervigilante, en constante alerta, expectante y activo, lo cual provoca un amplio desgaste emocional y cognitivo.
- No hacer ejercicio. El no realizar cualquier actividad física provoca que vaya haciendo viejo y con mayor riesgo de padecer alguna enfermedad cerebral.
Recomendación
Pese al panorama sombrío o poco alentador, la buena noticia es que dichos malos hábitos también pueden ser los más fáciles de cambiar, es cuestión de disciplinarse, cambiar la actitud y activarse para comenzar a revertir poco a poco cada uno de ellos.
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