La Unidad de Investigación Sensible (SIU) es una unidad con la que la Agencia Antidroga (DEA) de Estados Unidos combatió al narcotráfico desde hace varios años; sin embargo, su funcionamiento en México fue blanco de la renuencia del presidente Andrés Manuel López Obrador a permitir la presencia de agentes estadounidenses en el país.
Esta unidad forma parte de la Oficina de Entrenamiento, la cual abrió en el año 2011 y cuya importancia radica en que se especializa en narcóticos y drogas peligrosas, confiscación de activos, programas de entrenamiento en inteligencia, en laboratorios clandestinos.
Sin embargo, en medio de su embate en contra de la incursión de agencias estadounidenses en México, el presidente Andrés Manuel López Obrador tomó la decisión de cerrar sus oficinas dentro del país.
Esta unidad, la SIU, que se caracterizó por participar en operativos de gran relevancia como la captura de Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, en el año 2016, fue cerrada por decisión presidencial en abril de 2022.
Tareas que la SIU desempeñó en México y otros países
La DEA ubicó a esta oficina como una que prepara agentes para investigaciones complejas de conspiración internacional, a través de tareas de vigilancia, identificación de drogas, de laboratorios clandestinos, realización de entrevistas e interrogatorios y hasta primeros auxilios.
Sin embargo, una de las especialidades de esta oficina era que sus agentes se especializaban también en la intervención de comunicaciones.
Esta oficina trabajó en México hasta el año pasado, pero también cuenta con oficinas en países como Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Afganistán, Guatemala, República Dominicana, Honduras, entre otros.
Aunque esta oficina operó en México bajo las siglas de la DEA - como en el resto de los países -, en realidad su trabajo era guiado por el gobierno en turno. En este caso, por el del presidente López Obrador.
Fue en el año 2022 cuando trascendió el cierre de esta oficina, luego de varios meses de criticar la “intromisión” de agencias extranjeras en el país. En el año 2020, por ejemplo, llegó a decir que los agentes adscritos a la Agencia Antidrogas deberían “informar sobre su participación” con exfuncionarios federales.
En ese caso sus señalamientos se dieron en el marco del caso de Genaro García Luna, el exsecretario de Seguridad Pública durante el sexenio de Felipe Calderón. Es por ello que en aquel entonces, el mandatario federal cuestionó si estos agentes estuvieron involucrados en casos como Rápido y Furioso.
El cierre de la SIU ocurrió en el año 2022, en el marco del auge del consumo de fentanilo en Estados Unidos, una crisis por la que Estados Unidos y México han tenido reiteradas reuniones para fortalecer el tráfico de drogas.