Abi Cruz sigue rompiendo barreras de género, al convertirse en la primera mujer piloto en más de cuatro décadas, que se integra al grupo de servicios aéreos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México.
Tuvieron que pasar 45 años para que la Dirección Ejecutiva de Servicios Aéreos, Cóndores, tuviera una mujer piloto entre sus filas, quien orgullosa compartió su logro profesional.
Convertirse en piloto siempre fue su sueño, “porque el helicóptero para mi es una máquina impresionante, lo que puedes hacer siendo piloto ayudando a la ciudadanía, es un honor que me hayan admitido y recibir esta oportunidad”.
Abi Cruz aseguró que nunca se ha sentido menos en las filas de la SSC, por lo que confía en ser una inspiración para que otras mujeres lleguen a lugares como el que ella ocupa ahora.
La nueva Jefa de Pilotos, Abi Cruz, cuenta con cinco años de experiencia como capitana, su formación inició en la Escuela de Aviación Mexicana, en materia de helicópteros, la cual cursó por dos años.
Durante esa etapa aprendió todo sobre control y adiestramiento, así como teoría y sus primeras 40 horas de vuelo. Posteriormente tuvo que cursar seis meses de estudio teórico y 69 horas de vuelo.
La chica reconoció que su mayor motivación para ser capitana es la función inmediata que tienen los helicópteros para ayudar a la población ante distintas emergencias, “estar en la aeronave y en los cielos es un sentimiento de pertenencia, es el lugar donde debo de seguir”.
Recordó que al obtener su primera oportunidad de sobrevolar, hace cinco años, un helicóptero Bell 412 en la zona del estado de Campeche, donde se desempeñó como capitana, pulió habilidades que, al llegar a la Ciudad de México, la respaldaron para ingresar a la SSC.
Las mujeres se abren camino sin temor
Actualmente, la Dirección Ejecutiva de Servicios Aéreos Cóndores cuenta con 33 mujeres en sus filas, entre las que destacan la Jefa de Adiestramientos Aéreos, dos Ingenieras técnicas aeronáuticas, dos de mantenimiento de helicópteros y cuatro paramédicas aéreas, así como personal administrativo especializado y cocineras.
Abi Cruz se une a una lista de mujeres mexicanas que eligieron ser pilotos en sus vidas.
Emma Catalina Encinas Aguayo fue la primera mujer piloto mexicana, en el ya lejano año de 1932.
Encinas nació el 24 de octubre de 1909 en el Municipio de Madera, Chihuahua. Durante su juventud, se dedicaba a dar clases de baile, pero su sueño era convertirse en piloto, por lo que se mudó a la Ciudad de México para estudiar aviación.
Tuvo que solicitar un permiso al Oficial Mayor de la Oficina de Comunicaciones Aéreas. Tras ser autorizada, estudió en la Escuela de Aviación Roberto Fierro. El 4 de diciembre de 1932 presentó su examen práctico para obtener la licencia de piloto, en el que obtuvo la máxima calificación.
Obtuvo la licencia de piloto de turismo número 54, que la convertía en la primera mujer piloto del país.