Shigeru Miyamoto revela cómo los filmes de Mario impulsaron el regreso de Star Fox y otros títulos

Nintendo vincula sagas y películas, pero limita crossovers para proteger la identidad de sus franquicias

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Shigeru Miyamoto attends the premiere of Universal Pictures' "The Super Mario Bros." at Regal LA Live, in Los Angeles, California, U.S., April 1, 2023. REUTERS/David Swanson

El productor y diseñador Shigeru Miyamoto ha confirmado que al menos tres juegos recientes de Nintendo fueron desarrollados específicamente considerando la presencia e influencia de los personajes en las dos más recientes películas animadas de Mario.

En declaraciones a la revista Famitsu, Miyamoto mencionó que títulos como el remake de Star Fox, Princess Peach: Showtime y Yoshi and the Mysterious Book se planearon con el objetivo de fortalecer la sinergia entre sus franquicias y las producciones cinematográficas, asegurando a los fans nuevas experiencias interconectadas tras ver los filmes. La inclusión de Fox McCloud o Yoshi no fue casual, sino parte de una estrategia deliberada para aprovechar el impulso que el cine genera en la industria del videojuego y, al mismo tiempo, beneficiar al medio cinematográfico.

El caso de Star Fox: una excepción que aclara la norma

Uno de los ejemplos más visibles es el remake de Star Fox para Nintendo Switch 2, cuyo desarrollo surgió del interés de aprovechar la aparición de Fox McCloud en la película Super Mario Galaxy Movie. Miyamoto aclaró que, aunque tiene un rol importante en Nintendo, no decide unilateralmente la lista de lanzamientos; sin embargo, algunas decisiones se toman según necesidades específicas y oportunidades derivadas de otros medios. La idea fue garantizar que aquellos espectadores interesados en Fox por su aparición en el cine pudieran jugar con el personaje en una consola. Esta estrategia muestra cómo Nintendo procura maximizar la visibilidad de sus personajes y revitalizar sagas clásicas en momentos de alta exposición mediática.

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No solo Fox recibió atención tras su aparición en la pantalla grande. Miyamoto explicó que, aunque la política tradicional de Nintendo prohíbe cruces entre personajes de diferentes franquicias –con la excepción de la serie Smash Bros.–, el impacto de Super Mario Galaxy Movie permitió hacer una excepción temporal. Fox compartió universo con Mario; además, Pikmin también tuvo presencia en la película, fortaleciendo la estrategia de conectar narrativas para fomentar la popularidad de diferentes propiedades intelectuales en distintos formatos. Sin embargo, Miyamoto subrayó que esto no significa que habrá una apertura masiva a los crossovers, ya que la inclusión de personajes como Samus, de Metroid, añadiría demasiada complejidad desde el punto de vista narrativo y legal.

Cine y videojuegos: influencia mutua y desarrollo paralelo

Miyamoto explicó cómo las producciones se influencian entre sí: la elaboración de The Super Mario Bros Movie y el desarrollo de Princess Peach: Showtime transcurrieron de manera simultánea, lo que llevó al equipo a considerar un papel más relevante para Peach tanto en la película como en el videojuego. De manera similar, la decisión de incluir a Yoshi en The Super Mario Galaxy Movie fue acompañada inmediatamente por el inicio del desarrollo de Yoshi and the Mysterious Book, con el objetivo de asegurar la presencia del personaje tanto en el cine como en las consolas.

Estos ejemplos evidencian una tendencia creciente en la industria del entretenimiento, donde los proyectos transmedia buscan ampliar el alcance de las franquicias y mantener a los personajes en vigencia dentro de la cultura popular. La decisión de lanzar juegos alineados con los estrenos coincide no solo con estrategias comerciales, sino también con el deseo de generar productos que respondan a la demanda de los espectadores, conectando historias y experiencias entre el cine y los videojuegos.

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El efecto para los jugadores y perspectivas sobre futuros crossovers

Para los seguidores de Nintendo, esta estrategia permite que el interés generado por las películas tenga una continuación inmediata y concreta en los videojuegos. Tanto remakes como nuevos lanzamientos atraen a los jugadores habituales que desean revivir sagas clásicas y, al mismo tiempo, presentan estas historias a una nueva generación de usuarios que en muchos casos conocen a los personajes primero a través del cine.

No obstante, Miyamoto advirtió que la flexibilidad concedida en estos casos no se convertirá en una práctica generalizada. Los cameos de Pikmin y Fox McCloud fueron planificados de manera cuidadosa por sus implicaciones en temas legales y de merchandising, y la excepción a la regla de no permitir crossovers entre franquicias solo está justificada cuando existe una razón de peso, sea narrativa o comercial. La aparición de Samus, de Metroid, continúa descartada, precisamente para evitar complicaciones legales o temáticas que podrían saturar las historias o confundir las identidades de cada franquicia.

La relación entre las producciones cinematográficas y los videojuegos en Nintendo continuará desarrollándose, pero siempre bajo lineamientos internos estrictos que impiden la mezcla indiscriminada de personajes. De este modo, Nintendo protege el valor de cada marca y mantiene la coherencia en sus universos, sin dejar de estar atenta a las oportunidades que surgen cuando una cooperación puntual y cuidadosamente planificada resulta beneficiosa.