Después de una primera entrega sumamente exitosa en cuanto a taquilla, con números que la han posicionado como una de las más fuertes entregas de los últimos años en la cultura popular, Nintendo se une nuevamente con Illumination para adaptar Super Mario Galaxy, uno de los videojuegos más icónicos del fontanero y cuya historia es de las más representativas del universo Mario.
Antes de empezar a hablar del reciente estreno de Super Mario Galaxy: La Película, voy a destacar que soy de las personas que defendió fuertemente la película anterior, sumamente criticada en su momento por la leve trama argumental que ofrece. No me parece un dato menor, sino un principio para empezar a hablar de esta nueva etapa de Mario en el cine: Super Mario Galaxy hace mal todo lo que Super Mario Bros. hizo bien.
Un tiempo después de la primera película, en esta ocasión vemos como la vida de Mario (Chris Pratt) y Luigi (Charlie Day) ya está asentada en el Reino Champiñón. Cuando Bowser Jr. (Benny Safdie) aparece para secuestrar a Rosalina (Brie Larson), nuestros protagonistas junto a Peach (Anya Taylor-Joy) y Toad (Keegan-Michael Key) deberán emprender un viaje por diferentes mundos para salvar no sólo a este nuevo personaje, sino a toda la galaxia.
Para mi, el primer gran conflicto de la película es que quiere ser todo al mismo tiempo. Es una adaptación de Mario Galaxy, sí, pero también es una adaptación de Super Mario Odyssey, de Super Mario Bros. 2, de Super Mario Bros World y tiene apariciones, confirmadas previo al estreno, de Pikmin y Fox McCloud de Star Fox. Son muchas cosas para condensar en poco más de una hora y media.
En pos de atar todos estos cabos que poco tienen que ver uno con el otro, la narrativa de Super Mario Galaxy es casi inexistente. Todo lo que pasa todo el tiempo es azaroso, sin justificación, casi puesto de casualidad. A su vez, todo está impulsado por una insoportable intención constante de generar el “momento TikTok” de la película para nuevas generaciones, con planos que priorizan la acción central de una forma poco natural y con acciones que parecen directamente un chiste no narrativo hacia el espectador.
Yoshi es el más afectado de toda esta situación, con un marco narrativo pobre y con muy poca intención de parte de la película de darle un rol protagónico como parecía que iba a tener, termina siendo un constante comic relief del film que busca sacarle alguna sonrisa a los niños mediante bailes inoportunos y momentos exagerados respecto a cómo Yoshi actúa con el mundo. Destacable la voz de Donald Glover en el rol que hace más de lo que el personaje requiere.
En mi caso, y enganchado con la introducción de esta nota, la primera película subsana la pobre trama narrativa con el fuerte desarrollo de personajes que tiene. Donkey Kong, Luigi, Mario, Peach, Toad, Bowser. En pocos minutos de pantalla para cada uno, todos logran tener un arco con conflicto y desarrollo, con motivaciones menores y mayores, que pueden gustarte o no pero que están ahí. Es una película muy introductoria que hace el trabajo sucio de dejar el setting perfecto para que se expanda hacia lugares mucho más interesantes.
Al contrario, esta película no es introductoria y el desarrollo no podría ser más diferente. Rosalina participa muy pocos minutos de la cinta, y la motivación de los personajes no sólo por momentos es ridícula sino que muchas escenas directamente no tienen sentido con los argumentos que nos muestran cinco minutos atrás. Todas las justificaciones que le encuentro a la primera película me terminan pareciendo exageradas para intentar comprender cuáles fueron las intenciones creativas detrás de Super Mario Galaxy: La Película, más allá de generar un tanque de venta enorme.
El que más sufre de toda esta situación es Jack Black, con un Bowser que no sólo no brilla como en la primera película, sino que termina desdibujando poco a poco. Entiendo la intención que tuvieron al querer meter un conflicto moral respecto a su personaje y el arco de paternidad que tiene con Bowser Jr., pero Bowser es el Joker. Es el Duende Verde. Es el antagonista por excelencia y el concepto del personaje se contradice con lo que quisieron hacer, por momentos, en esta película. Algo que ni siquiera mantienen firme hasta el final.
Después de todos estos puntos, también quiero destacar algunas cosas que me parecieron muy buenas. En primer lugar, la secuencia Star Fox y toda la participación de Glen Powell como Fox McCloud es espectacular. Es el mejor tráiler que jamás hizo Nintendo y te da ganas no sólo de sacar ticket para su película en particular sino de descargar todos los juegos a disposición de Star Fox, una franquicia que históricamente le costó la parte de marketing. Ojalá Nintendo pueda aprovechar el momento para darle amor a una de las gemas que aún no llegó al exitoso ciclo de Nintendo Switch.
Por otro lado, más allá de que no estoy a gusto con lo que hicieron con Bowser, me parece que la introducción de Bowser Jr. suma y mucho a la película. Es de las mejores interpretaciones de voz que tiene el film y le dan al personaje un montón de matices que en los juegos solamente puede mostrar superficialmente. Me encantaría ver un poco más de este Bowser Jr. eventualmente en las futuras entregas que seguramente ya están en desarrollo.
También hay una realidad y es que esta película cumple para los dos públicos a los que más apunta: a los niños y a los nintenderos. Es un gran testimonio de época, de una juventud que sólo puede mantenerse pegada a la pantalla si tiene llamados de atención constante. Por otro lado, es un homenaje total a Nintendo y a Mario en sus 40 años. No hay un solo minuto de la película que no tenga un guiño a algo fácilmente identificable si jugaste a alguno de los juegos. En ese sentido, la película termina siendo muy entretenida y disfrutable sobre todo si la tomas como una atracción en un parque de diversiones y no como una proyección en una pantalla teatral.
Otro punto fuerte a favor, y creo que el mayor de todos, es el excelente apartado audiovisual. Pocas películas de animación se logran ver tan bien y con tanto nivel de detalle como lo está haciendo Illumination, que hoy podría considerarse el más alto exponente de este tipo de películas. La actuación de voz de los personajes es de correcta a muy buena en cada uno de los casos, y la banda sonora es espectacular y mucho mejor que en la película anterior, gracias a la cantidad de matices que te da estar adaptando Super Mario Galaxy y su librería de sonidos.
No niego que disfruté Super Mario Galaxy: La Película y creo que hay muchos aspectos, como fan de Nintendo, que son destacables. Sin embargo, todo lo que yo personalmente no comparto de la primera película sí lo veo claro en esta ocasión. Hay momentos que están pensados para ser otra cosa y termina siendo una resta más que una suma.
No tengo dudas de que esto será un éxito en taquilla, y ojalá con sus puntos fuertes puedan hacer una secuela que retome el camino que habían formado y que pueda expandirse a mejores lugares. Hoy por hoy, la expectativa baja un poco y genera miedo de cara a The Legend of Zelda (2027), una producción con una ambición muchísimo más grande. Quedará esperar a ver qué hace Nintendo con su expansión al cine ahora que la introducción no es una traba en el camino.