Netflix y Ubisoft han iniciado uno de los proyectos audiovisuales más grandes del entretenimiento mundial con la filmación de Assassin’s Creed, una serie que por primera vez lleva la reconocida franquicia de videojuegos a la antigua Roma. Grabada completamente en Italia y situada en el año 64 d.C., durante el periodo marcado por el gran incendio de Roma, la producción cuenta con un reparto internacional para reinventar el conflicto oculto entre dos facciones rivales que buscan definir el destino de la humanidad. El director Johan Renck, conocido por su trabajo en Chernobyl, lidera el proyecto, que cuenta con el apoyo de los históricos estudios Cinecittà y la expectativa de ofrecer una experiencia visual novedosa.
Elenco estelar y dirección internaciónal
Netflix ha apostado por un extenso y variado elenco actoral para dar vida a la Roma de mediados del siglo I. Encabezan el reparto Toby Wallace, reconocido por Babyteeth, y Lola Petticrew, de Say Nothing, quienes junto a figuras como Noomi Rapace, Claes Bang y Sean Harris aportarán diversidad de tonos y matices a la reinterpretación de los conflictos entre asesinos y templarios.
También destacan los nombres de Laura Marcus, Tanzyn Crawford, Nabhaan Rizwan, Zachary Hart, Sandra Guldberg-Kampp, Mirren Mack (vista en The Witcher: Blood Origin), Youssef Kerkour y Louis McCartney. La suma de talento internacional busca ofrecer una narrativa coral donde las historias personales se entrelazan con los grandes acontecimientos de la época.
Trasfondo histórico y ambientación romana
Situar la acción de Assassin’s Creed en el año 64 d.C. representa una apuesta inédita para la franquicia, que nunca antes había abordado la Roma imperial a través de una trama original. La fecha elegida es clave: ese año, un incendio devastador arrasó gran parte de la ciudad, hecho históricamente atribuido a la negligencia o mala intención del emperador Nerón.
La serie aprovechará el emblemático entorno del Circus Maximus y los decorados realistas creados en Cinecittà Studios, replicando el Foro Romano y otros escenarios auténticos. Además, se rodará en exteriores de la región del Lacio y la Toscana, reforzando la sensación de inmersión y fidelidad histórica que caracteriza a la marca Assassin’s Creed.
Innovación en la narrativa y repercusión cultural
Desde su concepción, los creadores Roberto Patino (Westworld, DMZ) y David Wiener (Halo, Homecoming) han planteado la serie como un thriller de alto voltaje cuyo trasfondo es “la guerra secreta entre dos facciones sombrías que luchan por definir el futuro de la humanidad”. Los showrunners, ambos nominados al Emmy, han subrayado el deseo de explorar cuestiones universales como el destino, la fe y la identidad a través de las historias cruzadas de varios personajes.
Además, el guion enfatizará las conexiones humanas en momentos de crisis y los límites entre poder, manipulación, violencia y esperanza. La producción goza de incentivos fiscales estatales italianos de hasta un 40% del coste elegible, garantizando recursos para desarrollar vestuarios y decorados de primer nivel bajo la dirección artística de Carlo Poggioli (The Leopard, The New Pope).
La serie busca conectarse no solo con los más de 230 millones de fanáticos de los videojuegos, sino también con una audiencia global ávida de relatos históricos transformados en experiencias televisivas de gran calidad. Cinecittà Studios y la industria italiana se consolidan así como epicentro creativo de una superproducción que promete reavivar el interés por los dramas históricos ambientados en la antigüedad clásica, con potencial estreno en 2027 y aspiraciones de marcar un hito en la adaptación de universos de videojuegos a la televisión mundial.