El estudio japonés Comcept, responsable del fallido Mighty No.9 y fundado por el exproductor de Mega Man, Keiji Inafune, ha cerrado sus puertas definitivamente. Esta noticia marca el cierre de una empresa caracterizada por altas expectativas, campañas de financiación polémicas y un legado mixto en la industria de los videojuegos.
Comcept, que aspiraba a revolucionar el desarrollo independiente de videojuegos tras la salida de Inafune de Capcom en 2010, ha sido finalmente disuelta después de años de críticas hacia su gestión y promesas no cumplidas con quienes apoyaron sus proyectos a través de crowdfunding.
De Mega Man a Kickstarter: origen y ascenso de Comcept
Keiji Inafune, figura clave en la creación y desarrollo de la serie Mega Man durante más de dos décadas, decidió dejar Capcom en 2010 y fundar Comcept con el objetivo de obtener una mayor libertad creativa. El paso del reconocido desarrollador hacia la independencia fue recibido con expectativa, especialmente cuando en 2013 lanzó la campaña de Kickstarter para Mighty No.9. Este nuevo proyecto, considerado en su momento como el sucesor espiritual de Mega Man, logró recaudar más de cuatro millones de dólares, convirtiéndose en una de las campañas más exitosas en el ámbito del financiamiento colectivo de videojuegos.
Sin embargo, el modelo de financiación colectiva pronto mostró sus primeras debilidades. Las expectativas generadas entre los seguidores contrastaban con las dificultades técnicas y narrativas que el estudio enfrentaba durante el desarrollo del juego. Mighty No.9 ofrecía como uno de sus principales atractivos la promesa de versiones para diversas plataformas, incluidas consolas portátiles como la Nintendo 3DS, lo que incentivó a miles de aficionados a apoyar el proyecto en espera de recibir su copia física en el futuro. A pesar de estos compromisos y del considerable financiamiento logrado, muchas de estas promesas nunca se concretaron, lo que provocó una creciente insatisfacción entre los seguidores del estudio.
Fracaso crítico y promesas no realizadas
El lanzamiento de Mighty No.9 en 2016 representó un punto de inflexión negativo para la reputación de Comcept. Los jugadores destacaron problemas en la jugabilidad, la narrativa y el apartado técnico, además de una limitada oferta de contenido. Las críticas se enfocaron en la diferencia entre las expectativas generadas durante la campaña de recaudación y el producto final. Frente a las numerosas quejas, la empresa admitió públicamente que no podría cumplir con el envío de algunas recompensas, como las esperadas versiones para Nintendo 3DS.
Además de Mighty No.9, Comcept buscó repetir el esquema de crowdfunding con Red Ash: The Indelible Legend, pero este nuevo intento también recibió críticas de la comunidad, que consideró prematura la solicitud de fondos adicionales antes de haber cumplido con las expectativas del proyecto anterior.
Intentando recuperar su imagen, Comcept colaboró posteriormente con Level 5 para el desarrollo de ReCore en 2016. Si bien este título recibió críticas más moderadas, el estudio no logró recomponer su relación con la comunidad. Estas experiencias dejaron una marca duradera en la confianza hacia los proyectos financiados mediante Kickstarter, afectando no sólo a Comcept, sino a otros desarrolladores independientes, quienes debieron enfrentar mayores exigencias en términos de transparencia y cumplimiento tras estos acontecimientos.
Un legado controvertido y el futuro de Mega Man
A pesar de los fracasos de Comcept, la figura de Keiji Inafune sigue siendo relevante en la industria. Tras dejar la compañía, Inafune se involucró en proyectos diversos, como el desarrollo de contenido exclusivo para Xbox One con ReCore, aunque ninguno de estos alcanzó el mismo nivel de impacto que su trabajo con Mega Man. El cierre de Comcept representa una señal significativa para las generaciones de jugadores que confiaron en los veteranos del género de acción y plataformas.
Mientras tanto, Capcom, la compañía que dio origen a Mega Man, anunció un nuevo título, Mega Man: Dual Override, programado para 2027 en múltiples plataformas. Esta noticia sugiere un posible renacimiento del icónico personaje y su universo, en contraste con el cierre de la empresa fundada por su principal impulsor. La coexistencia entre la continuidad de la saga original y el final de la trayectoria independiente de Inafune ilustra los riesgos y desafíos propios de la industria del videojuego, especialmente en una época marcada por comunidades de aficionados exigentes y altas expectativas sobre quienes dirigen las franquicias más queridas.