Al cumplirse un nuevo aniversario de la muerte de Alberto Nisman, ocurrida el 18 de enero de 2015, el fiscal federal Carlos Rívolo reafirmó la postura de que el deceso del ex titular de la UFI AMIA no fue un suicidio, sino un homicidio, apoyándose en la evidencia técnica recolectada en el expediente a lo largo de los años.
En diálogo con Radio Rivadavia, el funcionario judicial expresó que las pruebas científicas no dejan margen para otras interpretaciones sobre la mecánica del hecho. La causa que investiga la tragedia en las torres Le Parc de Puerto Madero está a cargo del fiscal Eduardo Taiano y el juez Julián Ercolini.
Rivolo, titular de la Fiscalía Nº 2 de Comodoro Py, hizo hincapié en la importancia de una pericia realizada por la Gendarmería Nacional en 2016, la cual contó con la participación de expertos de todas las partes involucradas.
Al respecto, el magistrado fue categórico al citar las conclusiones de aquel estudio forense: “Alberto Nisman fue contundentemente asesinado”. Rívolo explicó que, si bien inicialmente hubo discusiones internas en el ámbito judicial sobre las causales de muerte, ese debate técnico quedó saldado para la justicia gracias al trabajo exhaustivo de los peritos, quienes descartaron la intervención voluntaria de la víctima en su propio fallecimiento.
Durante la charla, se recordó el contexto hostil que rodeó al hallazgo del cuerpo y el tratamiento que recibió la figura de Nisman por parte del poder político de entonces.
El representante del Ministerio Público señaló que la agresión no se limitó al hecho físico, sino que continuó con un ataque a la reputación del magistrado. Sobre este punto, expresó: “Pocas veces hemos visto que un fiscal asesinado fuera atacado de semejante manera en lo personal”.
Esta situación generó, según sus palabras, un fuerte impacto entre sus colegas, quienes notaron con asombro la falta de gestos institucionales como un día de luto o una bandera a media asta por parte del Poder Ejecutivo.
Rivolo también recordó la histórica “marcha de los paraguas”, la movilización bajo la lluvia que exigió justicia por Nisman. El funcionario narró cómo la iniciativa surgió de la ciudadanía y fue luego acompañada por los investigadores.
El fiscal federal rememoró una reunión en el despacho de Guillermo Marijuán junto a Eduardo Taiano y Carlos Stornelli, donde se planteó la asistencia al evento: “Fue un debate, pero extremadamente corto en si íbamos o no íbamos y dijimos, ‘Sí, tenemos que estar presentes’”. Aquella jornada contó con el apoyo de juristas de Estados Unidos y otras naciones, dando pie a la creación de la Federación Latinoamericana de Fiscales.
La conversación también abordó la inseguridad que enfrentan los operadores de justicia en la región, mencionando casos graves como el del fiscal paraguayo Marcelo Pecci. Al respecto, el magistrado sostuvo que “la región tenía un conflicto muy importante en términos de violencia institucional hacia el poder judicial y especialmente hacia los fiscales”.
Esta realidad, evidenciada tras lo ocurrido con Nisman, impulsó la necesidad de fortalecer los organismos de investigación para proteger a quienes deben perseguir el crimen organizado y la corrupción estatal.
Otro eje central de sus declaraciones fue la necesidad de que las fuerzas de seguridad encargadas de las pesquisas dependan funcionalmente de los fiscales y no del gobierno de turno. Rívolo argumentó que la subordinación al poder político entorpece la búsqueda de la verdad, ya que “no puede ser que, dependiendo en muchas ocasiones de quién sea el gobierno de turno, las fuerzas ayuden más o ayuden menos al esclarecimiento de un acontecimiento”.
Para el fiscal Rívolo, esta autonomía es fundamental para evitar la contaminación de la escena del crimen y garantizar la imparcialidad en expedientes sensibles.
Respecto al estado actual de la causa, el fiscal reconoció la enorme complejidad que enfrentan el juez Julián Ercolini y su par Eduardo Taiano para avanzar en la identificación de los autores materiales e intelectuales. Describió el proceso como una tarea ardua de desmantelamiento de maniobras de encubrimiento: “Son capas y capas que vos tenés que ir realmente limando para llegar al menos a la verdad”.
A pesar de las dificultades y el tiempo transcurrido, aseguró que el equipo judicial mantiene un esfuerzo diario para esclarecer los hechos y llevar a los responsables ante los tribunales.
Para finalizar, Rívolo reflexionó sobre el significado histórico de la muerte de Nisman para la Argentina. Calificó el suceso como un evento traumático que “marcó un quiebre en la historia democrática de la República Argentina”.