Tres personas heridas con quemaduras, entre ellas una niña de tres años, dejó una explosión en una cohetería artesanal del barrio San Sebastián, en el municipio de San Nicolás, Copán. El hecho ocurrió mientras las víctimas realizaban labores dentro del establecimiento, donde se fabrica pólvora de manera artesanal.
Las personas afectadas fueron identificadas como Teresa de Jesús Hernández, de 22 años; Darwin Alejandro Arita, de 19; y una niña de tres años. Los tres sufrieron quemaduras de primer y segundo grado en alrededor del 30% del cuerpo.
Tras la explosión, los heridos fueron trasladados a un centro asistencial en La Entrada, Copán, donde permanecen ingresados en el área de cuidados intensivos debido a la gravedad de las lesiones.
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Personal médico mantiene un monitoreo constante, ya que este tipo de quemaduras representa riesgo de infección, deshidratación y complicaciones sistémicas, en especial en pacientes pediátricos.
Especialistas en medicina de emergencias señalaron que las lesiones por explosión no solo afectan la piel, sino que también pueden comprometer órganos internos por la inhalación de gases tóxicos o el impacto de la onda expansiva.
Una menor afectada
La presencia de una niña de tres años entre los heridos reavivó la preocupación por la exposición de menores a entornos donde se manipulan materiales explosivos.
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Expertos en protección infantil advirtieron que la presencia de niños en espacios de fabricación de pólvora implica un riesgo crítico, ya que una falla en los procesos puede derivar en accidentes de gran magnitud.
Organizaciones sociales reiteraron la necesidad de reforzar la supervisión en estos talleres artesanales, en especial en comunidades donde estas actividades forman parte de la economía informal.
Riesgos de la pólvora artesanal
El caso en Copán se suma a otros accidentes relacionados con la fabricación y manipulación de pólvora en Honduras, una actividad que sigue registrando incidentes pese a las restricciones municipales vigentes en varias ciudades del país.
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Aunque existen ordenanzas que prohíben o regulan su comercialización y uso, la producción clandestina o informal sigue presente en distintas regiones, sobre todo en zonas rurales o semiurbanas.
Expertos en gestión de riesgos señalaron que las coheterías artesanales suelen operar con condiciones de seguridad limitadas, lo que incrementa la probabilidad de explosiones accidentales durante el proceso de producción.
Falta de control y prevención
Analistas en seguridad ocupacional explicaron que la manipulación de pólvora requiere protocolos estrictos, capacitación especializada y espacios adecuados para reducir riesgos, condiciones que muchas veces no se cumplen en talleres informales.
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También advirtieron que la falta de ventilación, el almacenamiento inadecuado de materiales y la manipulación sin protección pueden desencadenar explosiones accidentales.
Los accidentes vinculados a pólvora suelen incrementarse en temporadas festivas, cuando aumenta la demanda de productos pirotécnicos, aunque también ocurren durante procesos de fabricación en cualquier época del año. Especialistas en gestión de emergencias insistieron en que la prevención sigue siendo la herramienta más efectiva para evitarlos.
Mientras las autoridades investigan las causas exactas del accidente en San Nicolás, Copán, sectores sociales coincidieron en la necesidad de fortalecer los controles sobre la producción y el manejo de pólvora en el país.
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