La negociación del nuevo salario mínimo en Honduras ha iniciado oficialmente con la instalación de la mesa tripartita compuesta por representantes del Gobierno, el sector empresarial y los sindicatos. Este proceso, que impacta directamente en la situación de miles de trabajadores, se desarrolla en un contexto de incertidumbre sobre el monto y la modalidad del ajuste salarial para este año.
El ministro de Trabajo, Fernando Puerto, junto al viceministro de Relaciones Laborales, Daniel Discua, y la directora de Salarios, Lourdes Salinas, encabezaron la apertura de la comisión. Según Puerto, la legalidad obliga a instalar “las comisiones de salario mínimo y avanzar, de audiencia en audiencia, hasta lograr la concertación del mismo”. El funcionario remarcó que el objetivo principal es que “prevalezcan los acuerdos” entre las partes y que el diálogo permita reducir la incertidumbre técnica y política que rodea la actualización salarial.
La estructura del salario mínimo en Honduras
El salario mínimo en Honduras, que actualmente promedia unos 13,156 lempiras (USD 496), no es uniforme en todo el país. Su determinación depende de tres factores clave: el tipo de actividad económica (diez sectores, desde agricultura hasta servicios y minería), la región geográfica y el tamaño de la plantilla laboral de cada empresa.
Este sistema busca ajustar el ingreso básico a la realidad de cada sector y zona, aunque en la práctica genera negociaciones complejas y, a menudo, tensas.
Hasta ahora, ni la empresa privada ni las centrales obreras han presentado públicamente sus propuestas de ajuste. Las expectativas se concentran en el margen del posible incremento y en si este tendrá carácter retroactivo, un aspecto que suele ser objeto de debate en la mesa de diálogo.
Gobierno como mediador y atribuciones legales
El ministro Puerto subrayó que el Ejecutivo actúa únicamente como “mediador” en el proceso, aclarando que la responsabilidad de pactar el monto y las condiciones del aumento recae en los sectores productivos y laborales.
“Son ellos los que han de ponerse de acuerdo no solo en la fijación del salario, sino también en la forma en que tendrá efectividad”, explicó el titular de Trabajo.
No obstante, la ley hondureña prevé que, si la mesa tripartita no logra consensos, el Gobierno tiene la facultad de fijar el ajuste de manera unilateral. Esta potestad se ha ejercido en años anteriores cuando las diferencias entre patronal y trabajadores resultaron insalvables.
Contexto económico y antecedentes
La discusión sobre el salario mínimo en Honduras suele estar marcada por la presión inflacionaria y la evolución del empleo formal e informal. En los últimos años, el país ha enfrentado desafíos económicos que dificultan la conciliación de intereses entre empresarios y trabajadores.
Según datos históricos, los aumentos dispuestos por decreto han generado tanto reacciones favorables en algunos sectores como críticas sobre su impacto en la competitividad y el empleo.
La negociación actual adquiere especial relevancia porque el país sigue buscando fórmulas que permitan mejorar el poder adquisitivo sin afectar la sostenibilidad de las empresas. La mesa tripartita se convierte, así, en un espacio clave para el equilibrio social y económico hondureño.