Un clima de expectativa e interés marcó la reacción en Honduras y su diáspora tras la reunión entre el presidente hondureño, Nasry “Tito” Asfura, y el exmandatario de Estados Unidos, Donald Trump, en la residencia privada de Mar-a-Lago, Florida.
Tras la reunión, se espera un pronunciamiento oficial del presidente Asfura. De acuerdo con lo que adelantó a Infobae, el mandatario hondureño anticipó que “Estados Unidos apoyará fuertes inversiones privadas en Honduras”. La comunidad nacional y la diáspora observan con atención los próximos pasos y los eventuales acuerdos que puedan traducirse en beneficios concretos para el país.
La posibilidad de un acercamiento bilateral con impacto en áreas sensibles como inversión, migración y comercio ha acaparado la atención de sectores empresariales, diplomáticos y la ciudadanía.
El encuentro, previsto inicialmente para media hora, se extendió por casi una hora. Los asistentes resaltaron la sintonía, tanto en el plano político como en el personal, entre ambos líderes.
Desde el entorno de Asfura, se informó que la agenda presentada fue comprendida y acogida por Trump, quien también expuso los intereses estadounidenses en Honduras.
La reunión abordó temas prioritarios: aranceles, atracción de inversión extranjera y migración. Estos puntos concentran el interés de quienes buscan ampliar las oportunidades de exportación hondureña y fortalecer la cooperación migratoria.
La expectativa sobre posibles acuerdos fue palpable en la cobertura mediática y en la presencia de ciudadanos hondureños que, con banderas de su país, aguardaron noticias fuera de la residencia de Trump.
Antes de entrar a Mar-a-Lago, Asfura expresó confianza y optimismo en sus redes sociales: “Hoy es un buen día para Honduras. En el nombre de Dios y con él. Hoy va a salir todo bien. ¡Honduras, vamos a estar bien!”. Estas palabras buscaron transmitir tranquilidad y esperanza a la población, tanto en el país como en el extranjero.
La economía de Honduras depende en gran parte del acceso a los mercados estadounidenses y de las remesas enviadas por quienes viven fuera del país.
Por esto, cualquier avance en materia de comercio o migración tiene un efecto inmediato en la vida cotidiana de miles de familias. Sectores empresariales y organizaciones civiles siguieron de cerca el desarrollo del encuentro, atentos a posibles anuncios que faciliten la exportación, el ingreso de inversiones o nuevos acuerdos migratorios.
Analistas políticos consideran que el respaldo estadounidense es crucial para la proyección internacional de Honduras y para su estabilidad interna.
El hecho de que la agenda nacional haya sido escuchada en un entorno de negociación refuerza la confianza de la ciudadanía en las gestiones del gobierno y el sentido de pertenencia, tanto dentro como fuera del país.