De paladín de Juana de Arco a la horca: la historia de Gilles de Rais, el primer juzgado por crímenes atroces en Europa

Su historia transita hazañas militares, respeto social y hasta un proceso judicial cargado de horror y controversia. Cómo acusaciones extremas, confesiones forzadas y mitos aún alimentan el debate sobre su vida

La vida de Gilles de Rais estuvo marcada por la gloria en la Guerra de los Cien Años y su trágico final en la horca (Wikimedia Commons)

El nombre de Gilles de Rais evoca tanto la imagen de un noble francés del siglo XV como la de un personaje envuelto en una de las historias más oscuras de la Europa medieval. Su gloria militar y su vida marcada por el ascenso social se contrastan con su final de su carrera, en donde fue considerado como el primer asesino en serie desde que se tiene registro.

A día de hoy, su figura sigue retumbando, pues tras la fachada de héroe nacional se esconde un legado de horror que aún hoy desafía la comprensión. A pesar de combatir por la liberación de Francia junto con Juana de Arco, se convirtió en una de las leyendas más polémicas.

Heredero de una considerable fortuna, se casó con Catherine de Thouars y consolidó su posición en la alta sociedad francesa. A pesar de su inteligencia y formación en latín, literatura y estrategia militar, su destino tomaría un giro radical tras su retiro de la vida militar, cuando su nombre pasaría a estar ligado a crímenes atroces contra menores y a un proceso judicial que aún hoy alimenta el debate histórico, según indica All That’s Interesting y la Encyclopædia Britannica.

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El héroe caído en la guerra de los Cien Años

Gilles de Rais formó parte de varios combates y hasta le salvó la vida a Juana de Arco (Wikimedia Commons)

Nacido en 1404 en Champtocé-sur-Loire, creció rodeado de privilegios y educación en el seno de una familia noble. Su infancia estuvo marcada por la tragedia: la muerte de su padre en un accidente de caza y la pérdida temprana de su madre lo dejaron bajo la tutela de su abuelo materno, Jean de Craon.

Heredero de una considerable fortuna, se casó con Catherine de Thouars y consolidó su posición en la alta sociedad francesa. Además de su notable inteligencia, tuvo una formación en latín, literatura y estrategia militar, lo que derivó en un estatus de héroe nacional en Francia.

Participó activamente en la guerra de los Cien Años, luchando contra las fuerzas inglesas y acompañando a Juana de Arco en batallas decisivas como Orléans, Jargeau y Patay. Su valentía y destreza militar le valieron el título de Mariscal de Francia y el derecho a portar la flor de lis real en su escudo de armas.

La relación con la heroína, figura emblemática del país europeo, marcó uno de los momentos más destacados de su carrera, incluso cuando le salvó la vida en un enfrentamiento. Tras la captura y ejecución en 1431, de Rais se retiró de la vida militar. Fue entonces cuando, según los registros históricos, comenzaron los crímenes que lo llevarían a la infamia, indican desde All That’s Interesting.

Gilles de Rais fue considerado héroe en Francia por sus victorias en las batallas de la guerra de los cien años (Wikimedia Commons)

Según la leyenda, su agresividad fue importante durante los enfrentamientos y en la guerra, provocando que se convierta en uno de los guerreros más laureados en la época. Sin embargo, esta faceta trascendió el campo de batalla y durante su época militar fue utilizada para torturar y asesinar serialmente.

Crímenes y atrocidades de Gilles de Rais

La vida de Gilles de Rais cambió radicalmente después de abandonar la carrera militar en 1435. Según los documentos de la época, comenzó a interesarse por el ocultismo y la alquimia, motivado por el deseo de recuperar su fortuna. Fue en este contexto donde se le atribuyen los crímenes más estremecedores: el secuestro, abuso, tortura y asesinato sistemático de al menos 140 niños y adolescentes, la mayoría en su castillo de Machecoul y en los alrededores de Nantes.

Los testimonios recogidos durante el juicio describen escenas de una brutalidad extrema. De acuerdo con los registros recogidos por All That’s Interesting, de Rais sometía a sus víctimas a abusos sexuales, las golpeaba hasta la muerte y, en ocasiones, decapitaba sus cuerpos. El propio Gilles de Rais, durante el proceso judicial, llegó a declarar: “Les he dicho lo suficiente como para ahorcar a 10.000 hombres”, una confesión que quedó registrada para siempre.

La investigación que condujo a su condena se inició tras el secuestro de un clérigo, lo que llevó al obispo de Nantes a reunir pruebas y testimonios. Sirvientes y aldeanos admitieron haber colaborado en el secuestro de menores para de Rais, detallando los abusos cometidos. Además, utilizaba partes de los cuerpos de sus víctimas en rituales para invocar demonios. Las desapariciones de niños en las aldeas cercanas reforzaron las acusaciones.

Tras su retiro militar, Gilles de Rais fue acusado de secuestro, abuso y asesinato de al menos 140 menores en su castillo de Machecoul (Wikimedia Commons)

El proceso judicial concluyó con su declaración de culpabilidad por herejía, sodomía, tortura y asesinato. La sentencia se ejecutó el 26 de octubre de 1440: fue ahorcado y una hoguera se encendió bajo el patíbulo, aunque su cuerpo fue retirado antes de que las llamas lo consumieran por completo. El duque de Bretaña recibió todas sus propiedades tras la ejecución, un hecho que más tarde alimentaría sospechas sobre posibles motivaciones políticas detrás del proceso.

Debate histórico y legado de Gilles de Rais

Durante siglos, la culpabilidad de Gilles de Rais se aceptó como un hecho incuestionable, hasta el punto de inspirar la leyenda de Barba Azul en el cuento de hadas de 1697. Sin embargo, en tiempos más recientes, algunos historiadores han puesto en duda la veracidad de las acusaciones.

La historiadora Margot K. Juby, autora de “El martirio de Gilles de Rais”, ha señalado que la amenaza de tortura pudo haber inducido una confesión falsa, y cuestiona la validez de los juicios de la Inquisición: “Resulta increíblemente pintoresco en pleno siglo XXI leer un texto que acepta plenamente la validez de un juicio de la Inquisición con el uso de la tortura”.

La figura de Gilles de Rais sigue generando controversia, pues su historia se mueve entre la leyenda negra y la revisión crítica de los hechos. El misterio que rodea su vida y su proceso judicial continúa alimentando el debate sobre si fue un despiadado asesino en serie o una víctima de las circunstancias y de su tiempo.

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