El CIV de Guatemala inició la demolición del puente Güijo en el kilómetro 111 de la ruta al Atlántico, en Usumatlán, después de habilitar un paso provisional que restableció la circulación en uno de los corredores viales más transitados del país y abrió la siguiente fase para instalar una estructura modular tipo Bailey.
La vía alterna que permitió reanudar el tránsito mide 120 metros de longitud y 10 metros de ancho. Su construcción estaba prevista para 10 días, pero se completó antes del plazo estimado, lo que permitió devolver el paso vehicular tras el colapso de la estructura original.
El tramo intervenido está sobre la CA-9 Norte, en el departamento de Zacapa, y conecta una ruta clave para el traslado de personas y mercancías hacia el Atlántico. Con el badén ya en operación desde el sábado 29 de agosto, el ministerio pasó a la remoción del puente dañado para preparar la instalación de la nueva estructura.
PUBLICIDAD
El paso provisional devolvió la circulación en la CA-9 Norte antes del plazo previsto
El paso alterno fue construido junto al puente colapsado, en el municipio de Usumatlán, después de trabajos de limpieza del área afectada, retiro de vegetación y desperdicios, y estudios topográficos para establecer las condiciones del terreno. También hubo gestiones con propietarios de terrenos cercanos para alcanzar acuerdos que hicieran posible la obra.
En esa intervención se nivelaron las rampas de conexión con la CA-9 Norte, se instalaron seis tuberías metálicas para conducir el caudal del río y se levantaron muros de soporte con concreto ciclópeo, piedra bola y gaviones. Después se colocaron capas de asfalto, reductores de velocidad y señalización horizontal y vertical para ordenar la circulación.
Para recuperar el paso, la cartera movilizó más de 10 tipos de maquinaria especializada y más de 500 toneladas de materiales. Entre los insumos utilizados figuran tuberías metálicas, concreto, mezcla asfáltica y piedra bola.
PUBLICIDAD
La presencia operativa en el lugar continúa a cargo de PROVIAL, cuyos agentes permanecen en el kilómetro 111 para regular el tránsito de transporte pesado y liviano. Durante la construcción del badén, la institución mantuvo vigilancia las 24 horas para orientar a los conductores y conducirlos hacia desvíos temporales.
Las autoridades pidieron a quienes atraviesan el sector que reduzcan la velocidad, respeten la señalización y sigan las indicaciones del personal desplegado en la zona. Esa recomendación se mantiene mientras avanzan la demolición y la posterior instalación del nuevo puente.
El punto será integrado al proyecto de ampliación entre El Rancho y Teculután
Con la circulación ya restablecida por el paso provisional, el siguiente objetivo es sustituir el puente colapsado por una estructura modular tipo Bailey. La ministra del ramo, Norma Zea, informó que la solución no se limitará a reponer de manera aislada el cruce dañado.
PUBLICIDAD
Según explicó la funcionaria, el sitio quedará incorporado al futuro proyecto de ampliación a cuatro carriles del tramo El Rancho-Teculután. Esa definición ubica la intervención actual dentro de una obra de mayor escala sobre la ruta hacia el Atlántico.
Mientras se ejecutan las labores, el gobierno recomendó rutas alternas para reducir la carga vehicular en el área intervenida. Los conductores que salen de la Ciudad de Guatemala pueden utilizar la CA-1 Oriente hacia Jutiapa y enlazar después con la CA-10.
En el ámbito local también sigue habilitado el desvío por Cabañas-Usumatlán-Teculután. Esa opción se mantiene como apoyo mientras continúan la demolición del puente Güijo y el montaje de la estructura provisional que lo reemplazará.
PUBLICIDAD
La reapertura del paso ya permitió que transportistas retomaran el movimiento de mercancías hacia mercados y comunidades de la región. También devolvió a familias y vecinos sus recorridos habituales, después de varios días en los que debieron utilizar rutas más largas para sortear la interrupción en la CA-9 Norte.
El accidente en el puente Güijo dejó cuatro muertos y cinco heridos atendidos
La emergencia comenzó el sábado 22 de agosto, cuando un tráiler cargado con blocks chocó contra la estructura superior del puente Güijo. El impacto provocó un incendio que involucró a dos vehículos livianos y derivó en el colapso parcial de la infraestructura.
El accidente dejó cuatro personas fallecidas. También hubo cinco heridos con lesiones y traumas, quienes recibieron atención prehospitalaria y fueron trasladados a centros asistenciales: tres al Hospital de Guastatoya y dos al Hospital Regional de Zacapa.
PUBLICIDAD
Los Bomberos Voluntarios informaron que al lugar acudieron elementos de la 76 Compañía de San Cristóbal Acasaguastlán, en El Progreso, y de la 65 Compañía de Cucuya, Zacapa. Junto con la Asociación Nacional de Bomberos Municipales Departamentales, utilizaron más de 2.000 galones de agua para controlar las llamas.
La interrupción total del tránsito tuvo efectos directos sobre el transporte de carga con destino a los puertos marítimos del Caribe guatemalteco. Transportistas reportaron retrasos de hasta 90 minutos y las autoridades habilitaron rutas alternas por terrenos privados, tras acuerdos de cooperación con los propietarios de esos predios.
Antes de construir el badén, los equipos técnicos realizaron estudios topográficos, limpiaron el área dañada, retiraron vegetación y desperdicios y prepararon las rampas de conexión con la CA-9 Norte. La obra incluyó seis tuberías metálicas para conducir el caudal del río, además de muros de soporte y protecciones con concreto ciclópeo, piedra bola y gaviones.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD