Araceli González y Fabián Mazzei. Foto: Christian Beliera/GENTE
Araceli González y Fabián Mazzei. Foto: Christian Beliera/GENTE

En el living y con el televisor prendido, para evitar la cama vacía. "Si subo a la habitación y Ara no está…", confía Fabián Mazzei (52) antes de que su mujer lo chicanee entre risas: "¡Así ganó toda la vida!".

Porque mientras Araceli González (50) hace temporada de teatro en Mar del Plata y detesta la soledad, Fabián hace tele en Buenos Aires y se las ingenia para sobrevivir. "Nos extrañamos mucho. ¡Y es verdad! Muchas veces me quedo dormido en el sillón. E incluso cuando subo –y sé que esto va a sonar patético– desarmo sólo la mitad de la cama", agrega el actor de Golpe al corazón (Telefe), que está en Mar del Plata para no despegarse de su mujer las 36 horas del fin de semana largo que se armó entre el sábado 19 y el lunes 22.

Porque con diez años de amor y cuatro de casados, Fabián y Ara no hacen más que honrar aquello que los une. "Estar con Fabi es fluir. Nada es sacrificio, ni para aguantar", apunta la actriz, protagonista de Los puentes de Madison, mientras en el balneario La Reserva el café del desayuno y la charla con GENTE son el preludio del último día de playa de enero con su marido.

Araceli González y Fabián Mazzei. Foto: Christian Beliera/GENTE
Araceli González y Fabián Mazzei. Foto: Christian Beliera/GENTE

–Es decir que les cuesta el ejercicio de extrañarse en temporada…
Fabián: Mucho. En general era al revés: yo venía acá a hacer teatro y Ara se quedaba allá. Sí se me hace más fácil cuando está Toto (Tomás Kirzner –19–, el hijo de Araceli con Adrián Suar).
Araceli: No es fácil. Porque todos los días del año compartimos mucho. Por eso, este fin de semana es hermoso. A mí me cuesta estar sola.
F: Le cuesta más que a mí. ¡A pesar de que a mí se me hace difícil dormir! Pero estamos todo el día conectados. Y me pide que venga cada fin de semana libre.
A: Yo viajé el lunes anterior, y después de quince días estuvimos los cuatro juntos (con Florencia Torrente –29–, su hija). Y eso me renueva. Mi casa es mi bunker. Es muy sacrificado dejarla. Aunque cuando subo al escenario me olvido de todo. Me costaría más hacer temporada si no fuera tan maravillosa la obra.

Araceli con Facundo Arana haciendo Los puentes de Madison
Araceli con Facundo Arana haciendo Los puentes de Madison

–¿Qué tiene de especial para vos Los puentes de Madison?
A: Cuando Javier Faroni, el productor, me llamó para proponérmela, con El Indio Romero, el director, estábamos laburando sobre otra obra. Pero la nombró y no dudé. En ningún momento pensé: "La hace Meryl Streep. ¿Cómo la voy a hacer yo?". Me enfoqué en el libro y en semejante historia de amor. Nada era un fantasma para mí. Tuve claro que es nuestra versión.

“No se puede comparar cine y teatro. Ara encontró su Francesca”, Fabián

F: No se puede comparar cine y teatro. Ara encontró su Francesca.
A: Te invita a recrear los espacios en la mente. La gente se emociona. Es un flash. Hice un trabajo muy profundo para estar arraigada en el personaje. Son textos contundentes y específicos. Me gusta lo riguroso. Para mí es un antes y un después en el disfrute del teatro… Y trabajar de noche es un chino. Yo soy más de la mañana. Pero le encontré el sabor. Hay mucho juego actoral y me retroalimento con el público. Si estoy hablando y una mujer llora en la sala o comenta "es verdad" sobre alguna cuestión del amor, me hace bien. O cuando el otro día, un señor de ochenta años se paró con dificultad para aplaudirnos.

Fabián con sus compañeros de Golpe al corazón: Georgina Barbarossa y Fabio Aste
Fabián con sus compañeros de Golpe al corazón: Georgina Barbarossa y Fabio Aste

–Mientras tanto vos, Fabián, estás laburando mucho. Terminaste Cuéntame cómo pasó en la TV Pública y luego te sumaste al elenco de Golpe al corazón.
F: Sí, gracias a Dios. Diego Estevanez me había convocado hace un tiempo, pero yo estaba en Cuéntame… Volvió a llamar y me dijo que me necesitaba en ese momento. "Pero me voy de vacaciones. Dame una semana", le dije, y me respondió que no. Así que suspendimos el descanso y arranqué. Gracias a Dios, estamos los dos trabajando. La tira va a seguir en Telefe.

Por Ana van Gelderen