El empresario Guillermo Rigoni, en sus recientes vacaciones en Londres.
El empresario Guillermo Rigoni, en sus recientes vacaciones en Londres.

El lugar, preparado para la risa y la fiesta, está mudo. El salón de eventos Xanadú, con el blanco y las bolas de espejos que reflejaron bailes y diversión, luce sombrío. Una escalera lleva al primer piso, donde está el sauna y la suite, en cuya cama murió, el 23 de febrero, la mediática modelo Natacha Jaitt. Las pericias indicaron que su corazón no resistió el consumo de drogas que hizo esa noche. Había llegado al lugar junto a su amigo Raúl Velaztiqui Vázquez, y allí se encontró con el dueño del lugar, el empresario Guillermo Gonzalo Rigoni, y el electricista Gustavo Bartolín, alias Voltio. Jaitt Tenía 41 años, y dos hijos.

La cama de Xanadu donde murió Natacha Jaitt. Foto: Julio César Ruiz/GENTE
La cama de Xanadu donde murió Natacha Jaitt. Foto: Julio César Ruiz/GENTE

Ahora, la Justicia levantó la clausura del lugar y se lo devolvió a su propietario, Rigoni. Según trascendió, éste se quiere deshacer de inmediato del inmueble, venderlo. Un empleado ya comenzó a sacar cosas del complejo de Villa La Ñata. El empresario, entretanto, acaba de regresar de unas vacaciones en el Reino Unido, adonde viajó con su hija y un ayudante terapéutico para superar su adicción a las drogas, algo que reconoció cuando declaró en la causa. Hoy está en el Chaco, adonde fue por negocios. Su principal empresa es Conoflex, que tiene la licencia, en nuestro país, para fabricar los conos flexibles, de color amarillo, que se pueden ver en las calles porteñas.

El doctor José Vera, abogado del empresario Rigoni. Foto: Julio César Ruiz/GENTE
El doctor José Vera, abogado del empresario Rigoni. Foto: Julio César Ruiz/GENTE

Según los estudios efectuados el 26 de marzo sobre el cadáver de Natacha Jaitt, en las muestras de contenido gástrico, orina y sangre se encontraron restos de cocaína. Lo mismo en su nariz. Y se consignaba que padecía una patología cardíaca crónica. "A mi criterio, la causa está en su epílogo ante la comprobación que no existió delito. Ella no murió de sobredosis, falleció como consecuencia del colapso que le produjo la ingesta de droga. En este caso, no necesitaba grandes cantidades para que se produjera ese desenlace", señala el doctor José Vera, abogado de Rigoni.

Rigoni –explica el letrado– conoció a Natacha Jaitt la misma noche en que ésta murió. Y asegura que los presentó el dueño de Tia Ñata, un restaurante de la zona de Dique Luján. Tres días antes de su muerte, Jaitt, Raúl Velaztiqui Duarte y un amigo habían estado en el departamento de el empresario gastronómico, como se muestra en el video adjunto. "Ella le había dicho a un amigovio, mediante un audio, que Rigoni la había tenido loca durante una hora al teléfono. Pero eso no está verificado ni en el teléfono de ella, ni en el de Rigoni. Se conocieron en Xanadú. Además, Rigoni es un empresario que se vió en una situación comprometida desde el punto de vista familiar. Pero tanto él como el padre tienen como empresarios una conducta intachable desde hace décadas", indicó. por Hugo Martin fotos: Julio César Ruiz y Archivo Atlántida