El rol de la enfermería ha experimentado una profunda transformación en las últimas décadas en Argentina, transitando de un modelo dependiente del médico hacia una mayor autonomía profesional.
Este cambio se refleja tanto en la formación universitaria como en el ejercicio de nuevas responsabilidades. Así lo explicó Liliana Ponti, directora de la carrera de Enfermería de la Universidad Abierta Interamericana Rosario, quien remarcó que en la actualidad, los enfermeros desempeñan funciones ejecutivas, desarrollan atención integral y generan espacios propios en diversos ámbitos de la salud.
Ponti destacó que esta evolución impacta directamente en la planificación de los cuidados y en la promoción de la salud comunitaria.
La transformación, aún en proceso, enfrenta desafíos tanto en el marco legislativo como en la percepción social de la profesión. Además, aportó un dato demográfico relevante: la Organización Mundial de la Salud informó en 2010 que la población mayor de 65 años igualaba en número a la de niños menores de cinco, y proyecta que para 2080 la cantidad de jóvenes de 18 años equiparará a la de adultos mayores en el país.
Ponti rechazó el estereotipo que define al enfermero como un auxiliar del médico. Si bien reconoció que la prescripción médica sigue establecida por ley, subrayó que la mayoría de las tareas de la enfermería son independientes: “Estamos las 24 horas, vemos los distintos estados del paciente, vemos las distintas necesidades y en eso se construye ese cuidado, que es la práctica, este hacer diario de enfermería”.
Resaltó que el concepto de cuidado constituye una construcción teórica propia de la disciplina, abarcando la salud, la persona y el entorno.
La formación actual en enfermería amplía las posibilidades profesionales, enfatizó Ponti en el mismo medio. “En los cinco años que estudiamos una carrera de grado, que es la licenciatura, hay muchas disciplinas que nos atraviesan. Nos atraviesa la psicología, independientemente de la biología y la propia de enfermería. O sea, la psicología, la antropología, la filosofía, que nos hace ver el contexto”.
Señaló que, actualmente, hay licenciadas en Enfermería ocupando cargos de dirección en hospitales y existen rectoras de universidades con formación en la disciplina, lo que ilustra el desarrollo profesional alcanzado.
Ámbitos de ejercicio y prevención
La autonomía de la enfermería se evidencia en la multiplicidad de campos laborales, más allá del contexto hospitalario tradicional.
Ponti puntualizó: “Enfermería puede ser independiente, puede tener su consultorio, puede tener un vacunatorio junto con las habilitaciones necesarias. Se puede trabajar en el área marítima, hay un movimiento de trabajo en las escuelas que está empezando ese espacio. Podemos trabajar en los clubes”. Así, la profesional resaltó el papel de la enfermería en la prevención, promoción de la salud y el seguimiento de pacientes en entornos institucionales y comunitarios.
En el cuidado de la población adulta mayor, el rol de la enfermería adquiere especial relevancia. Ponti aportó que se debe revisar el paradigma del envejecimiento.
“La esperanza de vida ha aumentado. Hay que trabajar este concepto de la vida saludable. Y la vida saludable abarca la alimentación, la parte física, la actividad física. Y enfermería tiene un espacio muy amplio de trabajar con ese adulto mayor”, agregó.
Según la directora, uno de los mayores problemas que enfrenta el adulto mayor es el aislamiento. En este sentido, la enfermería interviene no solo en el control de enfermedades crónicas o el manejo de la polimedicación, sino también en la vigilancia y el acompañamiento frente a la soledad y la disminución de las redes familiares y sociales. Recomendó: “La familia tiene que incentivar lo social. No hay que dejarlos solos”.
Consultada sobre la preparación para la vejez, Ponti explicó que la intervención debe iniciarse desde una edad temprana. Señaló que adoptar hábitos saludables no debe comenzar recién al momento de la jubilación, sino mucho antes.
Destacó la importancia de reducir el consumo de alcohol, tabaco y sodio, y de aumentar la actividad física para llegar a la vejez en mejores condiciones. Para lograrlo, consideró necesario un abordaje interdisciplinario y sostenido en el tiempo.
Las declaraciones de Ponti evidencian el reto de actualizar el marco normativo para regular las competencias y otorgar mayor autonomía y reconocimiento a la enfermería argentina. Mientras tanto, la práctica cotidiana y la formación académica del sector avanzan en el desmantelamiento de prejuicios y en la expansión de funciones, con una visión integral de la salud a lo largo de todo el ciclo vital.