La administración Trump eliminó el 1 de mayo de 2025 el Programa de Compra de Servicios del Departamento de Asuntos de Veteranos (VASP, por sus siglas en inglés), que permitía a exmilitares de Estados Unidos con atrasos en sus hipotecas VA incorporar los pagos pendientes a un nuevo crédito con una tasa de interés del 2,5%. Según una investigación de NPR que obtuvo datos internos del Departamento de Asuntos de Veteranos (VA), más de 15.000 beneficiarios que reestructuraron sus préstamos tras dificultades económicas vieron aumentar su cuota mensual al menos USD 150. Más de 700 de ellos enfrentaron subas de USD 1.000 o más al mes.
La eliminación del VASP dejó a miles de propietarios veteranos sin una alternativa accesible. Al desaparecer el programa, la única salida disponible fue una modificación de préstamo —un mecanismo por el cual la entidad crediticia cambia las condiciones del crédito para ayudar al titular a ponerse al día— pero con las tasas de interés vigentes, cercanas al 7%.
PUBLICIDAD
El resultado fue que el 63% de los veteranos que recibieron una modificación enfrentó una cuota mayor, frente al 2% en préstamos garantizados por Fannie Mae y Freddie Mac, que cubren la mayor parte del mercado hipotecario del país, según los datos publicados por el medio.
El VASP era la única salida a tasa accesible para veteranos en mora
Antes de su cierre, el VASP funcionaba como una red de contención para los veteranos que habían caído en mora: el VA compraba el préstamo en dificultades y lo refinanciaba con una tasa fija de 2,5%, muy por debajo de la que rige hoy en el mercado.
Con tasas de mercado en torno al 7%, la modificación estándar implica que el deudor pasa a pagar intereses mucho más altos sobre el saldo reestructurado y, en muchos casos, el plazo se extiende a 40 años. Eso reduce drásticamente la porción del pago mensual que va a amortizar capital y destina más del 90% a cubrir solo intereses.
PUBLICIDAD
Scott Boyd paga USD 1.181 más por mes tras perder acceso al programa
Scott Boyd, veterano del Ejército que vive cerca de Columbus, Ohio, ilustra con precisión ese impacto. Se incorporó al servicio a los 16 años, participó en combate y luego trabajó en inteligencia militar. Cuando egresó en 2002, canalizó su experiencia hacia una carrera en tecnología y en 2021 compró una casa con una hipoteca VA a una tasa de 2,75%. Años después, un despido masivo y un cuadro de estrés postraumático lo llevaron a internarse en el hospital del VA en Dayton y a caer en mora.
Su entidad crediticia le aseguró que el VASP estaría disponible cuando retomara los pagos. “Constantemente les preguntaba: ‘Esto se acumula cada vez más’. Y ellos me decían: ‘Tenés esta última palanca para usar’”, relató Boyd en declaraciones al medio. Esa palanca desapareció el 1 de mayo de 2025.
La única opción que le quedó fue aceptar una modificación de su préstamo, que pasó de una tasa de 2,75% a 6,75% y extendió el plazo a 40 años. “Parecía ridículo. Me fui del encuentro sabiendo que iba a pagar USD 1.181 más cada mes”, dijo según NPR.
PUBLICIDAD
La industria hipotecaria advirtió contra el cierre del VASP sin un reemplazo listo
La decisión no fue inesperada para el sector. En la audiencia del Comité de Asuntos de Veteranos de la Cámara de Representantes del 11 de marzo de 2025, el representante republicano por Wisconsin Derrick Van Orden había pedido el fin del VASP, creado durante la administración Biden, al argumentar que ponía en riesgo el programa de préstamos VA para todos los veteranos.
Sin embargo, en esa misma audiencia, el sector hipotecario y grupos de vivienda advirtieron que cerrarlo sin un reemplazo operativo dejaría a los veteranos con opciones peores que las de cualquier otro propietario en el país.
Matthew Douglas, del Consejo de Política de Vivienda (Housing Policy Council), que representa a las principales empresas hipotecarias de Estados Unidos, fue directo ante los datos publicados por NPR: “Es una certeza matemática que los prestatarios van a enfrentar esos aumentos de pago tan impactantes”. Esas advertencias no detuvieron el cierre.
PUBLICIDAD
Las ejecuciones hipotecarias de préstamos VA llegaron a un máximo de 10 años
Según datos de la industria, las ejecuciones hipotecarias —los casos en que el banco recupera la propiedad por falta de pago— sobre préstamos VA alcanzaron un máximo de 10 años tras la eliminación del VASP. En un foro parlamentario realizado en septiembre, expertos advirtieron que el tiempo para evitar una nueva ola se acota.
El VA, en tanto, respondió a las consultas del medio con una declaración de su portavoz, Quinn Slaven, que señaló que el programa “se basa en la premisa de que, si bien los veteranos pueden necesitar cierta asistencia, en general deben poder hacer frente a sus pagos hipotecarios”.
El nuevo programa de reclamo parcial llega tarde para quienes ya firmaron modificaciones
En respuesta al vacío que dejó el cierre del VASP, el Congreso aprobó con apoyo bipartidista el Programa de Reclamo Parcial del VA (PCP, por sus siglas en inglés). Este mecanismo permite trasladar los pagos atrasados al final del crédito para que el veterano conserve las condiciones originales de su préstamo —tasa, cuota y plazo— sin verse forzado a aceptar un crédito más caro.
PUBLICIDAD
El problema es la cronología. Según NPR, desde el cierre del VASP el 1 de mayo de 2025 hasta el anuncio de los detalles del PCP —en junio de 2026— transcurrieron más de 13 meses. El VA otorgó además 180 días adicionales a las entidades hipotecarias para implementarlo, con fecha límite el 28 de noviembre de 2026.
El PCP no tiene efecto retroactivo: los veteranos que aceptaron modificaciones durante el período sin alternativas quedan excluidos. Boyd firmó la suya dos semanas antes de que el VA lanzara el nuevo programa. El representante demócrata por California Mark Takano, miembro de rango en el Comité de Asuntos de Veteranos, señaló al medio que tanto el VA como el Congreso tienen herramientas para actuar: “Podríamos hacer algo por esos veteranos que vieron un salto en sus tasas de interés”.
PUBLICIDAD