El Departamento de Justicia pidió este viernes a un juez federal que descarte todos los cargos contra David Hearn, exolímpico de canotaje acusado de vandalismo en la Reflecting Pool del Lincoln Memorial, tras concluir que el daño al revestimiento del estanque fue producto de una instalación defectuosa, no de un acto criminal.
La solicitud de desestimación fue presentada "sin perjuicio“, lo que significa que la fiscalía conserva la opción de reabrir el caso en el futuro.
Quién es David Hearn y por qué lo acusaron
Hearn, de 67 años y vecino de Bethesda, Maryland, compitió en los Juegos Olímpicos como canoísta.
La fiscal federal del Distrito de Columbia, Jeanine Pirro, lo acusó de haber arrancado “de forma forzosa y violenta” partes del revestimiento del fondo de la piscina. Un empleado del Servicio de Parques Nacionales le habría ordenado detenerse y Hearn respondió con enojo, según la acusación formal.
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El propio Hearn lo describió de otra manera. Poco después de su detención, le dijo a The Associated Press, agencia de noticias estadounidense: “Soy un ciudadano curioso”. Explicó que tocó un trozo del revestimiento que ya estaba desprendido, pero que lo soltó en cuanto el trabajador se lo pidió.
El proyecto de renovación y el papel de la administración Trump
La Reflecting Pool, construida en la década de 1920, arrastra décadas de problemas: filtraciones crónicas, sistemas de filtración deficientes y proliferación de algas que renovaciones anteriores no lograron resolver.
El presidente Donald Trump impulsó personalmente una renovación de fondo. En abril le dijo a periodistas que le perturbaba el estado “terrible” del estanque. El gobierno adjudicó contratos sin licitación a dos empresas: Atlantic Industrial Coatings (AIC), encargada de aplicar un sellador en el color “azul bandera americana” elegido por Donald Trump, y Green Water Solutions, firma de filtración de agua cuyo propietario es donante del presidente.
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El proyecto fue presentado como una mejora de cara a la celebración del America 250, el evento conmemorativo del 4 de julio de 2026. Según los registros federales de contratos más recientes citados por ABC News, AIC recibió más de USD 14,6 millones por el trabajo.
Casi de inmediato, el revestimiento comenzó a desprenderse y el agua se tiñó de verde por una floración de algas. Trump atribuyó los daños a vándalos y llegó a asegurar que uno de ellos utilizó una cuchilla para hacer un corte de más de 90 metros en el fondo de la piscina.
Los nuevos hallazgos que cambiaron el caso
El giro llegó el 17 de julio, cuando la propia Pirro visitó la piscina ya completamente vaciada para reparaciones. Lo que encontró la llevó a solicitar toda la documentación disponible al Departamento del Interior.
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Esos documentos revelaron un proceso de instalación caótico: retrasos por mal tiempo, daños que aparecieron mientras el material aún se aplicaba y problemas específicos con las juntas de expansión, es decir, las separaciones en el concreto del fondo que permiten que la estructura se mueva. Según el escrito judicial citado por CBS News, el sellador rociado alrededor de esas juntas fue precisamente lo que se desprendió en el sector donde se acusó a Hearn.
Un ingeniero del Servicio de Parques Nacionales había advertido por correo electrónico el 11 de junio —más de una semana antes del arresto de Hearn— que el exceso de sellador en el perímetro de la piscina creaba una franja de entre 30 y 60 centímetros “vulnerable al desprendimiento”. Esa era la zona exacta donde, según la fiscalía, Hearn supuestamente arrancó el material.
“Dado todo este nuevo material, resulta difícil atribuir el daño generalizado de la Reflecting Pool al vandalismo, y mucho menos probarlo más allá de toda duda razonable”, concluyó el escrito de la fiscalía, según la cobertura de ABC News.
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Las voces de las partes involucradas
Los abogados de Hearn, Norm Eisen, Mary Dohrmann y Steve Levin, no ocultaron su indignación. “El caso de la administración Trump contra Davey Hearn nunca debió haberse iniciado”, dijeron en un comunicado. “La administración le debe una disculpa al señor Hearn”, añadieron, y calificaron la actuación del gobierno como “disparar primero, apuntar después”.
La Oficina del Fiscal Federal declinó hacer comentarios sobre la solicitud de desestimación.
Antecedentes: otros arrestos por el mismo caso
Hearn no fue el único señalado. Según el Departamento del Interior, al momento de su arresto ya se había detenido a otras cinco personas y se habían emitido citaciones federales contra otras cinco por supuesto vandalismo en la Reflecting Pool.
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Trump había publicado en Truth Social el 20 de junio: “¿Quién haría algo así?”, en referencia a los daños, y mencionó varios de esos arrestos en la misma publicación.