El Senado de Estados Unidos rechazó este jueves un intento de limitar la autoridad de Donald Trump para conducir la guerra en Irán, en medio de una escalada de enfrentamientos que incluyó una nueva serie de ataques aéreos estadounidenses en respuesta a un ataque iraní contra una base estadounidense en Jordania.
La votación terminó con 49 votos a favor y 50 en contra, lo que impidió la aprobación de la resolución, impulsada principalmente por senadores demócratas y algunos republicanos que buscaban exigir una autorización explícita del Congreso para mantener las hostilidades.
El intercambio de ataques marcó un nuevo punto de tensión tras el colapso del alto el fuego negociado en junio, lo que reactivó la confrontación abierta entre Washington y Teherán. El conflicto, que ya se extendió más de cinco meses, comenzó cuando Trump, junto con Israel, ordenó el inicio de operaciones militares el 28 de febrero, con el objetivo declarado de impedir que Irán accediera a armas nucleares y de contener el apoyo de Teherán a grupos armados en Medio Oriente.
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Durante la sesión en el Senado, John Fetterman, senador demócrata por Pensilvania, votó junto con los republicanos para bloquear la resolución, mientras que Susan Collins, Lisa Murkowski y Rand Paul fueron los únicos republicanos en sumarse a la propuesta demócrata.
Por su parte, Mitch McConnell, líder republicano, no participó de la votación por motivos de salud. La votación evidenció el desgaste creciente en el Congreso frente a una guerra que ya costó la vida de al menos 18 militares estadounidenses y causó más de 450 heridos, según datos del Pentágono. El número de víctimas iraníes, tanto combatientes como civiles, se calcula en miles.
En paralelo al debate legislativo, crecieron las preocupaciones sobre el suministro de municiones y el impacto económico de la guerra, con un alza sostenida en los precios del combustible y falta de claridad respecto de los objetivos finales del conflicto.
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Pese a los informes sobre la disminución de los arsenales y los llamados desde el Pentágono para aumentar el presupuesto de defensa, la mayoría republicana en el Senado le concedió margen de maniobra al presidente Trump y resistió los intentos demócratas de forzar una retirada inmediata del contingente estadounidense en Irán.
Senadores como Bill Cassidy, que en un momento acompañaron la moción demócrata, modificaron su voto luego de recibir información reservada sobre la estrategia militar. Cassidy señaló que la situación en Irán no es blanco o negro y, aunque no apoya totalmente el curso de la guerra, sostuvo que cualquier despliegue de tropas terrestres requeriría una declaración formal de guerra por parte del Congreso.
El conflicto entre Estados Unidos y el régimen de Irán continúa con ataques cruzados y la tensión se extiende a países vecinos, con advertencias de Teherán a Chipre, Bulgaria y Estados árabes del Golfo. El estrecho de Ormuz permanece cerrado y Arabia Saudita impulsa una alianza internacional para proteger las rutas marítimas. Los recientes bombardeos estadounidenses mataron a civiles en Irán y la escalada amenaza con expandirse a otros puntos estratégicos de Medio Oriente.
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