El hombre residente en el sur de Texas usó durante años como decoración de oficina lo que creyó era una réplica inerte de munición de la Guerra Civil estadounidense, hasta que un conductor con entrenamiento militar notó que el objeto podría ser un proyectil activo.
El equipo de desactivación de explosivos de la Base Aérea de Lackland confirmó la sospecha: la pieza era una munición Parrott cargada, con más de 150 años de antigüedad.
Steve Martin, vecino del condado de Atascosa, recibió el objeto a través de su hijo Jarrett, quien lo encontró mientras pescaba en el río Guadalupe años atrás. El último dueño del dispositivo lo colocó en su oficina como una curiosidad histórica y nunca cuestionó su naturaleza. “Siempre creí que era una bala de fogueo”, declaró Martin en declaraciones recogidas por el canal local KENS5.
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El descubrimiento que cambió la mañana
El lunes por la mañana, alrededor de las 8, Martin repasaba el cronograma de su empresa de transporte cuando uno de sus conductores se detuvo a observar el objeto cilíndrico de hierro. El hombre, con experiencia en las fuerzas armadas, advirtió de inmediato que podría tratarse de munición real. “Podría ser un artefacto explosivo activo”, le dijo el conductor, según relató Martin a KENS5. Y agregó: “Eso parece de verdad”.
Ante la advertencia, Martin contactó a la Oficina del Sheriff del condado de Atascosa, que solicitó asistencia al equipo de Desactivación de Artefactos Explosivos (EOD, por sus siglas en inglés) de la Base Aérea de Lackland, ubicada en San Antonio, a aproximadamente una hora al norte del condado.
Luego de la revisión, el equipo especial confirmó que el objeto era, en efecto, una bala de cañón Parrott activa, un tipo de proyectil de artillería utilizado durante la Guerra Civil.
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Qué es un cañón Parrott
El armamento Parrott fue diseñado por Robert Parker Parrott, egresado de la Academia Militar de West Point, en el siglo XIX. Se trata de un cañón de avancarga conocido por la gruesa banda de hierro que refuerza su recámara, según detalló el Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos.
El arma se fabricó en distintos calibres, con proyectiles que oscilaban entre las 10 y las 300 libras (4,5 y 136 kilogramos). El peso exacto de la pieza hallada en la oficina de Martin no trascendió.
Además, la bala de Parrott fue uno de los proyectiles más usados por las fuerzas de la Unión durante el conflicto armado que dividió al país entre 1861 y 1865. Su hallazgo activo en un contexto doméstico resulta inusual incluso para los organismos de seguridad locales.
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“Es asombroso que esas cosas sigan apareciendo casi 200 años después”, afirmó el subjefe Eric Kaiser de la Oficina del Sheriff del condado de Atascosa, en declaraciones a KENS5. El funcionario también comentó: “La gente tropieza con explosivos de vez en cuando, pero generalmente no son tan antiguos como ese“.
Traslado y disposición final del artefacto
Las autoridades transportaron la granada al Campo de tiro de Camp Bullis, donde el equipo EOD la detonó de forma controlada. Nadie resultó herido durante el operativo y no se formularon cargos penales contra Martin, informó la Oficina del Sheriff en sus redes sociales.
Martin manifestó su esperanza de que el artefacto pudiera ser preservado como pieza histórica, en parte por el vínculo familiar que lo une al período: varios de sus ancestros combatieron en la Guerra Civil. “Realmente sentí una conexión directa con esto”, planteó en KENS5.
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El hombre a su vez reconoció que el episodio lo dejó con una lección clara sobre los objetos que recoge. “Voy a ser más cuidadoso con lo que levanto del suelo”, señaló. “Si alguien te pasa algo, puede ser una papa caliente”, concluyó en su reportaje.