Jake Rosmarin subió al MV Hondius y es uno de los 18 estadounidenses bajo observación en centros sanitarios especializados en enfermedades infecciosas peligrosas, tras un brote de hantavirus a bordo del barco que provocó la muerte de tres personas y varios contagios, según reportó la agencia Associated Press.
El grupo de ciudadanos estadounidenses permanece en cuarentena en distintas instalaciones especializadas: quince personas están en la Unidad Nacional de Cuarentena y una en la Unidad de Biocontención, ambas en Omaha, Nebraska, mientras que otras dos son monitoreadas en el hospital universitario Emory, en Atlanta.
Estas medidas fueron adoptadas para minimizar el riesgo de transmisión del virus Andes, una variante del hantavirus que, según autoridades sanitarias estadounidenses citadas por Associated Press, presenta una capacidad inusual de transmisión entre humanos, aunque la amenaza para la población general se considera baja.
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El brote registrado a bordo del MV Hondius resultó en tres fallecimientos y al menos nueve casos confirmados de hantavirus entre sus pasajeros —incluida una pareja de los Países Bajos (Países Bajos)— que, según epidemiólogos del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos consultados por Associated Press, habría contraído la infección durante una escala en Sudamérica.
Los pasajeros restantes fueron derivados a cuarentenas en más de veinte países tras desembarcar el lunes. Las instalaciones están diseñadas para enfermedades altamente infecciosas, restringiendo al máximo el contacto: los médicos ingresan con equipos de protección completos y las enfermeras evitan entrar a las habitaciones, incluso durante la entrega de comidas.
Así es la cuarentena de Jake Rosmarin en los centros especializados
Jake Rosmarin, de treinta años y residente en Boston, relató a la agencia que espera completar 42 días en la Unidad Nacional de Cuarentena del Centro Médico de la Universidad de Nebraska, junto a otros catorce estadounidenses que viajaban en el MV Hondius.
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Uno de los pasajeros que dio positivo está aislado en la Unidad de Biocontención y otros dos reciben seguimiento en Emory, Atlanta.
Rosmarin creador de contenido y fotógrafo, describió su rutina diaria: “Abro la puerta con mascarilla y ellos colocan la bandeja; la tomo sin que crucemos palabra”, detalló a la agencia.
A través de sus redes sociales, el influencer mostró la habitación equipada con cama, televisor, bicicleta fija, refrigerador y ventanas con persianas cerradas para evitar la exposición mediática.
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Impacto personal y antecedentes del viaje
Rosmarin relató la entrega de una bebida especial: “Esto es justo lo que necesitaba. ¡Guau!”. Su prometido aguarda en Boston el final de la cuarentena, mientras ambos planean casarse el próximo año. “Creo que intentó mantener la calma por mí, pero también estaba muy asustada”, admitió Rosmarin sobre el impacto emocional de la situación.
Los testimonios del influencer cobraron relevancia tras publicar un video en redes sociales desde su camarote en el MV Hondius, donde describió la tensión y el miedo de los pasajeros ante la falta de información y la incertidumbre sobre su salud.
“Estoy actualmente a bordo del MV Hondius y lo que está ocurriendo es muy real para todos nosotros aquí. No somos solo una historia o titulares, somos personas con familias, con vidas, con gente que nos espera en casa. Hay mucha incertidumbre y eso es lo más difícil. Todo lo que queremos ahora es sentirnos seguros, tener claridad y regresar a casa”, relató Rosmarin en una declaración recogida por Newsweek.
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La travesía de Rosmarin comenzó en 2022, tras dejar su trabajo como responsable de compras de medios para dedicarse a la creación de contenido y fungir como embajador de operadores turísticos, lo que en este caso incluyó la cobertura total del viaje por el MV Hondius.
Rosmarin logró posicionarse en las redes sociales como Instagram y Tik Tok, donde revela material enfocado en la vida silvestre y viajes de aventura.