El gobierno de Estados Unidos ordenó la salida del país de Marcelo Ivo de Carvalho, delegado de la Policía Federal de Brasil y oficial de enlace de seguridad en Miami, tras acusarlo de intentar eludir procedimientos formales de extradición en el contexto del arresto y posterior liberación de Alexandre Ramagem, ex jefe de inteligencia brasileño.
La medida fue confirmada por la embajada estadounidense a la agencia de noticias Reuters, que señaló que la decisión llegó poco después de la detención de Ramagem en Florida.
Estados Unidos expulsó a De Carvalho porque consideró que su función de enlace con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas estaba siendo utilizada para influir en procesos migratorios y judiciales vinculados a Ramagem, quien fue condenado en Brasil y huyó a territorio estadounidense.
Las autoridades del país norteamericano alegaron que la actuación del delegado buscaba extender persecuciones políticas más allá de Brasil, según informaron Reuters, G1 y Estadão.
Acusaciones de EEUU por el caso Ramagem
La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado manifestó: “Ningún extranjero puede manipular nuestro sistema de inmigración para eludir las solicitudes formales de extradición y extender las cacerías de brujas políticas al territorio estadounidense”.
Este mensaje, reproducido por la embajada de Estados Unidos en Brasil, se asoció a la conducta de Marcelo Ivo de Carvalho en el caso Ramagem.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil y la Policía Federal declinaron hacer comentarios sobre la expulsión.
Perfil y carrera de Marcelo Ivo de Carvalho
Marcelo Ivo de Carvalho ejercía como delegado de la Policía Federal en Miami y oficial de enlace con el ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) desde agosto de 2023, función que originalmente tenía una duración de dos años y fue prorrogada hasta agosto de 2026.
Con más de 20 años de trayectoria en la Policía Federal, De Carvalho asumió diferentes cargos: la jefatura en el Aeropuerto Internacional de Guarulhos en 2016, la delegación regional de Investigación y Combate al Crimen Organizado en San Pablo entre 2018 y 2021, y la superintendencia regional en Paraíba de 2022 a 2023, recordó Estadão.
Su misión internacional fue interrumpida de manera abrupta debido a la decisión de las autoridades estadounidenses.
La condena y fuga de Alexandre Ramagem
Alexandre Ramagem, ex jefe de inteligencia y ex diputado federal brasileño vinculado al ex presidente Jair Bolsonaro, fue condenado el año pasado por el Supremo Tribunal Federal a 16 años de prisión por participar en el intento de golpe de Estado para mantener a Bolsonaro en el poder.
Ramagem abandonó Brasil de manera clandestina antes de concluir el proceso y cruzó la frontera con Guyana antes de ingresar a Estados Unidos.
El pasado 13 de abril, el ICE detuvo a Ramagem en Orlando por irregularidades migratorias y lo condujo a un centro de detención. Dos días más tarde, quedó en libertad sin fianza tras una decisión administrativa. Posteriormente, Ramagem agradeció al gobierno estadounidense.
Actualmente, permanece en Estados Unidos a la espera de la decisión sobre su solicitud de asilo, mientras autoridades brasileñas preparan documentación para concretar su deportación.
Repercusiones diplomáticas
El incidente generó tensión diplomática, evidenciada por la expulsión rápida del delegado de enlace brasileño y la ausencia de comentarios oficiales del gobierno sudamericano: ni el Itamaraty ni la Policía Federal ofrecieron declaraciones públicas.
Estados Unidos defiende su postura de que “ningún extranjero puede eludir procedimientos formales de extradición ni trasladar disputas políticas” a su territorio.
La colaboración en materia de seguridad entre ambos países enfrenta así un nuevo reto, marcado por la percepción de injerencia en procedimientos judiciales y por el impacto de la politización en las relaciones bilaterales. El desenlace diplomático y judicial del caso permanece abierto.
Ramagem sigue considerado prófugo por la justicia brasileña tras su condena por delitos graves, lo que mantiene la incertidumbre sobre su entrega y futuro legal y político.