Un jurado federal en Nueva York determinó que Live Nation y su filial Ticketmaster operaron de manera ilegal como monopolio en el mercado de venta de entradas para espectáculos en Estados Unidos, lo que infringe las leyes antimonopolio federales y estatales.
La revista The New York Times informó que este fallo representa un precedente que podría modificar de forma sustancial la estructura de la industria musical en vivo. El veredicto cierra un proceso judicial impulsado por 34 estados que cuestionaron el funcionamiento y el nivel de concentración de poder de estas compañías. La decisión final sobre las sanciones corresponde ahora al juez Arun Subramanian, quien deberá definir las penalizaciones e incluso podría ordenar la separación de Live Nation y Ticketmaster.
Un mercado sometido a control y litigio multilateral
El reclamo formal fue presentado en 2024 durante la administración de Joe Biden por el Departamento de Justicia y una coalición de estados, que sostuvieron que la estructura vertical de Live Nation restringe la competencia y provoca un aumento en los precios para los consumidores, informó Variety.
La documentación judicial mostró que Ticketmaster controla el 86% del mercado de boletería en los principales recintos de conciertos, definidos como 257 anfiteatros y arenas con capacidad mínima de 8.000 personas y al menos 10 espectáculos anuales. El jurado también concluyó que, en promedio, Ticketmaster agregó un recargo de USD 1,72 por cada entrada vendida, monto que servirá al juez como base para calcular los daños económicos y las posibles sanciones, según ABC News.
Durante el proceso judicial, abogados estatales como Jeffrey L. Kessler expusieron ante el jurado la existencia de un modelo de negocio que, en palabras del propio Kessler citadas por NBC News, “seguía cavando el foso en torno al castillo monopólico” mediante contratos de exclusividad y amenazas de limitar el acceso a giras si promotores y recintos no utilizaban los servicios de Ticketmaster.
Como prueba, la fiscalía presentó mensajes internos en los que empleados de la empresa se jactaban de aumentar cargos por servicios y estacionamiento, inclusive uno en el que un empleado afirmó que estaban “estafando a manos llenas”, según documentos citados por The New York Times. El director ejecutivo de Live Nation, Michael Rapino, ofreció disculpas y calificó esas actitudes como “repugnantes” y contrarias a la política de la compañía, reportó The Hollywood Reporter.
Asimismo, se incluyeron grabaciones en las que Rapino advertía a directivos de otros recintos que sería “difícil conseguir boletos o conciertos” si optaban por plataformas rivales como SeatGeek, informó The New York Times.
Por su parte, la defensa de Live Nation sostuvo que su posición dominante es consecuencia de “una estrategia empresarial exitosa y la preferencia del mercado”, según ABC News. Asimismo, el abogado David Marriott remarcó ante el jurado: “No es ilegal. Somos competidores feroces”, de acuerdo con NBC News.
Durante las siete semanas que duró el juicio, se presentaron testimonios de ejecutivos de Live Nation, representantes de empresas competidoras, músicos y managers, entre ellos Ben Lovett de Mumford & Sons y representantes de Drake.
Fallos, acuerdos parciales y el futuro de la industria
Tal como detalló The New York Times, la intervención de las autoridades estatales generó una división inédita. Si bien el Departamento de Justicia firmó en marzo un acuerdo con Live Nation por hasta USD 281 millones que obligaba a la desinversión de 13 anfiteatros y permitía a los recintos operar con diversas plataformas de boletos y promotores, solo seis estados (Arkansas, Iowa, Mississippi, Nebraska, Oklahoma y Dakota del Sur) adhirieron a la transacción. Sin embargo, más de 30 estados, incluidas jurisdicciones clave como California, Nueva York y Texas, optaron por avanzar hacia el dictamen del jurado, respaldados por la asesoría de Jeffrey Kessler.
El procurador general de California, Rob Bonta, celebró el fallo como “una victoria histórica y contundente para artistas, fanáticos y recintos”. Bonta destacó que el veredicto demuestra la capacidad de los estados para “proteger a nuestros residentes de grandes corporaciones que inflan ilegalmente los precios y engañan a los estadounidenses”, según The Hollywood Reporter.
Los estados basaron su acusación en los grandes recintos y atribuyeron a Live Nation el 70% y a Ticketmaster el 86% de los servicios de boletería. La defensa sostuvo que esta delimitación era “un mercado inventado para los fines de este litigio” y que “Live Nation posee una cuota menor del mercado de conciertos”, recogió The New York Times.
Esta condena judicial cierra años de escrutinio sobre Live Nation, cuya fusión con Ticketmaster en 2010 fue presentada con la promesa de beneficiar a artistas y público. En consecuencia, la compañía podría verse obligada a una reestructuración, desde la separación de las empresas fusionadas en 2010 hasta la imposición de sanciones económicas significativas y nuevas reglas de conducta.