El hallazgo en Holcomb Peak, Oregón, permitió identificar los restos de Mark Smith, quien desapareció en 1974 tras dejar su hogar en Billings, Montana, cuando tenía 19 años. La resolución del caso, según informaron las autoridades estatales de Oregón, se produjo en febrero de 2026 mediante el uso avanzado de genealogía genética forense, un campo en crecimiento que permitió reconstruir el árbol familiar y cotejar ADN de sus hermanos, tras décadas en que la identidad de los fragmentos óseos permaneció desconocida.
Los restos hallados en Holcomb Peak: un enigma de medio siglo
El caso se remonta al 9 de mayo de 1978, cuando un grupo de trabajadores forestales descubrió restos humanos en las cercanías de Holcomb Peak, cerca de Williams, Oregón. Según la Policía Estatal de Oregón, únicamente el cráneo y un fragmento de escápula fueron recuperados, junto a pedazos de camisa y los restos de un sweater marrón hallados próximos a los huesos.
En la primera investigación, un patólogo forense y un odontólogo determinaron que los restos correspondían probablemente a una mujer de entre 16 y 18 años, hipótesis que persistió durante más de cuatro décadas. Ningún avance significativo se produjo hasta 2020, cuando la Oficina del Médico Forense del Estado envió las muestras a la Universidad del Norte de Texas.
El análisis de ADN confirmó por primera vez que los restos eran masculinos, dando un giro fundamental en la investigación. Por consiguiente, se intentó cotejar perfiles de varones desaparecidos, pero la ausencia de concordancias no permitió resolver la identidad.
La intervención del laboratorio privado DNA Labs International introdujo nuevas técnicas de genealogía genética. Aunque los primeros intentos para obtener un perfil funcional resultaron insuficientes, el laboratorio acordó continuar sus esfuerzos de forma pro bono. A ello se sumó el apoyo del Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados (NCMEC), que comisionó una reconstrucción facial para buscar pistas adicionales, según informó el comunicado de la Policía Estatal.
Entre 2023 y 2024, los investigadores lograron identificar un origen biogeográfico de ascendencia del Atlántico Norte, el Báltico y el Mediterráneo Occidental. Un antepasado nacido a inicios del siglo XIX pudo trazarse en el árbol genealógico, pero el linaje directo se interrumpía y ni siquiera la secuenciación genómica completa permitía avanzar más allá de relaciones lejanas.
El avance definitivo y la confirmación por ADN
En septiembre de 2025, el Programa de Identificación Humana reactivó la investigación sobre un caso sin resolver al descubrir a través de DNA Labs International una nueva coincidencia genética vinculada a un kit de ADN cargado recientemente en la base de datos. Esto permitió extender una rama incompleta del árbol familiar.
Al cruzar la información recién disponible, los genealogistas lograron hallar a una familia con varios hermanos, entre ellos Mark Smith, nacido el 4 de octubre de 1954 y desaparecido tras emprender un viaje en 1974. La familia transmitió a las autoridades que pensaron en él todos los días durante más de medio siglo.
La confirmación final se basó en muestras bucales tomadas a sus hermanos y el análisis de un diente recuperado de los restos. De esta manera, el 25 de febrero de 2026, se ratificó que las muestras coincidían en nivel fraterno, confirmando la identidad del difunto.
Según el comunicado oficial de la Policía Estatal de Oregón, no existen pruebas que sugieran la intervención de terceras personas en la muerte del joven, aunque la investigación para determinar las circunstancias exactas sigue abierta.
Por su parte, Hailey Collord-Stalder, antropóloga forense del estado de Oregón, destacó: “Estamos agradecidos de que Mark finalmente haya regresado con su familia. Esta identificación refleja años de perseverancia, colaboración científica y el creciente poder de la genealogía genética forense”.