Wall Street culminó la semana con una caída en sus principales índices, en medio del avance de la guerra en Medio Oriente y el repunte de los precios del petróleo.
Los tres índices más relevantes de Estados Unidos registraron pérdidas. El S&P 500 descendió 0,60% tras perder 40,27 puntos y se ubicó en 6.632,35 unidades. El Nasdaq Composite retrocedió 0,93%, con una pérdida de 208,28 puntos, y cerró en 22.103,70. El Dow Jones Industrial Average cedió 0,25% (117,01 puntos) y finalizó en 46.560,84.
Este comportamiento marcó la tercera semana consecutiva de retrocesos para los mercados estadounidenses.
El barril de Brent, referencia internacional, superó los USD 100 y cerró con una suba de 2,7% hasta 103,14 dólares, lo que representa un alza de cerca del 40% en el mes. El barril de crudo estadounidense subió 3,1% y quedó en 98,71 dólares, con un incremento mensual aproximado del 46%.
El estrecho de Ormuz es una vía estratégica por la que circula una quinta parte del crudo mundial.
La situación se agravó tras las declaraciones de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, quien advirtió que lanzará represalias “muy duras durante la próxima semana” contra Irán.
Trump también autorizó temporalmente la compra de petróleo ruso por parte de India para aliviar las preocupaciones sobre el suministro global.
Con respecto a la guerra, la Agencia Internacional de Energía (AIE) advirtió que el conflicto podría provocar la mayor interrupción jamás vista en el suministro mundial de crudo. El anuncio de la AIE se produjo después de que Irán endureciera su control sobre el estrecho de Ormuz en respuesta a los comentarios de Trump.
Los datos económicos de Estados Unidos reflejaron una desaceleración del crecimiento en el último trimestre del año anterior.
El Departamento de Comercio informó que la economía creció a un ritmo anualizado de 0,7%, afectada por un cierre gubernamental de 43 días en el otoño boreal, cifra inferior a la estimación previa.
El gasto de los consumidores aumentó 0,4% en enero y los ingresos avanzaron a un ritmo similar. El índice de precios subió 2,8% frente al año previo, con un incremento en el componente subyacente hasta 3,1%, el mayor en casi dos años.
Por otro lado, la Reserva Federal siguió de cerca la evolución de la inflación, especialmente por el efecto de los precios energéticos. El indicador preferido por la Fed para monitorear la inflación ya había mostrado aumentos en enero, incluso antes del impacto del conflicto en los precios de la energía.
El alza del petróleo generó preocupación sobre un posible traslado de esos incrementos a toda la economía, lo que podría dificultar la recuperación global.
Con respecto a la confianza de los consumidores se resintió. La Universidad de Michigan reveló que el nivel alcanzó el valor más bajo del año.
En tanto, el mercado laboral mostró señales mixtas: el Departamento de Trabajo señaló que las ofertas de empleo subieron a casi siete millones en enero, superando las previsiones de los analistas.
Las empresas tecnológicas y de consumo experimentaron resultados dispares. Adobe cayó 5,9% tras anunciar que su director ejecutivo, Shantanu Narayen, dejará el cargo una vez designado su sucesor.
Por su parte, Meta Platforms suspendió el lanzamiento de su modelo de inteligencia artificial Avocado al menos hasta mayo.
Otras compañías registraron variaciones pronunciadas. Ulta Beauty cayó 13,5% tras presentar resultados trimestrales inferiores a lo esperado y un incremento de 23% en gastos administrativos y de ventas. En contraste, Charles Schwab, Eli Lilly y Philip Morris International avanzaron 2,5%, 1,2% y 1,7% respectivamente.
En el segmento de bonos, el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años subió al 4,28%, tras ubicarse en 4,26% el jueves y haber estado en 3,97% antes del inicio de la guerra.
Por otro lado, el mercado de las criptomonedas también mostró avances, con el bitcoin superando los 71.000 dólares. Empresas vinculadas al sector, como Coinbase Global y Strategy, avanzaron 0,8% y 1,6% respectivamente.
(Con información de AP y Reuters)