La ciudad de Miami cuenta ahora con el que se considera el mural al aire libre más grande del mundo de la Mona Lisa, ubicado en el Flagler District. La obra fue creada por el artista español René Mäkelä, bajo encargo del promotor inmobiliario Moishe Mana, y cubre la fachada este de Mana Common HQ, transformando el espacio urbano e impulsando un ambicioso plan de revitalización cultural.
El mural fue realizado tras más de seis semanas de trabajo, durante las cuales el artista mallorquín utilizó aproximadamente 120 galones de pintura y cerca de 1.200 aerosoles. Inspirado en la Mona Lisa de Leonardo da Vinci, el proyecto busca acercar el arte clásico a la vida cotidiana y convertir el Flagler District en un corredor renacentista a cielo abierto.
El Flagler District como nuevo epicentro del arte urbano
La iniciativa forma parte de un esfuerzo mayor impulsado por Moishe Mana para transformar el Flagler District en una galería al aire libre. “Necesitamos llevar el arte clásico y tradicional a las calles, para que las calles mismas se sientan como un museo. Si la gente no va al museo, entonces deberíamos llevar el museo a ellos”, afirmó Mana en declaraciones recogidas por Time Out Miami y Luxury Guide USA.
Esta estrategia ya se había iniciado con la instalación de La joven de la perla, otro mural de Mäkelä sobre un edificio de 40 metros de altura. El empresario indicó además que planea sumar más obras de este tipo para continuar con la transformación del barrio, proponiendo que el arte clásico dialogue con la arquitectura histórica de la zona.
El reto de crear la Mona Lisa más grande del mundo
Respecto al proceso creativo, René Mäkelä compartió en Esperados Podcast que la magnitud del encargo exigió una meticulosa planificación: “La parte del boceto es un poco cómo vas a disponer la imagen que quieres plasmar en el. En la Mona Lisa, el proceso que llevamos fue dividir toda la pared en una cuadrícula gigante para trabajar por sectores”.
El trabajo implicó el uso de plataformas de seguridad, grúas y el apoyo de un asistente, para subir y bajar constantemente, revisar proporciones y corregir detalles. Además, la ejecución exigió pintar y verificar desde lejos cada sección. Las condiciones climáticas, la mezcla precisa de hasta cinco colores distintos de aerosol para lograr ciertos tonos y el uso de catorce tipos de difusores complicaron aún más la tarea.
La obra en palabras de René Mäkelä
El artista resaltó el significado personal de este encargo en Gentleman El Periódico: “Es un gran honor el hecho de que entre tantos artistas de primer nivel que hay en Miami, la cuna del arte contemporáneo sea yo el elegido para realizar este encargo tan motivante”.
El pintor subrayó la importancia de incorporar referencias clásicas en un entorno dominado por el arte contemporáneo: “La idea de realizar obras clásicas en una ciudad tan moderna es, precisamente, buscar ese contraste. La parte más antigua, más clásica de Miami, merece este tipo de obras que rompen, además, con lo que la gente está acostumbrada a encontrar por aquí que es arte contemporáneo”.
Mäkelä indicó que, dentro de su trabajo mural, la Mona Lisa y La joven de la perla figuran entre las obras que más satisfacción le han dado. Aún así, expresó que suele sentirse conforme con todos sus murales: “Todos los que he hecho, siempre me gustan y mira que yo era más de trabajar en estudio sobre lienzo”, según comentó en Esperados Podcast.
De cara al futuro, tanto Mäkelä como Mana comparten la ambición de sumar nuevas obras al Flagler District y transformar el espacio en una galería de arte al aire libre que reúna piezas destacadas para expandir los límites del arte público en la ciudad.