Mediante una revisión realizada por el grupo Strategic Resource Group para Consumer Reports, Costco se posicionó como la cadena de supermercados más económica de Estados Unidos. Esto se determinó, al registrar precios que promedian un 21,4% por debajo de los de Walmart, el gigante minorista de alimentos del país.
La diferencia de precios entre supermercados puede superar el 33% según la región, lo que convierte la elección del establecimiento en un factor clave para el ahorro en un contexto de aumento sostenido del costo de vida y un alza del 25,5% en los alimentos frescos y procesados entre diciembre de 2020 y diciembre de 2024, conforme detalló el Federal Reserve Bank de St. Louis analizando datos oficiales de inflación.
Asimismo, la brecha de precios se refleja de forma tangible en el presupuesto de los consumidores. El estudio, explicado por la revista de defensa del consumidor Consumer Reports y el sitio especializado en gastronomía Delish, precisó que 6 cadenas ofrecen precios más bajos que Walmart —utilizada como referencia nacional—, aunque prevé matices importantes en base a cada ciudad.
Los especialistas de la consultora de mercado Strategic Resource Group recabaron precios de decenas de supermercados en seis grandes áreas metropolitanas durante el verano de 2025, utilizando cestas de productos comparables, compuestas principalmente por marcas nacionales, aunque de tamaño variable de acuerdo a la tienda.
Dónde conviene hacer las compras
Costco Wholesale encabeza la lista de supermercados más baratos, con un ahorro medio del 21,4% frente a Walmart, a pesar del pago anual de USD 65 necesario para acceder como socio.
Según el sitio especializado en gastronomía Delish, este modelo de ventas directas a gran escala permite a Costco negociar mejor sus precios, reducir la cantidad de referencias en stock —alrededor de 4.000 artículos frente a los 30.000 de un supermercado común— y comprar en volumen para minimizar costos.
En la segunda posición aparece BJ’s Wholesale Club, con una diferencia de -21%. Le siguen Lidl (-8,5%), Aldi (-8,3%) y WinCo (-3,3%). H-E-B se mantiene casi a la par de Walmart, apenas un 0,2% por debajo.
A partir de allí, el resto de las cadenas comenzó a superar la media de Walmart, con Market Basket (+1,2%), Target (+5,9%) y Wegmans (+7,6%) entre los menos onerosos, y diferencias cada vez mayores en cadenas como Trader Joe’s (+24,6%), Albertsons (+24,8%), Vons (+26,6%), hasta llegar a Whole Foods, con precios un 39,7% superiores al promedio del líder minorista.
Estrategias de ahorro con matices de cada modelo
La experiencia de ahorrar en Costco implica comprar en grandes cantidades. Si bien los precios por unidad o kilogramo resultan significativamente más económicos, el ahorro real se logra al pensar en el abastecimiento a largo plazo.
El sitio especializado Delish destacó, además, el rol de la marca propia Kirkland Signature, cuyos productos suelen costar menos sin sacrificar calidad, y gozan de alta fidelización entre los clientes, que incluso hacen fila para adquirir mercadería exclusiva.
El estudio remarcó que el “modelo mayorista” empleado por Costco y BJ’s se traduce directamente en precios bajos, aunque puede no ser la opción ideal para hogares pequeños que no desean, ni pueden, almacenar grandes volúmenes de alimentos.
No obstante, Aldi y Lidl replican en cierta medida estos beneficios gracias a una política de marcas privadas y formatos de exhibición en cajas originales, lo que permite reducir costos operativos.
Cómo se realizó la medición y particularidades de la comparación
Para realizar la comparación, Strategic Resource Group recolectó precios en persona durante un lapso de 48 horas en cada ciudad, tomando en cuenta descuentos vigentes y las rebajas ofrecidas a través de membresías de fidelización gratuitas, pero sin contar promociones específicas de apps ni cupones de fabricantes.
La cesta de artículos incluía alimentos envasados, frescos y carnes, aunque el número de productos era mayor en las cadenas tradicionales —hasta 56 productos en supermercados grandes de Chicago como Food4Less, Jewel-Osco y Target— y se reducía en los establecimientos especializados o con alta presencia de marcas propias, como Trader Joe’s, donde la comparación se limitó a 23 artículos.
La metodología, según la revista Consumer Reports, privilegió la representatividad y permitía observar diferencias importantes no solo entre las cadenas, sino dentro de cada ciudad; en todos los casos, la elección del supermercado demostró ser un factor central para enfrentar la inflación en la alimentación.
Impacto en los hábitos de los consumidores
El cambio en los patrones de consumo es evidente: los estadounidenses recurren cada vez más a la comparación de precios y al uso de apps y membresías para maximizar el ahorro.
Casos como el de Brianna Stangarone, docente de Irvington, Nueva York, ilustran esta tendencia. Se ha visto obligada a reemplazar ingredientes habituales por alternativas más asequibles y utiliza varias aplicaciones para detectar rebajas, dejando de comprar productos si resultan demasiado caros.
Al sumar los aumentos de precio —como el café, que subió un 20% en el último año— y el encarecimiento de carnes y lácteos, se evidencia que el impacto de la inflación obliga a modificar hábitos, priorizar supermercados más baratos y ajustar la lista de compras para mantener el acceso a una alimentación variada.