Cody Bryant y Haley Woloshen, dos almas que se encontraron casualmente en el paraíso hawaiano, descubrieron que sus destinos estaban entrelazados mucho más de lo que jamás imaginaron. Vivían a solo 1,6 kilómetros de distancia en Los Ángeles, y su relación floreció rápidamente. Sin embargo, Bryant se fue de viaje y dejó de responder a los mensajes de Woloshen. Ella, casi resignada, creyó que la habían “ghosteado” (abandonado), pero la realidad era mucho más oscura y compleja...
Había una contundente razón para su supuesta desaparición: Bryant había sido atropellado por un coche mientras conducía un ciclomotor en Ibiza, lo que lo dejó en coma debido a las graves lesiones. Woloshen recién descubrió la verdad cuando encontró una campaña de GoFundMe creada por los amigos y familiares para cubrir los gastos médicos de su nuevo amor.
El accidente de Bryant resultó en hemiplejía, una parálisis parcial, lo que llevó a los médicos a temer que nunca volvería a caminar. A pesar del duro diagnóstico, Bryant estaba decidido a desafiar las pocas probabilidades.
Durante su recuperación, se enfrentó a múltiples desafíos, incluyendo una lesión cerebral traumática que le impidió recordar su tiempo con Woloshen. “Ninguno de los dos lo esperábamos, pero los sentimientos comenzaron a surgir. Siempre digo que ella me sedujo por segunda vez”, escribió Bryant en una publicación de Instagram.
Así, un año después de la intensa rehabilitación, Bryant y Woloshen lograron viajar juntos a Guatemala para que él cuimpliera uno de sus sueños: ascender el volcán Acatenango.
“He realizado muchas caminatas famosas alrededor del mundo antes de mi accidente, pero lamentablemente pensé que nunca podría hacer esto de nuevo”, explicó Bryant. Utilizando un bastón y dos abrazaderas terapéuticas, junto con descansos frecuentes, logró alcanzar el campamento base. “Cada paso era una victoria, y llegar a la cima significó más de lo que puedo expresar con palabras”, añadió.
Cómo está Cody Bryant actualmente
Bryant fue finalmente dado de alta y regresó a su hogar en Hermosa Beach, donde continuó con terapia física, ocupacional y del habla. “Mis recuerdos a largo plazo se han mantenido en su mayoría, pero los años recientes están llenos de lagunas. No puedo recordar el viaje fatídico a Europa que me dejó en coma, ni el año después de eso”, indicó Bryant. “Mi cerebro no ‘guarda automáticamente’, así que uso notas para todo”.
Aunque enfrenta dificultades persistentes, Bryant sigue trabajando en su recuperación a través de ejercicios de memoria, meditación y otras terapias. Entre sus metas se encuentran reaprender a escribir, correr y nadar. “Siempre he creído que la mentalidad de una persona es muy poderosa, y mi recuperación ha reforzado esa creencia”, afirmó.
Frustrado por la “niebla cerebral” que afecta su función motora, Bryant explica: “Puedo quemarme el cerebro tanto que me vuelvo ilógico y lucho por conectar causa con efecto. La lesión cerebral permea toda mi vida”. También mencionó en su diario: “Desearía estar sin extremidades en lugar de tener un cerebro lesionado”.
La campaña de GoFundMe ha recaudado más de USD 150.000 de su objetivo de USD 200.000. Woloshen cumplió un rol fundamental en la vuelta a la vida cotidiana de Bryant y se quedó a su lado durante todo el proceso de recuperación. “Lo hemos hecho juntos, y eso ha sido una bendición disfrazada”, comentó.
Hoy en día, Bryant continúa enfocándose en resguardar su positivismo a pesar de los desafíos. “La frase ‘mi positividad me ha llevado tan lejos y no quiero perderla’ se escucha a menudo en mis reflexiones”, cuenta. Además, todos los procesos y la historia completa se encuentran en las redes sociales de la cuenta @codys.comeback, que ambos crearon con el fin de dar a conocer su impresionante relato.