Gracias a la tecnología de inteligencia artificial, Alexis “Lexi” Bogan, una joven de 21 años, recuperó la capacidad de comunicarse con su propia “voz” después de perder su habilidad para hablar de manera clara debido a una cirugía para remover un tumor cerebral.
Utilizando un clon de voz generado por OpenAI, Bogan ahora puede expresarse mediante una aplicación en su teléfono, que emplea una grabación de su voz original antes de la operación. Este caso ha sido destacado como un ejemplo prometedor del uso ético y beneficioso de la tecnología de clonación de voces, que, si bien ha suscitado preocupaciones por su potencial mal uso, también ofrece esperanzas a individuos con impedimentos del habla.
La tecnología, desarrollada por OpenAI y probada en colaboración con médicos del grupo hospitalario Lifespan en Rhode Island, fue adaptada específicamente para Bogan. La joven había perdido gran parte de su capacidad para hablar después de la extirpación de un tumor del tamaño de una pelota de golf en su cerebro, una operación que, aunque necesaria para salvar su vida, dañó los músculos de su lengua y sus cuerdas vocales.
La voz sintética de Bogan fue creada a partir de un clip de 15 segundos de un video donde ella aparecía explicando cómo hacer una ensalada de pasta, lo que demuestra las mejoras significativas en la tecnología de generación de voz, que ahora requiere grabaciones más breves para crear un duplicado preciso de la voz de una persona.
El Dr. Rohaid Ali y la Dra. Fatima Mirza, residentes de neurocirugía involucrados en el proyecto, destacaron la importancia de la aplicación práctica de esta tecnología como una herramienta de rehabilitación. “Esperamos que Lexi sea una pionera a medida que la tecnología se desarrolle”, comentó Ali, refiriéndose al potencial para ayudar a millones de personas con derrames cerebrales, cáncer de garganta o enfermedades neurodegenerativas.
Mirza agregó: “Estamos siendo capaces de devolverle a Lexi su verdadera voz y ella puede hablar en términos que son los más fieles a sí misma”, publicó la agencia de noticias The Associated Press (AP).
A pesar de los evidentes beneficios de esta tecnología, los expertos advierten sobre los riesgos inherentes al aumento de las capacidades de la AI para clonar voces. Las amenazas incluyen la posibilidad de que se utilice para fraudes telefónicos, interferencias en elecciones democráticas y la violación de la dignidad de personas que nunca consintieron en la recreación de su voz.
En respuesta a estas preocupaciones, Jeff Harris de OpenAI enfatizó la importancia de asegurar el consentimiento continuo de aquellos cuyas voces se usan y limitar la aplicación a contextos no políticos. “Queremos asegurarnos de que todas las personas cuya voz se utilice en el servicio den su consentimiento de forma continua” dijo a la AP. Y añadió, “hemos adoptado un enfoque muy limitado en cuanto a quién le damos la tecnología”.
A pesar de estos desafíos, la historia de Bogan se destaca como un testimonio esperanzador del potencial para aplicaciones médicas positivas. Con esta tecnología, ha podido volver a conectar con su entorno de formas que antes eran imposibles, desde pedir un café en Starbucks hasta interactuar más fácilmente con su familia y los niños a los que enseña como asistente de preescolar. “Pienso que es increíble poder tener ese sonido de nuevo”, expresó Bogan.
El uso de la clonación de voz por parte de Bogan y la adaptación del motor de voz de OpenAI para pacientes con necesidades similares representan un avance significativo en el uso de la inteligencia artificial para el bien social.
Mientras los médicos de Rhode Island comienzan a clonar las voces de otros pacientes dispuestos, y OpenAI explora formas de hacer que su tecnología sea segura y accesible, la experiencia de Bogan ilustra el delicado equilibrio entre los riesgos y recompensas de la innovación tecnológica en el ámbito de la salud y la comunicación personal.