Una empresa auditora que hizo fraude recibió una sanción récord de USD 25 millones en Estados Unidos

La sanción impuesta a la firma holandesa es la más elevada jamás registrada en la industria de la auditoría

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Fraude en exámenes internos sacude a la industria contable global tras escándalo en KPMG (REUTERS/Charles Platiau/File Photo)
Fraude en exámenes internos sacude a la industria contable global tras escándalo en KPMG (REUTERS/Charles Platiau/File Photo)

La Junta de Supervisión de Contabilidad de Empresas Públicas (PCAOB) de Estados Unidos impuso una multa récord de USD 25 millones a la filial holandesa de KPMG por engaño y trampas en exámenes profesionales, así lo detalla el medio Financial Times. Esta sanción es la más alta en la historia del regulador estadounidense, lo que marca un punto importante en su lucha contra la mala conducta en el sector de la auditoría.

KPMG es una red global de firmas de servicios profesionales que ofrece servicios de auditoría, de asesoramiento legal y fiscal, y de asesoramiento financiero y de negocio en 156 países. Durante al menos cinco años hasta 2022, empleados, desde socios principales hasta gerentes, compartieron preguntas y respuestas de evaluaciones internas. Estas evaluaciones abarcaban áreas críticas tales como las normas de auditoría de Estados Unidos, la ética profesional y la gestión de conflictos de intereses.

Además de la multa a la empresa, el ex jefe de auditoría de KPMG Holanda, Marc Hogeboom, ha sido sancionado con una multa de USD 150.000 y prohibido de por vida para trabajar en auditorías de compañías públicas estadounidenses. Stephanie Hottenhuis, directora ejecutiva de KPMG en los Países Bajos, reconoció la gravedad de la situación y expresó su profundo pesar: “Las conclusiones son condenatorias y la pena es un reflejo de ello. Lamento profundamente que esta mala conducta haya ocurrido en nuestra firma. Nuestros clientes y partes interesadas merecen nuestras disculpas”.

La PCAOB y la Autoridad Holandesa para los Mercados Financieros (AFM) llevaron a cabo la investigación conjunta que desembocó en estas sanciones. Como resultado, KPMG será puesta bajo supervisión reforzada en los Países Bajos. Hanzo van Beusekom, miembro de la junta directiva de AFM, enfatizó la naturaleza global del problema: “Ésta es una cuestión de KPMG, pero no es solo una cuestión de KPMG. Es un problema global y algo que la profesión contable en su conjunto necesita mirarse en el espejo y tomar nota de cómo podría desarrollarse este comportamiento”.

Este escándalo no es aislado dentro de las firmas contables de las cuatro grandes. La práctica de hacer trampa en exámenes internos ha sido un problema repetido, con múltiples entidades siendo multadas por actividades similares. Por ejemplo, EY fue multada con 100 millones de dólares en 2022 por una situación parecida en Estados Unidos. Además, el miércoles 10 de abril, las firmas de Deloitte en Filipinas e Indonesia también recibieron multas de USD 1 millón de cada una por compartir respuestas en exámenes profesionales.

La presidenta de la PCAOB, Erica Williams, explicó que el descubrimiento de nuevas trampas años después de las primeras denuncias ha llevado a la junta a iniciar una “revisión cultural” de algunos auditores para determinar si un mal liderazgo contribuye a la mala conducta. Williams alentó a los denunciantes a comunicarse con la PCAOB, ya sea directamente o a través de canales internos, en un esfuerzo por abordar y corregir estos problemas desde la raíz.

KPMG Países Bajos ha respondido a las sanciones tomando medidas disciplinarias contra el personal y socios implicados, algunos de los cuales han abandonado la empresa, y ha implementado controles más rigurosos para supervisar la realización adecuada de las pruebas de entrenamiento.

La gravedad de estas sanciones resalta la importancia de promover una cultura ética dentro de las firmas de auditoría, una que esté a la altura de la confianza depositada por los inversores. La respuesta de KPMG y la insistencia de los reguladores en una revisión cultural profunda sugieren un momento de inflexión, no solo para la firma sino para toda la industria de la auditoría. “Esta mala conducta revela un tono inapropiado en la cima y un completo fracaso por parte del liderazgo firme para promover una cultura ética digna de la confianza de los inversores”, afirmó Williams.

Este caso pone de relieve la creciente atención y acción regulatoria contra las prácticas inapropiadas dentro de las profesiones que son fundamentales para el funcionamiento transparente y eficaz de los mercados financieros globales. La cooperación entre la PCAOB y la AFM indica, además, un esfuerzo internacional coordinado para establecer estándares de conducta ética y profesional en el ámbito de la auditoría y contabilidad a nivel mundial.