Fallo histórico contra la “porno venganza”: un hombre deberá pagarle USD 30 millones a una profesora de Nueva York

Una corte de Manhattan otorgó la mayor compensación conocida en un caso de difusión de contenido íntimo sin consentimiento, marcando un hito en la lucha contra el ciberacoso y reafirmando la seriedad de estas violaciones a la privacidad

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La víctima, profesora de CUNY, afirma que el veredicto es un precedente importante para futuras víctimas. (Springe Chenoa Cooper)
La víctima, profesora de CUNY, afirma que el veredicto es un precedente importante para futuras víctimas. (Springe Chenoa Cooper)

En un veredicto considerado histórico en Estados Unidos, Spring Chenoa Cooper, una profesora asociada de salud pública de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY), ganó una demanda por un valor de USD 30 millones contra su ex novio, Ryan Broems, por un caso de “pornografía de venganza” (el difundir imágenes o videos sexuales sin consentimiento de la otra persona), según reportó Fox News Digital.

Este caso marca el monto más grande jamás otorgado por este tipo de litigio en Nueva York, anunció el abogado de Cooper, resaltando la importancia simbólica del veredicto más allá del aspecto económico. Cooper expresó que, aunque no espera recibir la suma adjudicada, lo fundamental es el mensaje contundente contra la “pornografía por venganza” que este fallo transmite a la sociedad.

El litigio comenzó cuando Cooper demandó a Broems en 2018, después de que este publicara videos y fotos íntimas de ella en la plataforma Tumblr sin su consentimiento, acompañados de datos personales como su nombre, empleador, título y páginas de redes sociales.

A lo largo de este tormentoso proceso, Cooper enfrentó el acoso continuo de Broems, quien incluso llegó a burlarse de las medidas legales impuestas en su contra a través de publicaciones en redes sociales. Este acoso persistió incluso después de que la profesora obtuviera una orden de restricción en su contra.

Según Cali Madia, abogado de la demandante, Broems ni siquiera se presentó en el juzgado cuando se anunció el veredicto y no contrató a un abogado para que lo representara. Cooper y su ex pareja rompieron su relación en 2017 después de un año tumultuoso, durante el cual, según documentos de la corte, el hombre comenzó a enviarle videos de sí mismo y mensajes exigiendo conocer detalles íntimos de su vida sexual.

La persecución en línea y el acoso que Cooper sufrió tuvieron un impacto devastador en su vida personal y profesional. Aunque conservó su posición en la CUNY, la experiencia la impulsó a unirse a la Fuerza de Tarea de Abuso Cibernético de Nueva York y a centrar su investigación académica en el tema del abuso sexual cibernético.

Un asalto sexual cibernético es un asalto sexual”, afirmó Cooper a New York Post, subrayando la importancia de reconocer la gravedad de estos delitos y ofrecer el apoyo necesario a las víctimas.

Este caso no solo destaca los desafíos que enfrentan las víctimas de “pornografía por venganza” para buscar justicia, sino que también ilustra los déficits de la policía en investigar crímenes cibernéticos. A pesar de que Broems se declaró culpable en 2021 de la divulgación de una imagen íntima, un delito menor, y fue sentenciado a 26 semanas en un programa para parejas abusivas sin tiempo en prisión, Cooper expresó que el daño emocional y la sensación de vulnerabilidad persisten.

La legislación de Nueva York permite a las víctimas demandar por daños monetarios y órdenes judiciales (Getty Images)
La legislación de Nueva York permite a las víctimas demandar por daños monetarios y órdenes judiciales (Getty Images)

El veredicto representa un precedente clave en la lucha contra este tipo de actos criminales y destaca la importancia de leyes más robustas y respuestas institucionales efectivas para confrontar esta forma de abuso. Con este caso, la maestra afectada espera fomentar una mayor conciencia sobre el impacto psicológico y emocional de la pornografía por venganza y motivar a más víctimas a buscar justicia.

Un estudio de la Asociación Psicológica Americana estima que uno de cada 12 adultos será víctima de la difusión de pornografía no consensuada o por venganza en su vida, subrayando la necesidad de políticas más efectivas para abordar este problema creciente.