La Universidad de Pensilvania perderá USD 100 millones si no renuncia su presidenta y modifica la postura sobre antisemitismo

Ross Stevens de Stone Ridge retiró su apoyo financiero tras las declaraciones de Liz Magill ante un comité del Congreso que le pidió explicaciones sobre la postura de la institución educativa

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Los abogados de Stevens señalan violación de acuerdos por no cumplir con políticas anti-discriminación de la universidad. (@uofpenn)
Los abogados de Stevens señalan violación de acuerdos por no cumplir con políticas anti-discriminación de la universidad. (@uofpenn)

Ross Stevens, fundador y CEO de Stone Ridge Asset Management, retiró una donación de aproximadamente USD 100 millones a la Universidad de Pennsylvania (Penn) en protesta contra el manejo de la institución sobre el antisemitismo en el campus y el testimonio controvertido de la presidenta de la institución, Liz Magill, informó Axios.

Los abogados del empresario enviaron una carta a la universidad indicando que se había violado el acuerdo de sociedad limitada de Stone Ridge por no adherirse a las reglas contra la discriminación y el acoso.

La controversia se deriva de la postura de Penn frente a posturas antisemitas y la reciente declaración de Magill ante el Comité de Educación y Fuerza Laboral de la Cámara, donde expresó que si dichas expresiones en el campus son consideradas prohibidas depende del “contexto”, y constituirían una violación a las reglas de la institución contra el acoso si son “dirigidas”, “pervasivas” y “severas”.

Ahora, según informó Fox Business, el retiro de la donación por parte de Stevens no es definitivo y está condicionado a la sustitución de Magill en el rol de presidenta de la universidad.

En su carta, Stevens y Stone Ridge expresaron que están “consternados por la postura de Penn sobre el antisemitismo en el campus”. También se señala el enfoque permisivo de la universidad hacia discursos de odio que incitan a la violencia contra los judíos, lo cual violaría cualquier política o regla que prohíba el acoso y la discriminación basada en la religión, incluidas las de Stone Ridge.

Fortune resaltó que la controversia incrementó luego de que Magill aclarara en una publicación en redes sociales que los llamados al genocidio del pueblo judío constituyen acoso y discriminación, admisión hecha tras la intensificación de pedidos para su destitución a raíz de su testimonio.

“El post de la presidenta Magill del 6 de diciembre de 2023 en X reconoció tardíamente que los llamamientos al genocidio del pueblo judío constituyen acoso y discriminación, solo después de que su testimonio en el Congreso se hiciera viral y se amplificaran las demandas para su despido”, decía la carta.

La presidenta de Penn intentó calmar las aguas con un video aclarando su postura contra el acoso y la discriminación. (@uoffpen)
La presidenta de Penn intentó calmar las aguas con un video aclarando su postura contra el acoso y la discriminación. (@uoffpen)

Magill respondió a la reacción negativa con un video en el que recalca que, en su opinión, “un llamado al genocidio del pueblo judío es amenazante, profundamente”, y sería considerado acoso o intimidación. Afirmó que tiene un compromiso de promover un ambiente seguro y de apoyo en Penn, enfatizando la necesidad de “aclarar y evaluar” las políticas del campus.

Anteriormente, Stevens ya había expresado su desacuerdo con las políticas de Penn al redirigir una diferente donación de USD 100 millones de la Escuela de Negocios de Penn a la Universidad de Chicago.

Según The New York Times, tomó esta decisión al considerar que la institución estaba priorizando la diversidad, equidad e inclusión (D.E.I.) sobre la excelencia académica de la escuela de negocios. La actual donación se había conformado con unidades de sociedad limitada en Stone Ridge para establecer el Centro Stevens de Innovación Financiera.