Se enfrentaban los dos mejores equipos de Europa. El espectáculo estaba garantizado. Es más, parecía que el partido era la única forma de apaciguar las revueltas que asolan la ciudad de París. El caso es que como con semejantes entrenadores y futbolistas el partido no fue más que una oda al fútbol de ataque, sobre todo en la segunda parte.
Entre ese elenco de estrellas había un nombre que sobresalía por encima de todos: Lamine Yamal, quien tenía una oportunidad de oro (y nunca mejor dicho) en el escenario del bicampeón. También a cuatro días del Clásico. A una semana de la gala del Balón de Oro. No obstante, no fue suficiente y el FC Barcelona cosechó su primera derrota en lo que va de curso (antes del Clásico) y el paso de Lamine por la ciudad del amor dejó más críticas que elogios a pesar de firmar uno de los goles de la noche.
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La razón la conocen bien en LaLiga. Precisamente ese equipo que les dejó sin ‘Orejona’ el año pasado y que desde hace tiempo ve como uno de los primeros pupilos del Cholo triunfa fuera. Lucas Hernández fue el elegido para parar a Lamine tras la lesión de Nuno Mendes. El ex del Atlético de Madrid estuvo presente en todas las acciones de 10: los quites, los regates, los goles...
El plan de Lucas para desquiciar a Lamine
El defensa francés fue el mejor del partido para L’Equipe, con un 9. Además de neutralizar al extremo español, marcó uno de los goles del PSG tras un saque de esquina. Luis Enrique se llevó un 8 al considerar el diario francés que “asumió un riesgo considerable” al alinearle frente a Lamine.
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Al final del partido, el lateral explicó su plan: “¿Lamine Yamal? Un grandísimo jugador. Sabía que si me mantenía cerca y agresivo, se iba a complicar para él". Contó también que se enteró de que iba a ser titular en la charla previa: “Como siempre he hecho, lo di todo en el campo”.
Sus compañeros y entrenador le reconocieron el trabajo. “Para mí, Lucas Hernández ha sido el hombre del partido”, dijo Désiré Doué. Luis Enrique, por su parte, destacó que “ha hecho un marcaje increíble a Lamine Yamal y además ha marcado un gol”. Y sentenció: “Se lo merece”.
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“El prodigio no estuvo a la altura”
Hasta ahí los elogios, porque ahora tocaba analizar el partido de la estrella azulgrana. Según el medio citado, Lamine perdió 20 balones, 12 de ellos en la primera parte. Completó 3 regates de 4 y probó 4 disparos, de los que solo uno fue entre los tres palos. Cabe destacar que fue gol.
El cronista Hugues Sionis arranca su crónica con la expectativa del partido: “Tenía que ser su noche. Al menos, todo el mundo lo esperaba así”, recordando que la cita llegaba en la recta final por el Balón de Oro y que, aunque las votaciones estaban cerradas, la velada podía “afianzar su legitimidad”. Pero “el prodigio no estuvo a la altura”. Porque también hay que señalar que el primer gol de los locales nace de una pérdida suya.
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Un golazo entre críticas
Eso sí, cuando el partido parecía escaparse, apareció el talento. Con el 2-1 en el marcador, Lamine sacó un remate con el exterior de la zurda que batió a Safonov por arriba y puso el 2-2 a falta de 10 minutos. Coincidió con la salida de Lucas Hernández, sustituido por Zaire-Emery. Fue un destello que devolvió la esperanza al equipo de Hansi Flick.
No bastó para cambiar el análisis francés, que lo tituló “Lamine Yamal, ni tan mal”. Y le puso un cuatro de nota final. El resto del Barça salió peor parado: Joan Garcia y Xavi Espart, con un 6, fueron lo mejor, y Gerard Martín, con un 2, la peor nota. Los goles de Vitinha y Fabián Ruiz cerraron el 4-2.
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