Un abril de juicios: dos exministros, de PP y PSOE, acusados en los casos Kitchen y Koldo

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Miriam Mejías

Madrid, 3 abr (EFE).- La vuelta de la Semana Santa traerá la imagen de dos ministros de Gobiernos de distinto color -Jorge Fernández Díaz, del PP; y José Luis Ábalos, del PSOE- en el banquillo de los acusados por dos causas que forman parte del imaginario colectivo de la corrupción en España: el caso Kitchen y el caso Koldo.

Cada uno desde su parcela judicial, protagonizarán a partir de la semana que viene la crónica de los tribunales al confluir, prácticamente cada día, los juicios en los que afrontan abultadas peticiones de condena: 15 años de cárcel para Fernández Díaz, exministro del Interior; y 24 para Ábalos, extitular de Fomento y de Transportes.

La Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo serán los encargados de poner luz a lo ocurrido en dos épocas en las que ambos capitaneaban dos de los ministerios más importantes de sus respectivos gabinetes: el año 2013, del primer Gobierno de Mariano Rajoy; y el 2020, con la pandemia de covid y el segundo año de Pedro Sánchez en la Moncloa.

Fernández Díaz estaba al frente del Ministerio del Interior cuando, según la Fiscalía, en 2013 se ideó desde la cúpula "una ilícita operación policial de inteligencia" para obtener pruebas del caso Gürtel en poder del extesorero del PP Luis Bárcenas que pudiesen incriminar al partido y sus máximos dirigentes, y así "evitar" que acabasen en manos del juez.

Para llevarla a cabo y "con el acuerdo pleno" del entonces ministro, varios policías, entre ellos el comisario José Manuel Villarejo, contactaron con quien fuera chófer de la familia Bárcenas para hacer de confidente a cambio de 54.000 euros "pagados con fondos reservados" y su ingreso en la Policía, según la causa.

A ese confidente le llamaban "el cocinero", apelativo que dio nombre a la operación Kitchen, cocina en inglés.

Además del exministro, a partir del próximo lunes serán juzgados su número dos en el Ministerio, el ex secretario de Estado Francisco Martínez, y parte de la cúpula policial del momento.

En febrero de 2024, con Pedro Sánchez en el Gobierno desde hacía casi seis años, un hasta entonces desconocido asesor de José Luis Ábalos era detenido, dejando "estupefacto" a quien fue titular del Ministerio de Fomento -después Transportes- (2018-2021) y secretario de Organización del PSOE (2017-2021). Hoy ambos están en prisión provisional desde noviembre.

Koldo García dio rápido nombre al caso que le sentará en el banquillo a partir del próximo martes junto al exministro y al comisionista Víctor de Aldama por el presunto cobro de comisiones ilegales en contratos de mascarillas adjudicados por organismos dependientes de Transportes en plena pandemia en 2020.

Además de recibir una "indebida compensación económica", que según la Fiscalía incluyó también el disfrute de un chalé o el abono de una renta por parte del citado empresario, Ábalos también está acusado de influir para que contratasen a dos mujeres vinculadas a él, una de ellas su expareja, en empresas públicas.

Años después de salir del Gobierno, algunos de los que ocuparon sillas en el Consejo de Ministros se convertirán en testigos en el juicio del caso Kitchen. Será la segunda vez para el expresidente Rajoy, que ya testificó en el juicio del caso Gürtel, y también lo harán su vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, o su número dos en el PP y también exministra, María Dolores de Cospedal.

Esta última engrosó durante un tiempo la lista de investigados en la Audiencia Nacional, hasta que el juez instructor la sacó del caso, con la oposición de la Fiscalía, que creía que había indicios para indagar si hubo una "conexión política" de la operación Kitchen "ajena al Ministerio del Interior".

Entre los testigos de este juicio también está el entonces juez y ahora ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.

No habrá tantos políticos en el juicio al exministro Ábalos; aunque están citados la presidenta del Congreso, Francina Armengol, y el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, el Supremo les ha permitido declarar por escrito por razón de su cargo.

A un lado y a otro del tablero político, ambos casos han servido de munición a la oposición para aumentar la presión sobre el partido rival, y han protagonizado sendas comisiones de investigación en Congreso o Senado.

La del caso Kitchen, creada en 2020 a propuesta de PSOE y Unidas Podemos, además de otros grupos, acogió una treintena de comparecencias y consideró, "al menos indiciariamente", que el expresidente Rajoy conocía la operación y que fue ordenada por el PP.

La del caso Koldo continúa aún su andadura en el Senado, tras crearse con impulso del PP en marzo de 2024, y lleva más de un centenar de comparecencias, incluida la del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que defendió la limpieza de las cuentas del PSOE en una bronca sesión.

Este caso, por el que será juzgado Ábalos, extiende sus tentáculos también a la Audiencia Nacional, donde se investigan otras ramas, como el sistema de pagos en efectivo del PSOE o varias adjudicaciones de obra pública que afectan al exdirigente socialista Santos Cerdán. EFE