Madrid, 3 abr (EFE).- Los precios de los hoteles se han instalado en una escalada continuada, que arrancó después de la pandemia y se mantiene imparable, hasta el punto de que el crecimiento acumulado desde abril de 2021 hasta el pasado febrero alcanza el 61,5 %, el triple del 21 % que ha crecido la inflación en este tiempo.
La explicación que da el sector es un básico: la oferta se ajusta a una demanda que presiona con mucha fuerza, especialmente en los primeros meses tras la pandemia, en los que el efecto "venganza" llevó a los españoles a situar los viajes en los primeros lugares de sus preferencias y a desplazarse como nunca antes.
Señalan también que la oferta hotelera en España se ha reposicionado hacia establecimientos de mayor calidad, que tiran de los precios al alza, también afectados por las subidas generales de la inflación.
Desde que empezó la recuperación después de los cierres absolutos en los peores momentos del covid, que dejaron los hoteles completamente vacíos los primeros meses y después con tasas de ocupación paupérrimas, los precios no han dejado de crecer un solo mes.
La escalada comenzó en junio de 2021, con un alza del 8,76 % en el Índice de Precios Hoteleros (IPH) del Instituto Nacional de Estadística (INE), que prosigue en esos valores o superiores, hasta el 24,4 % que creció el índice en noviembre de ese año, la tasa más alta del ejercicio.
El mayor incremento desde entonces se registró en abril de 2022, cuando rozó el 30 % (29,3 %), y en los meses siguientes continuaron las cifras de doble dígito, aunque en tasas no tan elevadas.
La senda de subidas se empezó a suavizar a partir de 2022, aunque siempre con alzas en valores cercanos al 10 %, muy superiores a las de la inflación general, tendencia que continúa, aunque ya en 2025 los crecimientos se situaron en torno al 5 %. En los dos primeros meses de este año los aumentos han sido cercanos al 4 %.
Los datos de tarifa media diaria por habitación ocupada (ADR en sus siglas en inglés) también reflejan esos crecimientos de los precios: si antes de la pandemia, en enero de 2019, la media de todas las categorías se situaba en 81,3 euros, en ese mes de este año sube hasta 116 euros, lo que supone un alza del 42,6 %.
Lógicamente, los picos más altos se sitúan en el mes de agosto, con un crecimiento similar, del 42,5 %, pero con un ADR de 155,7 en ese mes de 2025 frente a los 109,3 euros de agosto de 2019.
En el caso de los cinco estrellas, con un ADR de 339,6 euros por habitación en agosto del año pasado, la subida alcanza el 52 %, desde los 223,5 euros en ese mes de 2019. Para los de cuatro estrellas, el precio ha subido en ese periodo un 37 %, hasta 164 euros en agosto último.
Si se mide en términos de tarifa por habitación disponible (RevPar, que tiene en cuenta la ocupación y aproxima mejor la rentabilidad), la media de todas las categorías se colocó en 65,8 euros en enero, 52 % más que en 2019.
En los de mayor categoría, la subida se sitúa en el 53 % entre enero de 2019 y ese mes de este año, hasta 152,8 euros. En agosto llegó a 257,6 euros, 50 % más.
En los de cuatro estrellas, la subida comparada de enero 2019 sobre ese mes de este año fue del 51 %, que en agosto se quedó en el 37,7 %. EFE


