El SEPRONA de la Guardia Civil ha informado de que doce de los 110 perros rescatados el pasado 26 de octubre en una finca rural de Buñol (Valencia) han fallecido debido a la gravedad de las secuelas. Los animales, localizados tras la denuncia de un vecino, se encontraban encadenados y sin acceso a comida ni agua.
Según ha informado el instituto armado, los agentes acudieron a la parcela alertados por la Policía Local de Buñol, después de la llamada preocupada de un vecino. A su llegada a la propiedad, encontraron cientos de animales a la interperie, soportando temperaturas asfixiantes y sin agua limpia ni comida a su alcance. Los perros mostraban un deficiente estado de salud, con signos de desnutricion severa, heridas abiertas e infecciones sin tratar. Las autoridades investigan ahora al dueño por un delito de maltrato animal.
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Los animales estaban divididos en dos zonas: una exterior, donde la mitad de los perros estaban atados en pequeños cobertizos; y otra interior, de unos 85 metros cuadrados, en donde los canes estaban o bien atados con pequeñas cadenas o bien encerrados en jaulas de reducido tamaño. En ambas secciones, se acumulaban restos orgánicos y suciedad.
Detenido el propietario por maltrato animal
Dada la gravedad de las condiciones, los agentes incautaron a todos los animales que encontraron. La Guardia Civil contó con la colaboración de la Policía Local de Buñol en las labores de contención, sujeción y estabilización de los perros para su traslado a una protectora.
Los perros fueron trasladados al centro Ribamontes, concertado por el Ayuntamiento de Buñol, para recibir rehidratación, atención veterinaria, control parasitario, curas y alimentación progresiva. Debido a la gravedad de su estado, doce de los perros no han sobrevivido.
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Los agentes también procedieron a la detención del propietario de la parcela, un hombre de 50 años y nacionalidad española, acusado de un delito de maltrato animal. Según la Asociación Defensa Animal Torrent, la finca acumulaba denuncias desde hacía 5 años. Dentro de su propiedad, la Guardia Civil encontró también una escopeta del calibre 12 sin las medidas de seguridad reglamentarias.
La mayoría de los animales encontrados eran podencos y otras razas dedicadas a la caza, han destacado asociaciones animalistas, que recuerdan que los animales de caza no están protegidos dentro de la Ley de Bienestar Animal. “La actividad cinegética no puede tener privilegios ni funcionar al margen de la vigilancia administrativa. Las instalaciones donde viven animales deben ser inspeccionadas. Las condiciones de maltrato deben investigarse y los incumplimientos, sancionarse”, han reclamado desde la organización Tribu Animalista Ubuntu.
La investigación ha sido llevada a cabo por agentes de la Patrulla del SEPRONA de Utiel, y las diligencias, entregadas en la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Requena Plaza número 1. El juzgado que instruye la causa ha autorizado que los perros puedan ser derivados a hogares temporales o a adopciones definitivas sin esperar a la resolución del procedimiento judicial, que podría prolongarse durante meses. El centro ha habilitado el teléfono 625 05 74 25 para gestionar acogidas y adopciones.
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