La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha vuelto a entrar este jueves en el domicilio de José Luis Ábalos en Valencia. Los agentes han desplegado a primera hora de la mañana un nuevo operativo en el marco del ‘caso Koldo’, que ha incluido el registro de la vivienda del exministro de Transportes y la toma de declaración a su pareja, Andrea de la Torre, que se encontraba en el inmueble cuando comenzó la intervención. La actuación se produce después de que el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno abriera una nueva pieza secreta en la causa, a raíz de un informe policial que apunta a otros presuntos amaños en contratos de obra pública.
La operación se centra, por el momento, en registros y requerimientos de información. Las diligencias permanecen bajo secreto, por lo que no han trascendido las adjudicaciones concretas que han motivado esta nueva actuación ni el alcance de las pruebas que buscan los investigadores. El nuevo atestado de la UCO, presentado ante el magistrado el pasado martes, ha llevado a abrir esta ramificación de la causa que indaga las presuntas irregularidades en la contratación pública durante la etapa de Ábalos al frente del Ministerio de Transportes.
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La investigación que ha ido ampliándose desde que los agentes encontraron indicios de una posible red de intermediación para conseguir adjudicaciones públicas a cambio de contraprestaciones económicas. La Audiencia Nacional mantiene abiertas las pesquisas sobre esta vertiente del caso, en la que figuran como investigados el exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán, el antiguo asesor ministerial Koldo García y el empresario Víctor de Aldama, entre otros.
Un nuevo registro en el mismo domicilio
No es la primera vez que la UCO registra la vivienda valenciana de Ábalos. En junio de 2025, los investigadores permanecieron cerca de diez horas en el inmueble y extendieron las diligencias a un local comercial propiedad del exministro situado en el mismo edificio. Aquella intervención fue ordenada por el entonces instructor de la causa en el Tribunal Supremo, Leopoldo Puente, después de que la Guardia Civil entregara un informe que apuntaba a la posible participación de Ábalos en adjudicaciones irregulares de obra pública a cambio de beneficios económicos.
El registro se saldó con la incautación de 38 evidencias digitales, entre ellas teléfonos móviles, discos duros, memorias externas y una tarjeta SIM, además de cinco libretas y diversa documentación en papel. Los agentes buscaban información que permitiera reconstruir las relaciones entre los implicados y comprobar si el exministro había intervenido en la adjudicación de determinados contratos a empresas previamente seleccionadas.
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Uno de los episodios más llamativos de aquella jornada quedó recogido en el atestado policial. Ábalos trató de evitar que los agentes se hicieran con uno de los discos duros y pidió a una mujer que se encontraba con él que lo sacara de la vivienda escondido entre la ropa. Sin embargo, una de las agentes advirtió la maniobra y el dispositivo terminó en manos de los investigadores.
Casi año y medio después, la Guardia Civil regresa al mismo domicilio con un nuevo mandato judicial y otra línea de investigación abierta. En esta ocasión, además, los agentes han tomado declaración a Andrea de la Torre, pareja del exministro, que se encontraba en el piso durante el registro.
(Noticia en ampliación)
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