En la detección precoz del cáncer de mama, obtener una imagen más precisa puede marcar la diferencia entre identificar un tumor a tiempo o descubrirlo meses después. La tomosíntesis mamaria digital, una técnica que combina múltiples imágenes de rayos X tomadas desde distintos ángulos para reconstruir el tejido mamario en cortes finos, permite a los especialistas examinar la mama con mayor detalle que una mamografía convencional.
Hace décadas que los especialistas saben que la tecnología utilizada para detectar el cáncer de mama marca una diferencia importante en el diagnóstico precoz, motivo por el cual se han incentivado nuevas investigaciones para mejorar la técnica de detección. Especialmente, en el tipo de cáncer más común en las mujeres en todo el mundo.
PUBLICIDAD
Uno de los últimos estudios, llevado a cabo en Alemania y publicado recientemente en The Lancet, demostró que la tomosíntesis mamaria digital se asocia con un 24% menos de cánceres de mama que aparecen entre dos revisiones, en comparación con la mamografía convencional. Sin embargo, los resultados deben interpretarse con cautela: la diferencia observada no alcanzó la significación estadística necesaria para confirmar que el beneficio es concluyente.
Una imagen más detallada del tejido mamario
La mamografía convencional es una de las principales herramientas para detectar de forma precoz el cáncer de mama. Esta prueba utiliza rayos X para obtener una imagen bidimensional del pecho, pero presenta una limitación: la superposición de los tejidos mamarios puede dificultar la identificación de algunos tumores, especialmente en mujeres con mamas densas.
Para superar este obstáculo, la tomosíntesis mamaria digital, también conocida como mamografía 3D, obtiene múltiples imágenes de rayos X desde diferentes ángulos. Posteriormente, un sistema informático las reconstruye en cortes muy finos que permiten visualizar las distintas capas del tejido mamario.
PUBLICIDAD
Esta tecnología ofrece a los especialistas una visión más detallada de la estructura de la mama y facilita la identificación de determinadas lesiones que podrían quedar ocultas en una imagen convencional. De esta manera, su utilidad resulta especialmente relevante en las mujeres con tejido mamario denso, donde la superposición de estructuras puede dificultar la detección de anomalías.
Más sensibilidad para detectar cánceres invasivos
El ensayo clínico TOSYMA-2, realizado en Alemania con 98.755 mujeres de entre 50 y 70 años, comparó la tomosíntesis mamaria digital o mamografía 3D con la mamografía convencional para evaluar su capacidad de reducir los cánceres de intervalo, aquellos que se diagnostican después de una revisión negativa y antes de la siguiente.
Durante los dos años de seguimiento, se registraron 70 casos entre las mujeres examinadas mediante tomosíntesis, frente a 92 en el grupo de mamografía convencional, lo que representa una reducción relativa del 24%. Sin embargo, la diferencia no alcanzó significación estadística, por lo que los resultados no son concluyentes.
PUBLICIDAD
Además, la mamografía 3D mostró una mayor sensibilidad para detectar cánceres invasivos durante las revisiones: un 83,5%, frente al 72,3% de la técnica convencional. No obstante, la proporción de mujeres que necesitaron pruebas adicionales fue similar en ambos grupos.
Pese a estos resultados prometedores, todavía no se ha demostrado que la tomosíntesis reduzca la mortalidad por cáncer de mama ni se ha descartado el posible riesgo de sobrediagnóstico, es decir, la detección de tumores que no habrían causado problemas durante la vida de la paciente. Por ello, los investigadores consideran necesario prolongar el seguimiento para determinar si esta tecnología ofrece beneficios clínicos a largo plazo y cuál debería ser su papel en los programas de detección precoz.
PUBLICIDAD