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El pueblo de Cantabria, en el que Ana Blanco vive desde su retirada de la televisión

La histórica presentadora disfruta junto a su marido, Juan Carlos Bolland, de una etapa alejada de los focos

Ana Blanco en una imagen de Televisión Española. (RTVE)

Durante más de tres décadas, Ana Blanco fue una de las voces y los rostros más reconocibles de los informativos de Televisión Española. Su presencia diaria en el Telediario acompañó a varias generaciones de espectadores, pero, tras despedirse de las cámaras, la periodista decidió cambiar radicalmente de escenario. A sus 65 años, vive en Cantabria junto a su marido, el también periodista Juan Carlos Bolland, en una etapa marcada por la tranquilidad, el contacto con la naturaleza y la privacidad que siempre ha protegido. Este lunes, 19 de octubre, hará una excepción con motivo del 70º aniversario de TVE.

La periodista formó parte de El Telediario de nuestras vidas, un especial grabado en Torrespaña que reunió a algunos de los profesionales más emblemáticos de los informativos de la cadena pública.

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Presentado por Pepa Bueno y dirigido por Carlos del Amor, el programa contó también con la participación de Iñaki Gabilondo, Matías Prats, Pedro Piqueras, Olga Viza, Carlos Franganillo y Lorenzo Milá, entre otros. Una reunión que permitirá recordar algunas de las noticias que han marcado las últimas siete décadas y recuperar por unas horas a quienes construyeron la historia de los informativos.

Ana Blanco, en imagen de archivo (Raúl Terrel / Europa Press)

De Madrid a Cantabria: una vida lejos de los focos

La aparición de Ana Blanco contrasta con la discreción que ha caracterizado sus últimos años. Después de pasar buena parte de su carrera pendiente de la actualidad y de los exigentes horarios de los informativos, la periodista ha encontrado en Cantabria un entorno mucho más pausado. Allí comparte con su marido una rutina alejada de la exposición pública y de las obligaciones que durante tantos años marcaron su profesión.

La decisión de instalarse en el norte no fue improvisada. Tras la pandemia, la pareja adquirió una vivienda en un pequeño municipio cántabro de menos de 2.000 habitantes, en busca de espacio y tranquilidad. Según las descripciones de personas de la zona, se trata de un chalé de una sola planta con una parcela amplia, pero sin grandes ostentaciones. El entorno, entre prados, caminos rurales y marismas, permite disfrutar de la naturaleza sin renunciar a la cercanía de Santander.

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El paisaje del valle del Asón y los espacios naturales próximos encajan con el estilo de vida que ambos buscaban. Lejos del movimiento constante de la capital, las caminatas y los planes al aire libre se han convertido en parte de esta nueva etapa.

Su marido y sus aficiones, sus grandes refugios

La vida personal de Ana Blanco siempre ha permanecido en un segundo plano. Casada con Juan Carlos Bolland, ha evitado exponer su relación y apenas existen imágenes de ambos en actos públicos. Bolland cuenta con una trayectoria profesional vinculada al periodismo económico y la consultoría, además de formación en Derecho por la Universidad de Deusto.

Paisaje del Valle del Ansón, en Cantabria. (valledelason.com)

La pareja, que no tiene hijos, disfruta ahora de un ritmo diferente después de dejar atrás sus respectivas carreras profesionales. Quienes los conocen describen una etapa feliz, en la que las obligaciones laborales han cedido espacio a los intereses personales.

Entre sus aficiones destacan el senderismo, la lectura y la gastronomía, actividades que encuentran un escenario ideal en Cantabria. Blanco también ha mostrado en alguna ocasión su interés por la música de cantautores como Joan Manuel Serrat, Cecilia y Pablo Milanés, así como por la novela negra, un género al que solía dedicar tiempo durante las vacaciones.

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