Los 35 días de trabajo que regalan los profesores en España cada año: “La mayoría de las palizas me las pego los domingos”

Las apretadas jornadas de los docentes impiden que terminen el trabajo más burocrático en su horario

Imagen de varios alumnos en Madrid. (Diego Radamés / Europa Press)
Alumnos y profesoras entran a un centro educativo en Madrid. (Diego Radamés / Europa Press)
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Los profesores de la Comunidad de Madrid cumplen este miércoles una semana de huelga en defensa de la educación pública. Entre las reclamaciones de los sindicatos está la reducción de las horas lectivas tanto en los niveles de Primaria como en los de Secundaria.

El objetivo no es dar menos clase a los alumnos, sino tener más tiempo para prepararlas y dejar de trabajar en casa por las tardes, los festivos o los fines de semana. “Nos escriben a veces a las 10-11 de la noche, porque están preparando clases y se han encontrado con un problema o tienen alguna duda”, asegura a Infobae Aída San Millán, secretaria de Educación de CCOO en Madrid.

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La portavoz sindical dice que “es casi imposible” calcular cuántas horas extraordinarias puede llegar a hacer un profesor, pero algunos lo han intentado calcular. Un informe de la plataforma GoStudent de 2025 asegura que los docentes españoles hacen, de media, 8 horas extraordinarias a la semana. Es decir, trabajan 35 días sin cobrar al año.

Manifestantes y docentes cortan la circulación en el Paseo de la Castellana en Madrid durante la primera jornada de huelga en defensa de la educación pública. Los participantes portan camisetas verdes y amarillas, exhiben pancartas con lemas reivindicativos y realizan una sentada sobre la calzada para interrumpir el tránsito vehicular. (UCM Por La Pública)

Es algo que le pasa a María, nombre falso de una profesora de Formación Profesional en Madrid: trabaja cada día unas dos horas de más en su casa para corregir y preparar nuevas clases. “La realidad es que voy siempre muy pillada entre semana y la mayoría de las palizas me las pego los domingos”, admite la docente, que prefiere mantener su anonimato. “Intento mandar todo el trabajo en clase, pero no me libro de corregir y preparar cosas luego...”, lamenta.

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Un horario que no cuadra

El exceso de jornada surge por la falta de tiempo en el día a día. En Madrid, la jornada teórica de los docentes es de 37,5 horas. De ellas, los maestros pasan 25 dando clase y los profesores de Secundaria y Formación Profesional, 19. El resto se divide en horas complementarias (5 en Primaria e Infantil; 11 en Secundaria), que deben realizarse en el propio centro de trabajo, y otras 7,5 de libre disposición.

En estas horas fuera del aula, los profesores se dedican a corregir tareas y exámenes, preparar materiales para el aula, coordinarse con compañeros y reunirse con los padres y tutores legales de sus alumnos. “Todo esto te lo llevas a casa y no lo controla nadie, no se fichan las horas que estamos en casa”, explica San Millán.

Imagen de archivo de una concentración de las educadoras infantiles en huelga en Madrid. (Rodrigo Jiménez/EFE)
Imagen de archivo de una concentración de las educadoras infantiles en huelga en Madrid. (Rodrigo Jiménez/EFE)

La falta de control se junta con una cantidad de trabajo imposible de acabar en tiempo. “Cada hora lectiva necesita, aproximadamente, dos horas de trabajo: una hora de preparación de materiales y otra, de corrección”, asegura San Millán. Con 25 horas lectivas en Primaria, se necesitarían otras 50 cada semana para poder hacerlo todo. “No existe puente o vacaciones en las que no se tenga que reservar un día o dos enteros para poder avanzar y para poder tener preparadas las clases y no ir siempre con la lengua afuera”, afirma.

Desde UGT, José Luis Valero apunta que “no son solo las horas lectivas en sí mismas, sino la cantidad de alumnos que tenemos a cargo”. El portavoz y profesor de Secundaria explica que, con los recortes del año 2010, se aumentaron las horas de clase de 18 a 20. “Supuso más grupos a cargo de cada profesor, más alumnos a los que hay que atender y con los que hay que realizar tutorías”, recuerda.

“Madrid es la única comunidad en toda España que no ha bajado las horas lectivas”, denuncia Valero. Lo cierto es que en 2025, la Consejería de Educación llegó a un acuerdo para bajar de 20 a 19 horas la jornada lectiva de los profesores. En la práctica, esta reducción es casi imposible de implantar. “La mayoría de las asignaturas tienen horas pares, matemáticamente es imposible bajarle la jornada laboral a un profesor de 20 a 19, se quedaría una hora descolgada que tendría que dar otra persona”, insiste San Millán.

Menos horas y menos alumnos

Decenas de personas durante una concentración con motivo de la huelga en educación en Madrid (España). (Ricardo Rubio / Europa Press)
Decenas de personas durante una concentración con motivo de la huelga en educación en Madrid (España). (Ricardo Rubio / Europa Press)

En esta huelga educativa, que el Gobierno de la Comunidad de Madrid ha tildado de “política” y “violenta”, los docentes piden reducir la jornada lectiva a las 17 horas en Secundaria, FP y Régimen Especial; y 22 horas lectivas en Educación Infantil y Primaria. “Esa reducción del horario lectivo permite que las horas que queden libres puedan dedicarse a todas estas actividades auxiliares”, defiende Valero.

Reducir la carga lectiva supondría también “reducir el número de alumnas que atiendes, lo que significa, por otro lado, disminuir la carga de trabajo que lleva cada profesor”, agrega el portavoz. La medida, según San Millán, paliaría la carga extraordinaria de los docentes, pero no acabaría con ella. “Si tenemos dos horas lectivas menos, supondría cuatro horas menos de trabajo personal, pero aun así, habría más trabajo personal en casa que quedaría sin medir”, lamenta.

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