En la izquierda sigue sin haber unidad y la sensación que se percibe a cuatro días para cerrar coaliciones es que el ambiente es incluso de enfrentamiento. La decisión del portavoz de ERC, Gabriel Rufián, de dar portazo a los partidos del Frente Amplio y la sorpresiva alianza de su formación con Podemos ha puesto patas arriba los planes para configurar las listas del espacio tanto en Cataluña como en Madrid.
Las conversaciones entre el nuevo Sumar y Podemos transcurrieron este lunes al margen del desfile militar del Día de la Hispanidad. Sin embargo, el acuerdo en Barcelona ha generado malestar en la coalición, ya que Ada Colau, candidata de los comunes y figura confirmada para liderar el proyecto, deberá disputar el espacio electoral con una Esquerra Republicana reforzada, que incorporará a candidatos morados tras un acuerdo por el que el Podemos renuncia a competir en Cataluña. Y no es un secreto que en la contienda electoral, ERC ya esté planeando buscarle los puntos débiles a la exalcaldesa.
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Y todo esto, días después de que la propia exalcaldesa de Barcelona se ofreciese a liderar el proyecto con la condición de que Podemos formase parte del proceso, pese a las reticencias de Sumar. La reacción llegaría después a través del grupo de los comunes, que emitieron un duro comunicado contra el que se ofreció como la opción para unir al espacio: “[Rufián] venía a unir a la izquierda, pero está haciendo todo lo posible por dividirla”, señalaron los comunes en un comunicado difundido a los medios.
Rufián evita entrar al choque
El diputado de Esquerra Republicana ha evitado entrar en lo que ha llamado “disputas internas” ni criticar a otras formaciones. “Yo no voy a contribuir al culebrón turco de nadie”, ha afirmado en un mensaje en X, en el que ha rechazado que el objetivo sea limitarse a cambiar el nombre de una estructura ya existente.
“Yo voy a intentar que haya una colaboración entre las izquierdas soberanistas y españolas REAL hasta el final. Porque esto JAMÁS fue de cambiarle el nombre a algo que ya existía y YA ESTÁ. Todo cuanto se publique o se diga diferente a esto es simplemente mentira. Hay tiempo. Si se filtra menos para ganar el relato del día y se trabaja más para ganar de verdad, se puede”, zanjó Rufián. Desde Movimiento Sumar han evitado hacer declaraciones públicas y todavía mantienen la esperanza de poder sellar un acuerdo con Podemos en Madrid.
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El pacto en Barcelona da peso negociador a Podemos en Madrid
Pero el terremoto en Barcelona tendrá su efecto colateral en las negociaciones, donde ya de por sí eran más complicadas por las condiciones de Podemos. ¿Por qué? Porque el acuerdo en Cataluña pasa por que el portavoz de Esquerra Republicana, erigido como el mayor activo de la izquierda en las redes, se comprometiese a hacer campaña por Irene Montero en el resto de las comunidades autónomas.
En Madrid, Podemos insiste en colocar a su líder y referente como cabeza de cartel y, en su defecto, decidirlo en un proceso de primarias abiertas. Sin embargo, Sumar ha reiterado en numerosas ocasiones esta propuesta, argumentando que el candidato debe salir del consenso. La oferta con más peso la puso sobre la mesa Más Madrid. La ministra de Sanidad, Mónica García, ofreció ‘degradarse’ en la lista para ocupar el segundo puesto en favor de Emilio Delgado, político crítico con la dirección, con el fin de atraer a los morados. Además, Más Madrid ofreció integrar en sus listas a miembros de Podemos, como así se ha pactado en Barcelona.
Todavía no se ha aclarado qué encaje tendrá la formación en la lista, ni qué número ocuparía en una hipotética lista unitaria. Especialmente, porque Más Madrid quiere poner al frente también a algunas de sus otras figuras referentes, como la diputada Tesh Sidi. Las prisas son evidentes: “Hay bastante consenso [...] Esto tenemos que acelerarlo y tenemos que hacerlo ya [...] el que se tiene que decidir es Podemos”, sentenció la líder de Movimiento Sumar, Verónica Barbero.
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