Cuando Paz Padilla se aleja de los focos, los platós y el ritmo frenético de su profesión, tiene un refugio muy especial al que regresar. La presentadora, humorista y empresaria vive en un chalet situado en Villaciosa de Odón, en Madrid, una vivienda rodeada de naturaleza que se ha convertido en uno de sus lugares favoritos para desconectar. Aunque ahora comparte el día a día principalmente con sus perras, su hija, Anna Padilla, continúa siendo una visitante habitual y ha mostrado en numerosas ocasiones algunos de los rincones de esta casa.
La vivienda destaca, sobre todo, por su enorme jardín y por una decoración que refleja a la perfección el estilo de Paz. El boho, los materiales naturales, los tonos neutros y ciertos elementos de inspiración árabe y vintage conviven en diferentes estancias, creando una atmósfera cálida y relajada. No es una casa pensada únicamente para presumir, sino un espacio muy vivido en el que madre e hija cocinan, descansan, se hacen fotografías y disfrutan de su tiempo juntas.
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Uno de los grandes atractivos del inmueble está precisamente fuera de sus paredes. El jardín es prácticamente un oasis privado, con diferentes zonas destinadas al descanso y al ocio. La piscina ocupa un lugar protagonista y está rodeada de hamacas, sombrillas y una apetecible cama balinesa que convierte este rincón en el escenario perfecto para relajarse durante los meses de calor. También cuenta con un porche con comedor exterior, sofás, cojines y lámparas de fibras naturales.
Un jardín con piscina, porche y una casita de madera
Pero hay un detalle que hace todavía más especial este exterior: una pequeña casita de madera que Paz Padilla pintó durante la cuarentena de 2020. A esto se suma un huerto en el que la presentadora cultiva tomates y otras hortalizas para consumo propio, reforzando esa sensación de refugio alejado del bullicio de la ciudad.
El interior mantiene esa misma personalidad. El salón está presidido por grandes sofás de piel beige y una mesa de centro de cristal, mientras que las puertas que comunican con el jardín permiten que la luz natural tenga un gran protagonismo. Una antigua mesa de madera, sillones con estampado animal y un gran buda completan una estancia en la que se mezclan piezas clásicas con otras más llamativas.
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La cocina tampoco pasa desapercibida. Es amplia y abierta al salón y al comedor, con una gran isla de encimera negra y muebles de madera pintados en azul en los que están integrados los electrodomésticos.
Uno de sus detalles más curiosos se encuentra en una de las paredes, decorada con un acabado en tono oro envejecido, un mecanismo de reloj y unos cubiertos de grandes dimensiones. Además, el frigorífico está lleno de fotografías e imanes familiares, un pequeño detalle que aporta un toque todavía más personal.
El dormitorio de Paz Padilla continúa con la estética boho del resto de la vivienda. El cabecero y las mesitas de noche de inspiración árabe, los textiles y la iluminación crean un ambiente cálido que recuerda incluso a los paisajes del sur que tanto disfruta la presentadora. La estancia cuenta además con uno de los elementos más llamativos de la casa: una bañera exenta de estilo clásico situada junto a la cama.
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