Los sindicatos policiales y asociaciones de la Guardia Civil han cuestionado la planificación del operativo para trasladar a miles de migrantes al Puerto de Ceuta y han reclamado más efectivos, medios y explicaciones a las autoridades por los episodios de tensión registrados durante la jornada.
La operación trasladó a personas que permanecían en las playas de Benítez y El Trampolín hacia un recurso temporal habilitado en el área portuaria. Según las informaciones recogidas por los sindicatos, participaron más de 3.000 migrantes, mientras que las cifras sobre el despliegue policial son objeto de versiones contrapuestas.
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Fuentes oficiales citadas por Europa Press han defendido que el dispositivo reunió a más de 240 integrantes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado: 170 agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) y 70 guardias civiles, entre miembros del Grupo de Reserva y Seguridad y de Seguridad Ciudadana. Añadieron además que el traslado se desarrolló sin incidencias destacables.
El sindicato Jupol ha rechazado que los 170 policías de la UIP estuvieran dedicados de forma exclusiva a los traslados. Su secretario general, Aarón Rivero, ha afirmado que esa cifra corresponde al conjunto de integrantes de la unidad desplegados en Ceuta para las necesidades operativas de la ciudad y ha situado el número de agentes destinados a la operación entre 60 y 80.
Jupol y UFP cuestionan el operativo policial
“No caben miles de inmigrantes en el puerto”, ha afirmado Rivero durante una intervención televisiva en El Programa de Ana Rosa difundida por el propio sindicato en redes. Jupol sostiene que los policías afrontaron el operativo en inferioridad numérica y bajo una elevada presión, con condiciones que, según su denuncia, comprometían su seguridad e integridad.
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La organización ha reclamado al Ministerio del Interior “planificación, medios y seguridad” y ha vinculado esta situación con otras dificultades que atribuye al despliegue en Ceuta, como problemas de alojamiento, falta de recursos y una elevada carga de trabajo.
La Unión Federal de Policía (UFP) por su parte ha denunciado “graves deficiencias” en el diseño y la dirección de la operación. En sus comunicados, exige explicaciones a la Jefatura Superior de Policía y reclama que la Delegación del Gobierno asuma las responsabilidades que pudieran corresponderle.
La UFP ha indicado que durante el traslado hubo carreras, intentos de superar los cordones policiales y momentos de tensión que obligaron a los agentes a intervenir para evitar avalanchas. También ha señalado que fue necesaria la incorporación de refuerzos para recuperar el control.
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El sindicato considera que la actuación de los policías, en especial de la UIP, evitó consecuencias de mayor gravedad. A su vez, ha advertido que la ausencia de incidentes más graves no puede interpretarse como una validación de la planificación inicial.
SUP y Jucil alertan de riesgos en el puerto
El Sindicato Unificado de Policía (SUP) ha afirmado que los efectivos desplegados eran insuficientes y ha alertado sobre el riesgo de aplastamientos tanto para los migrantes como para los agentes. La organización ya había solicitado medidas cautelares contra la instalación del campamento en la zona portuaria por motivos de seguridad, aunque la Audiencia Nacional rechazó esa petición.
Por su parte, la asociación profesional de la Guardia Civil (Jucil) ha advertido que la concentración de miles de personas junto al puerto puede afectar tanto la seguridad como el funcionamiento de una infraestructura que considera estratégica para Ceuta, el tráfico marítimo y las comunicaciones con la península.
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La entidad ha cuestionado que el campamento se instalara cerca de los accesos de entrada y salida de mercancías y ha pedido un plan permanente de seguridad adaptado a la presión migratoria de la ciudad. También ha solicitado unos 200 guardias civiles adicionales sobre una plantilla que sitúa en alrededor de 550 efectivos.
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