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La Guardia Civil advierte: cuando dejas el coche en el taller, fíjate en estos cuatro detalles

Una comprobación rápida antes de la entrega puede evitar reclamaciones y problemas posteriores

Dos mecánicos arreglan un coche en un taller (Canva)

La Guardia Civil ha advertido a través de sus redes sociales de que dejar el coche en un taller sin una comprobación previa puede abrir la puerta a daños discutidos, uso indebido del vehículo o pérdida de objetos, y ha difundido una pauta básica para reducir esos riesgos.

La recomendación más concreta pasa por dedicar apenas unos minutos a tomar imágenes del exterior y del cuadro de mandos, con atención al kilometraje y al nivel de combustible, además de retirar los objetos personales y conservar cualquier llave o mando que no sea necesario para la reparación.

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La Benemérita ha lanzado esta campaña de concienciación con un mensaje directo a los conductores: “Dejas el coche en un taller. ¿Has pensado en fotografiarlo antes?”. El objetivo es crear un hábito sencillo antes de una revisión o una avería, momentos en los que suele actuarse con prisa y se descuidan comprobaciones básicas.

Antes de entregar las llaves

Las imágenes cumplen una función probatoria. Los agentes recomiendan dejar constancia del estado exterior del vehículo porque unos pocos segundos bastan para registrar arañazos, golpes, roces o abolladuras que ya estuvieran presentes antes de la entrada en el establecimiento.

Ese registro previo permite aclarar después si una marca en la carrocería existía de antemano o si se ha producido durante la estancia en el taller. No hace falta hacer decenas de fotos ni revisar cada pieza: unas cuantas tomas desde distintos ángulos sirven para fijar el estado general y localizar mejor cualquier desperfecto.

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La indicación no se limita a la chapa, también conviene fotografiar el interior si ya presenta daños en asientos, salpicadero, puertas u otras zonas del habitáculo, de forma que quede constancia de su situación antes de entregar el vehículo.

Una persona fotografía su coche (DepositPhotos)

Otro punto central de la advertencia afecta al cuadro de mandos. La Guardia Civil subraya la conveniencia de inmortalizar el “kilometraje y combustible”, un dato que permite saber con qué cifra exacta entró el coche al taller y con cuánta autonomía se dejó.

Ese control resulta útil porque algunas reparaciones exigen mover el vehículo o realizar pruebas en carretera para comprobar que la avería ha quedado resuelta. Si al recogerlo aparece una diferencia, el propietario podrá identificar desde qué lectura del cuentakilómetros comenzó la intervención. La misma lógica se aplica al depósito. Comprobar aproximadamente el combustible disponible permite conocer en qué condiciones se entregó el automóvil y ayuda a detectar cualquier variación posterior.

Objetos y llaves, bajo control

El aviso también alcanza a los objetos que se dejan dentro del coche. Los agentes aconsejan retirar gafas de sol, dispositivos electrónicos, carteras, documentos importantes y cualquier pertenencia de valor antes de abandonar el vehículo en el taller.

Esa lista puede ampliarse a bolsos, cargadores y documentación que el conductor transporte de forma habitual. La recomendación reduce el riesgo de pérdida, deterioro u olvido y evita que el coche se convierta temporalmente en un espacio de almacenamiento de efectos ajenos a la reparación.

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La otra precaución afecta al llavero. La Guardia Civil pide “entregar únicamente las llaves necesarias” y evitar dar el manojo completo con accesos a la vivienda, al garaje o al portal, una práctica frecuente que multiplica el problema si esas llaves se extravían. Algunos coches disponen de varios juegos, mandos adicionales o llaves electrónicas que no siempre son fáciles de sustituir. Perder una de ellas puede implicar un coste extra y más trámites para el propietario.

En determinadas marcas existe incluso una tarjeta específica para dejar en el taller cuando el coche debe permanecer allí varios días. Ese dispositivo reúne las funciones básicas para mover o utilizar el vehículo durante la reparación y permite que el conductor conserve sus llaves habituales.

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